Fragmento de "La palomita de Rotterdam" de Buchanan Lichtenberg
-Lo sé, Zurita. Si a mí lo que me pasa es que querría que todos los gusanos se convirtiesen en mariposas. Y no me doy cuenta de que esta gusanera no da para tanto.
-Eres mu novle y gayardo. Pero cumplí el principio de Peter cuando aprendí el avecedario. Sin envargo tú te obstinas en amarme. Te pierde la compasión; siempre te pierde la compasión.
-No te equivoques, Zurita. Intenté que al menos supieses sumar y multiplicar; pero es vano luchar contra el destino.
-Mui bano, Rodaballio; muy bano. Pero siempre llebo un dizionario bajo el sovaco para recordarme de ti.
-¡No, Zurita! ¡No! Que al menos el alimento vaya a bocas que sepan digerirlo.

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