Cuando a Berlín Tadeusz le dijeron...
Cuando a Berlín Tadeusz le dijeron:
- Que no supo aprovechar su vida.
- Que había sido un don nadie.
- Que no había sabido disfrutar.
- Que llegaba al fin de sus días sin nada que comentar.
- Que se le ofreció un millar de oportunidades y las rehusó.
- Que se aferró como un perrito faldero al hogar paterno.
- Que era deleznable su proceder cómodo y pasota.
- Que jamás tuvo sentido práctico.
- Que jamás tuvo sentido estético.
- Que jamás tuvo voluntad alguna.
- Que fue un vegetal seboso y sin aspiraciones.
- Que fracasó culpablemente.
- Que se hundió irresponsablemente.
- Que jamás tuvo sentimientos.
- Que fue cigarra sin talento y hormiga sin previsión.
- Que inspiró desprecio.
- Que tenía lo que se merecía.
- Que era una vergüenza para el género humano.
- Que no querían volver a saber de él.
- Que no contaban con él para nada.
- Que carecía de número y nombre para la sociedad.
Cuando le dijeron todo esto a Berlín Tadeusz decidió que volvería a nacer un 20 de abril, pero con menos compasión, con más frialdad; pero no con menos carisma y entusiasmo.

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