Sobre la rebelión de los sith.
No me queda claro el tránsito de Anakin al lado oscuro. Aunque no hacen falta razones, sino emociones quizás para ese viraje. Visto desde la butaca y con dos dedos de frente hay cosas en apariencia inexplicables: el intenso amor a una mujer y el asesinato de unos niños. Pero es ciencia ficción y, sin ir más lejos, la realidad nos ofrece casos de enamorados jueces y padres de familia que se cargaron a tiros a varias decenas de niños. El lado oscuro no tiene explicación, por tanto no se la busquemos. Y el lado oscuro es tremendamente atractivo.
Me gustó esa frase del canciller: el bien y el mal son puntos de vista de lo mismo. Así pues, es "lo mismo" lo que interesa y no sus puntos de vista. La cuestión es qué sea "lo mismo". Los hermenéuticos de la post-modernidad diferirían por completo de esa sentencia.
Y puestos en frases, el maestro Yoda lanza una que no recuerdo literalmente: si no quieres sufrir por algo que perder temes, de eso que perder temes librarte debes. Jamás dudé de que Yoda leyó a Wilde y su Balada de la cárcel de Reading: "Y sin embargo cada cual mata lo que ama"...
Se dice que el mejor amigo del hombre es el perro (incuestionable). Quizás el mejor amigo de los galácticos es el androide de protocolo. Y por la misma razón por la que el perro es el mejor amigo en algunas culturas: porque no es comestible ni reciclable.
En el film aparece una orden: la orden 66. Fue uno de los momentos en que se produjo en mí la catarsis. No imaginé que se ejecutara contra los jedi... E imaginar lo que imaginé me liberó un poquito de mis iras.
Que no se me malinterprete. Una versión gay de La rebelión de los sith podría resultar una obra de arte para el erotismo. No quiero revelar tramas ni escenas, pero una vez vista la película que cada cual saque sus conclusiones.
Una película de aventuras recomendable para pasar un par de horas.

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