"¿Cuándo puedes dejar de jugar? Cuando ya nunca puedes dejar de ganar."
Blinda la ternura.
Camisa blanca para corazón negro.
Educa a la bestia con el ritual.
Haz menos... menos... menos.
Camisa blanca para corazón negro.
Educa a la bestia con el ritual.
Haz menos... menos... menos.
Que no te lleven por el camino de los sueños, que no te vivan.
La carne cada vez se vende a más bajo precio.
Putas a "son diez mil" o a dólar en el extranjero; y quien dice "putas", "putos" dice.
Si Platón llevase a su hijo a una guardería, al atravesar el parque se encontraría con un francotirador que le arrebataría la vida.
Cuando llegue el frío... Cuando la fiebre te haga rígido... Cuando una balsa de sangre para los sedientos no sea suficiente... No digas nada.
El invierno será muy corto.
No te vas a morir como en una de esas lacrimógenas películas, rodeado de aquellos a quienes favoreciste con tu presencia. Ni te van a incinerar con el pecho inflado de buena conciencia. Y de esas 86400 posibilidades llamadas segundos en el sorteo de cada día, puede que no te toque en mucho tiempo. Un individuo de cien años atraviesa 3155760000 de esas posibilidades. Aunque casi siempre te toca antes el premio.
Los niños se van a la cama con birrita, porrito, polvito y perrito piloto.
Los progenitores no están ya para progenitar nada excepto progeria.
Los rebeldes de chicle se ponen los auriculares con algún rockero de moda que les regale los oídos y se quedan fritos del orgasmo.
¡Qué de puta madre!

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