La Selva de Próspero
Sapere aude!
30.9.05
28.9.05
25.9.05
No dudes esto.
22.9.05
Dos horas después
Dedicada a un cielo del oeste
La tarde consumió su luego fatuo
sin carne, sin pecado, sin quizás,
la noche se agavilla como un ave
a punto de emigrar.
Y el mundo es un hervor de caracolas
ayunas de pimienta, risa y sal,
y el sol es una lágrima en un ojo
que no sabe llorar.
Tu espalda es el ocaso de septiembre,
un mapa sin revés ni marcha atrás,
una gota de orujo acostumbrada
al desdén de la mar.
Y al cabo el calendario y sus ujieres
disecando el oficio de soñar
y la espuela en la tasca de la esquina
y el vicio de olvidar.
Por el renglón del corazón
cada mañana descarrila un tren.
Y al terminar vuelta a empezar
dos horas después de amanecer.
Tiene la vida un lánguido argumento
que no se acaba nunca de aprender,
sabe a licor y a luna despeinada
que no quita la sed.
La noche ha consumido sus botellas
Dejándose un jirón en la pared.
Han pasado los días como hojas
de libros sin leer.
Era aquí...

¡Qué tiempos aquellos! Toma mi mano, Touches.
Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!
Francisco de Quevedo
17.9.05
Saturnal
16.9.05
Cuando a Berlín Tadeusz le dijeron...
Cuando a Berlín Tadeusz le dijeron:
- Que no supo aprovechar su vida.
- Que había sido un don nadie.
- Que no había sabido disfrutar.
- Que llegaba al fin de sus días sin nada que comentar.
- Que se le ofreció un millar de oportunidades y las rehusó.
- Que se aferró como un perrito faldero al hogar paterno.
- Que era deleznable su proceder cómodo y pasota.
- Que jamás tuvo sentido práctico.
- Que jamás tuvo sentido estético.
- Que jamás tuvo voluntad alguna.
- Que fue un vegetal seboso y sin aspiraciones.
- Que fracasó culpablemente.
- Que se hundió irresponsablemente.
- Que jamás tuvo sentimientos.
- Que fue cigarra sin talento y hormiga sin previsión.
- Que inspiró desprecio.
- Que tenía lo que se merecía.
- Que era una vergüenza para el género humano.
- Que no querían volver a saber de él.
- Que no contaban con él para nada.
- Que carecía de número y nombre para la sociedad.
Cuando le dijeron todo esto a Berlín Tadeusz decidió que volvería a nacer un 20 de abril, pero con menos compasión, con más frialdad; pero no con menos carisma y entusiasmo.
Desde Charenton Madrid
Balances
¿Se han superado estas palabras? NO.
14.9.05
Sin desperdicio
Giovanni Papini El Libro Negro
Conversación 16
UNA VISITA A LIN-YUTANG
(O DEL PELIGRO AMARILLO)
Cambridge (Mass.), 29 de octubre.
Finalmente he logrado conocer personalmente a Lin-Yutang, el chino más inteligente entre todos los conocidos por mí. Había leído con grandísimo gusto algunos de sus libros, y me urgía saber cuáles eran sus últimas opiniones acerca de su patria. Lin-Yutang es un hombre franco y cordial, no tiene nada de profesoral, pedantesco ni diplomático; sonríe frecuentemente, incluso cuando habla de cosas serias. Hasta respondió a mi pregunta sin anticipar los habituales preámbulos de precaución. Me dijo así:
- El pueblo chino es el pueblo más peligroso que hay en el mundo, y por eso está destinado a dominar la tierra. Por espacio de siglos permaneció encerrado en los confines del inmenso imperio porque creía que el resto del planeta carecía de toda importancia. Pero los europeos, y después los japoneses, le han abierto los ojos, los oídos y la mente. Han querido desanidarnos a la fuerza, y ahora han de pagar caro su ambición y su curiosidad. Desde hace un siglo los chinos aguardan la hora de vengarse, y se vengarán.
»La sublevación de los Boxers, del año 1900, no fue más que la primera tentativa, mal conducida y mal lograda. Pero el pueblo chino, que es astuto y paciente, ha elegido otros caminos. En el año 1910 se convirtió a la democracia republicana, en 1948 al comunismo. En realidad, de verdad, los chinos no son ni conservadores, ni democráticos ni comunistas. Son simplemente chinos, o sea: una especie humana aparte, que quiere vivir y sobrevivir, que se multiplica y debe expandirse por necesidad biológica más que por ideologías políticas.
»El pueblo chino es inmortal, siempre igual a sí mismo bajo todas las dominaciones. Ni los tártaros, ni los japoneses, ni los norteamericanos, ni los rusos han logrado o lograrán transformarlo. Pulula y se expande como un gigantesco pólipo tenaz y compacto, que ningún extranjero logrará desarraigar.
»Las invasiones no lo han domeñado; las guerras perdidas no lo han vencido; las carestías no lo han diezmado; el opio no lo ha embrutecido, las revoluciones no lo han sacudido. Ningún otro pueblo puede tener esperanzas de superarlo y rechazarlo. Es un pueblo astuto y cruel, un pueblo de gente mercante y embrollona, de bandoleros y verdugos, que sabe utilizar para sus fines ya el engaño, ya la ferocidad. Por esto está destinado a convertirse en amo del mundo, porque los demás pueblos son más ingenuos y más buenos que él. Transcurrirá el tiempo que sea necesario, pero el futuro le pertenece.
»Cuando el emperador Guillermo II denunció hace ya cincuenta años el «peligro amarillo», demostró el mayor rasgo de genio de toda su vida. Se burlaron entonces de la imperial ave de mal agüero, pero la Historia se prepara a darle la razón.
»Los chinos han comenzado por enviar vanguardias a todos los países del mundo: a la Malasia, a la Indonesia, a casi todas las tierras del Asia; hay barrios chinos en San Francisco y en Nueva York, en Londres y en París. En el primer período postbélico aparecieron vagos chinos por las calles de Berlín, de Roma, de Madrid y de El Cairo; iban con la excusa de vender perlas falsas, pero en realidad eran los primeros mensajeros del gran desborde.
»Los chinos se han servido de la república de Sun-Yat-Sen para librarse de los parásitos del antiguo imperio manchó; utilizaron al bolcheviquismo para liberarse de los parásitos de la república burguesa; un día u otro, bajo una bandera de conveniencia, se liberarán de los parásitos del comunismo. Son un pueblo sin escrúpulos, que se sirve de las ideas pero se niega a ser esclavo de las mismas; con el tiempo les pertenecerá la tierra.
»Para la interminable masa de chinos, lo esencial es engendrar hijos y tener arroz suficiente para mantenerlos; el resto es ficción, máscara, pretexto. Su país es grande pero pobre, por lo cual y poco a poco serán impulsados a ocupar otros países: el Tíbet, Corea, la Indochina, la península de Malaca, tales serían los primeros bocados. Pero el apetito viene a medida que se come. Cuando tengan cantidad suficiente de las armas más modernas, nadie será capaz de atajar a esos quinientos millones de ladrones hambrientos y crueles, ni siquiera los doscientos millones de eslavos. Ya en la Edad Media los mongoles invadieron a Rusia y llegaron hasta los confines de Italia; en la nueva Edad Media que se prepara se difundirán como un diluvio por toda la Europa; América logrará salvarse, pero no para siempre. Después de algunas generaciones, el «peligro amarillo» se convertirá en el «dominio amarillo». El color amarillo, según vosotros, los occidentales, es el color de la envidia y del odio; los amarillos no pueden tolerar la idea de que haya razas superiores a la propia y las someterán. Su dominio no será dulce ni fácil, pero a pesar de todo, el Imperio del Sol Naciente llegará a ser un día, aunque lejano, el Imperio donde el Sol no se levantará ni se pondrá jamás».
-¿Habla seriamente? - pregunté a Lin-Yutang.
- Nada hay más serio, míster Gog - me contestó el genial chino, y estalló en una sonora carcajada, tan alegre y prolongada que me espantó. Yo no lograba decir una palabra más, y cuando lo dejé aun estaba riendo.
12.9.05
Sin título
La sangre en la cabeza
Epístola desbarre
Me sentiría traicionado; si no fuese porque entiendo que todo lo que nace de aquí acaba por morir. Los que se curan, tiran el pañuelo y se van. Una vez te lo dije y tampoco discrepaste demasiado. Te estabas curando. ¡Enhorabuena!
Ahora, lo que suelen hacer en estos casos, por si no lo sabes es:
*Se quitan los contactos de messenger.
*Se borran los números de móvil.
*Se destruyen los archivos y las fotos para evitar tendencias insanas del recuerdo.
*Se eliminan los logs de las conversaciones mantenidas.
Y:
-Los que se curan hacen un corte de mangas a los payasos.
-Los payasos se pudren en el olvido.
Es la ley no escrita de la red. Cualquier dama o caballero que se precie, debe cumplirla.
FIN
Una oscura despedida

Así somos: crueldad de niño, inocencia de hombre. Lo claro y lo oscuro, la duda y la certeza; la palabra y el silencio. Así somos. Un niño bajo la máscara, un niño que solo los niños saben ver. Y ¡ay de aquel que no sepa ver y ser el niño!
Almacenados
Una crítica (Ver)
11.9.05
Gemidos alisios
Hay una noche que llaman la del cuentacuentos.
10.9.05
Homenaje a los malditos
9.9.05
Conversación 22 de El Libro Negro
En una revista que se publica en lengua inglesa en la ciudad de Bombay, Maya, hallé una colaboración enviada desde Niza y firmada por Aurananda; dicha colaboración merece ser considerada. El autor debe ser un joven hindú muy culto, y sostiene que los pueblos occidentales, europeos y americanos, después de haber sido durante muchos siglos poseedores de la más elevada inteligencia creadora y crítica, causan ahora la impresión de un entontamiento total casi pavoroso, que año a año se vuelve más visible y más grave. Después de hacer notar, con agudeza y sin prejuicios, los síntomas y las pruebas de ese decaimiento general, Aurananda enumera las causas principales de ese inesperado fenómeno. Según su opinión, son las siguientes:
1) Las publicaciones semanales ilustradas, que se ocupan casi exclusivamente de los escándalos mundanos, de los delitos y de las cosas extrañas, prevaleciendo las imágenes fotográficas sobre las ideas y las discusiones criticas.
2) El cinematógrafo, que embrutece sistemáticamente a la gran masa de las clases medias y proletarias con espectáculos de bestialismo feroz, de sentimentalismo idiota, de un falso lujo y, en general, de una vida hueca, artificiosa y presuntuosa. El cine ayuda también a sustituir el pensar por el ver.
3) Los deportes, en los que es evidente la supremacía de los valores puramente físicos y musculares sobre los valores morales e intelectuales.
4) La difusión, siempre creciente en todas las clases sociales, de los estupefacientes: opio, morfina, cocaína, heroína, etc., que terminan por embotar y ofuscar las facultades superiores del alma y preparan generaciones de maniáticos, imbéciles y neuróticos.
5) El abuso, también creciente y de un modo especial entre los jóvenes de ambos sexos, de las bebidas alcohólicas y excitantes.
6) El auge universal de las danzas y músicas de origen primitivo y salvaje, que entontecen el cerebro, desvigorizan la voluntad y crean un paroxismo afrodisíaco debilitante. También el baile favorece los estímulos musculares y sexuales, todo con desmedro de las actividades mentales superiores.
7) La radio, que transmite principalmente música, y generalmente música mala, incitando a ensueños extenuantes y morbosos, alejando del estudio, de la meditación, del ejercicio del pensamiento operante.
8) La exagerada importancia que tienen hoy en la vida occidental los muchachos, las mujeres y los trabajadores manuales, los tres señores de la época, los tres sectores de la humanidad menos capaces de un profundo y continuado trabajo de reflexión.
Aurananda se asombra de que los gobernantes de Europa y de América no se preocupen por ese progresivo entontamiento de sus pueblos, y de que no intenten contenerlo o retardarlo en alguna forma.
La experiencia obtenida por mí durante estos últimos años en mis viajes por esos pueblos, confirma plenamente las conclusiones a que llega la colaboración del número 76 de la revista Maya. Pero, ¿quién lee en París o en Nueva York esa humilde revista de jóvenes hindúes?
8.9.05
Un rebuzno, con toda la falta de respeto.
7.9.05
6.9.05
Good Bye
4.9.05
Reconocimiento
Divagaciones sin retorno.
3.9.05
Ebrisión
Pedazos
Desbarre xyz
Extracto
Me puedes mostrar tu orgullo
pero es necio que lo vayas demostrando.
Los pañuelos se rebelan
se vuelven banderas con la sangre
Los enanos se rebelan
se vuelven gigantes con la sangre
Los payasos se rebelan
se vuelven jueces con la sangre
Y cuando la sangre cesa
cuando deja de fluir la sangre
pañuelo enano y payaso
ha caído la noche irremediable
Más películas
No apta para depresivos ni para cínicos. Los primeros podrían acabar necesitando una buena borrachera, los segundos acaban desternillándose.
2.9.05
Bios
- Bailar en la oscuridad
He vivido mis años. Aún no me he encontrado con una señora como Catherine Deneuve. Al menos desde la pantalla y con los años se me hace más digna, más profunda... También más fría. Se puede decir que la primera película que me hizo darme cuenta de mis hormonas fue La Sirena del Mississippi. Y que Deneuve fue mi primer gran amor -en esa película-. Después, en El Ansia, se confirmaría como la esencia del deseo. Cuando he querido expresar eso que nunca se llena por más que estés piel con piel junto al otro sólo lo ha expresado ese film. El terror y el deseo van juntos. Conclusión: Bailar en la oscuridad me ha servido para evocar sentimientos adolescentes. La película, como tal, una gran obra que deja un mal sabor de boca. Pero el ser humano se muestra en su bondad y, por supuesto, en su malevolencia.
-El hundimiento
Los últimos días de Adolf Hitler. Después de ver esta película vinieron los del camión de la basura y me depositaron humildemente en los contenedores al uso. ¡Siento como humano haber manchado la basura! Pero la basura debe perdonar al hombre: no sabe lo que hace. Y yo necesitaba sentirme natural, parte del mundo, fuera de ese conjunto tan repugnante llamado "hombre".
-Deliciosa Marta
Una película que me trajo calma, sosiego; ¡incluso esperanza! Pero al final dices: ¡es una película! Y no sé si existirá "mi" Marta; pero sé que existió nuestro Hitler. Quizás no debí ver una película detrás de otra. Tiendo a ser optimista bien informado (sobria definición de "pesimista")
-La última noche
Edward Norton borda el papel. Pero no todos somos Edward Norton. Una buena película de la que destacaría el monólogo del protagonista frente a un espejo con el rótulo "fuck you". (Me recordó el poema "Aullido" de Ginsberg. Aunque eso no es un poema, sino una obra de arte). Repasa todo lo que debe ser jodido en Nueva York. Y me pregunto si se salva algo. Bueno, sí, algo se salva: la zona cero, mostrada con un fondo musical que hacía derramar lágrimas. Drama, es decir, vida en estado puro de descomposición.
-El lobo
Un agente doble en las filas de ETA en los dos últimos años de existencia del caudillo. ¿Héroe o traidor? Esta pregunta se plantea en los extras. Es una buena pregunta. Al menos, mueve a la dialéctica. Muy guapo Eduardo Noriega. Muy suyo José Coronado.
-Mystic River
Nuevamente he tenido que llamar a los de la basura. Otro reflejo de lo alto, ilustre, digno y soberano que es el hombre. A veces pienso que se nos dotó de la conciencia y de la racionalidad para pagar por el pecado de existir. Luego, claro está, están los que carecen de conciencia y racionalidad, los que vegetan; en suma, los que sobreviven.
Una historia la de Mystic que demuestra cómo al ser humano le queda mucho por progresar. Aún es una máquina expuesta a tremendos desequilibrios.
Uno se huele el final; aunque es más trágico de lo que piensa. En cualquier caso, como corolario: nadie merece compasión.
Proseguiremos.



