Anya

Bastan unos acordes para revitalizar la magia. Van del minuto 4:57 al minuto 10:08 de la canción. Y cuando revitalizas algo te das cuenta de que es porque estaba -y está muerto-. Y ese espacio que va del minuto 7:11 al 8:14 es más elocuente que cualquier oráculo. Gocémoslo (padezcámoslo) en actitud de santo asombro. Aquellos ocasos no volverán.

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio