Recuerdo un fragmento de una obra que vi: Los últimos días de Inmanuel Kant contados por E.T.A. Hoffmann de Alfonso Sastre.
(Amigos)
-¡Vamos, vamos, señor Kant! Pero si está usted mejor cada día.
(Con la voz débil, apagada y temblorosa... como hablando consigo mismo en un mundo a años luz del nuestro)
Kant: Sí... sí... Esto me recuerda aquello de aquel anciano que llegaba al fin de sus días y al que sus amigos le decían eso, que se encontraba mejor: "¡Claro, claro! Si lo sé... , decía, ¡Como que me estoy muriendo de mejoría!"
(Los amigos)
-Jajajaja. Muy ocurrente, señor Kant.
(De nuevo Kant, sin haber oído las risas de los amigos)
Kant: Sí... Sí... Esto me recuerda aquello de aquel anciano que llegaba al fin de sus días y al que sus amigos le decían eso, que se encontraba mejor. "¡Claro, claro! Si lo sé..., decía, ¡Como que me estoy muriendo de mejoría!"
(Algunos amigos vuelven a reír, otros callan percibiendo algo)
(Kant, con voz más lánguida, apagándose, como hundiéndose poquito a poco en su universo)
Kant: Sí, sí... Esto me recuerda aquello de aquel anciano que... llegaba al fin... de sus días... y al que sus amigos le decían eso, ... que se encontraba mejor... "¡Claro, claro! Si lo sé... decía ¡Como que me... estoy... muriendo... de mejoría."
(Silencio. Los amigos vuelven la mirada, respetuosos, entristecidos, apagados. Kant reclina la cabeza sobre su pecho y no se sabe si ha quedado dormido o ha llegado el final. Las luces se van apagando hasta que el escenario queda totalmente a oscuras).

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