Desde el infierno del Edén
De aquí todo surge herido de inconstancia. El que fíe mucho a las promesas lo puede pasar mal si su sensibilidad es fácilmente vulnerable. Éste es un nido de carencias y costuras mal cosidas. Aquí se viene a creer en la dignidad a la hora de la muerte; a adquirir una fe que no existe pero que se trata de construir.
Por eso, que la red no te enrede con fechas para encuentros. Es mejor hacer crecer el callo de la soledad y procurar que el último segundo del último minuto acierte bien en el descabello final para que el tránsito sea rápido y liviano. Que la red no te enrede con esperanzas de afecto. El que vino aquí fue desterrado en algún lugar de la vida. Y el que fue desterrado de todos los lugares se convirtió en rey de este ultramundo.
A quienes intentan abandonar este Hades y volver a la realidad son penalizados cruelmente. ¡Que no lo olviden aquellos que lo pretendan!

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