Una lectura o un quéséyo
Tengo ante mí Gog de Giovanni Papini. Leo poco, muy poco últimamente. Y lo que leo se lo debo, aunque estoy en el lado opuesto de las viejas creencias, a alguien que tiene mucho -si no todo- de angelical. Recomiendo esta lectura. Creo que es equilibrada en lo que a juicios sobre el ser humano se refiere. Hay ironía y, en algunos casos, mordacidad; son estos los únicos instrumentos que pueden despertar con un poco de suerte la conciencia dormida de muchos. El dolor de la reflexión es necesario si queremos hallar y refrendar lo más humano de nosotros y lo más digno. No podemos caer en "que piensen los demás" o "que trabajen los profesionales del pensamiento". Eso es peligroso y nos deja en manos de los creadores de opinión y de los carismáticos. La admiración que no va seguida de reflexión nos convierte en monstruos. Y aunque el sueño de la razón produzca monstruos, el de la sinrazón y el de la fe es un monstruo en sí mismo. Expongo esto después de leer las portadas de la prensa. He preferido expresarme serenamente. Si hubiese hablado Próspero, seguramente hubiese manifestado la necesidad de proceder contra la constancia de ciertos grupos como se procedió contra la constancia de Japón en la última contienda. Afortunadamente, le he dado dos tubos de Tranxilium y le he dormido.

1 comentarios:
Distinga usted entre "estar dormido" y "hacerse el dormido". Estoy de acuerdo en que haya serenidad.
Pero te aseguro que lo que se lleva ahora son las trilogías. Star Wars, El Señor de los Anillos; Matrix... Desde mi punto de vista, creo que en USA (los grandes del cine) están preparando la tercera parte de la serie "No War, Please", ya sabes, esa cuyas dos primeras entregas fueron "Hiroshima" y "Nagasaki". No saben qué título poner a la tercera, pero sé que se desarrolla también en oriente.
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