¡Qué tiempos aquellos! Toma mi mano, Touches.
Definición del amor
Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!
Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.
Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.
Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.
Éste es el niño Amor, éste es su abismo.
¡Mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!
Francisco de Quevedo

5 comentarios:
Esa contradicción amor y amistad es la gran cruz en la que se clavan los afectos.
Señor Ansetobeah:
¿No se ha planteado nunca que es usted un victimista, un panfletario, un inculto que disimula con palabras un par de conocimientos mal adquiridos; un vaguimaleante de la nada, un débil, un miedoso, una cigarra de cartón piedra; un temblor de cagalera, un gemido de hiena, una pústula lunar, un cualquiera singular; un impresentable, un ausente, un medaigual y una serpiente; alguien que tarda y tarda y tarda en ser consecuente con el respeto y la admiración que antaño obró la muerte?
Señor Próspero, la palabra "amor" en sus dedos no cuadra. Incluso el polvo es para usted una metáfora que chirría. Para usted el amor terminó hace mucho. Usted debe ser de esos que por un beso o por una caricia daría un mundo (del cual carece, por supuesto). Aún le cuesta asumir que está en la recepción de un gran edificio con una puerta de entrada y mil salidas. Y está ahí, como un imbécil, embobado... ¡Salga y deje de estorbar! ¿No comprende que mandan los turistas?
¿Y qué se puede esperar de esta cabeza con patas que solo se sirve a sí mismo bajo el deplorable manto de la compasión? Pero cada vez le queda menos. Considéreme su esputo favorito.
Sont finissée les comentaires.
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