Crónicas desde Macabru
Nadie necesita percatarse de nada. En la nave de los locos se viaja así. En el carro de heno se viaja así.
Nunca me gustó Peter Pan. De todos los dibujos animados el Mazinger Z era mi preferido. Quitaron la serie porque incitaba a la violencia. Después nos pusieron Marco... En Marco no había violencia alguna... Todo era hermoso... Nunca contaron cómo Marco, una vez que encontró a su madre, ésta le puso a trabajar (y no doy detalles del modo) para que pudiera costearle los vicios de la vejez. Al final, de tanto maltratarle, Marco se voló la tapa de los sesos después de jalarse a Amedio... (Y se lo jaló después de obtener ciertos servicios no remunerados del monito). La madre de Marco sintió la pérdida. Confiaba en que su nene se quitaría de en medio, pero no tan pronto, no sin ser aprovechado del todo. Tras la pérdida, la madre de Marco siguió invirtiendo en la bolsa con los fondos que sus pupilas ganaban. Al fin y al cabo, la madre de Marco es un paradigma de la madre. Freud daría fe de ello después de remojar sus hocicos en cocaína y de hacerse unas pajitas con Lou Andreas Salomé.
Desde luego jamás me gustaron los dibujos de la factoría Disney... Con los dibujos de Disney no puedes percibir, como en los manga, cómo venimos al mundo, ni a qué venimos; ni el modo sutil y providencial en que lo abandonamos. Con Disney jamás me enteré de cómo tenía la perrita sus cachorros; sin embargo, con los manga sí sé cómo se ha de degollar a un cachorro y, ¡lo que es muchísimo más importante!, con los manga sí sé por qué no se ha de degollar nunca jamás a un cachorro y sí, sin embargo, a un humanoide o similar. Japón representa la vanguardia. Lo cual puede resultar pavoroso. Una de las vanguardias en erotismo, pornografía y desviaciones son los "sketchs de japoneses". Jamás hubiese imaginado que ciertas cosas provocasen ni tan siquiera curiosidad. Si el fuhrer levantara la cabeza vomitaría ante las aberraciones de los nipones. Y sin embargo Japón se mantiene como ejemplaridad. (Por lo visto pocos navegan por la red y comprueban cómo y dónde dan de comer los japoneses a los pececillos de sus acuarios; pero les indico que es en un lugar que aparece al final de 2001 Una odisea en el espacio... Aseguran que ahí los peces se sienten como en un hogar... Y las mujeres están de acuerdo... Tal vez es vocación de madre y vocación de ninfas).
Nadie necesita percatarse de nada. En la nave de los locos se viaja así. En el carro de heno se viaja así.

1 comentarios:
¿Se imagina que publicitaran eso de "pezqueñines no" con esas imágenes? Creo que nadie comería ni una gamba... Y sin embargo no hay mejores criaderos para el pescado... ¡Es usted imprevisible! En verdad pertenece al lado oscuro. Jajajaja.
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