17.7.05

Potisi Potibi Poti

Solía verla al caer la tarde con sus menedas libadas y sus láminos de cielo. Ni siquiera tocaba la acera en su pasar. Ella y su sombra eran un perfil cerúleo de grimensuras pálidas indistinguible del contorno de un espíritu benéfico. Asemejaba una lindeza acuminada de estábiles mornes y cábiles cuando fijaba ensudente su mirada sobre quienes zoraban a su paso. ¡Era tan hermosa en su nicencia! Todo a su lado era un rebullo de los noblicios sensos de la naturaleza, apenas fibrados durante años. Su sola presencia podía inflagar ese toque mágico en un borne apagado como el mío y como el de muchos. El arco fortal de su aliento invisible se marcaba en mi pecho bluneamente para levantar una morada inminable. Ni siquiera su ausencia puede hacer que ese refugio deje de serlo.

3 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Tantos vocablos contumaces se me ofrecen como una especie de contumelia.

julio 17, 2005 4:57 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Hay palabras de este post que no vienen en los diccionarios. ¿Me equidabo? He doscado en varias enciclopedias y hay términos que no degranan. Estoy plenamente de acuerdo en eso de la contumelia, que eso sí que viene en el miriologos que tengo.
¿Era un dinoccio de palabras lo que se pretendía? Porque si es así, no le veo la reagra, ¡la verdad!

julio 18, 2005 12:53 a. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Uepe que ase un dinoccio, sia es plisca.

julio 18, 2005 5:46 p. m.  

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