La Novia
Me gustó Kill Bill; tanto la primera como la segunda. Sin embargo, no tienen nada que ver la una con la otra. Por eso de "los gustos", la segunda es especial. La escena de Uma Thurman en el suelo del baño, agarrada al osito de peluche, gimiendo "gracias" a no se sabe qué o quién y el "Malagueña salerosa" de fondo, enterneciendo a esa mamba negra, reina de las asesinas. Y antes el diálogo de David Carradine; un diálogo que justifica -o lo pretende- todas las mutilaciones y barbaridades de la primera parte. Al fin y al cabo, matamos por amor y por masoquismo; no por odio. Algo que se repite varias veces durante los films: "Aunque no lo creas cielo... aunque te parezca el peor de los asesinos... En estos momentos... soy masoquista" (y a continuación descerraja ese balazo en el cráneo de la Thurman). Quizás debería haber dicho mr. Bill: "... soy "marsoquista"... Me hubiese sentido más identificado.
¿Y qué decir de la banda sonora? Lole y Manuel y ese "y tu mirar... se me clava en los ojos como una "espá"...", después de que la serpiente ha cosido a incisiones a uno de los protagonistas y que la "mamba negra" arranca el ojo restante a Elle para convertirlo en gelatina. ¡Genio y figura de Tarantino, capaz de dominar extrema violencia y genuino humor!
Hay algo grandioso para mí -esto que reflejo, como todo, no son más que opiniones de un imbécil diabólicamente divino- y es lo siguiente: esa escena de Uma, David y la hija de ambos. ¡Es verosímil! ¡A mí me pareció verosímil! Por eso la catarsis me aligeró todas las tensiones. De una mujer que ha decapitado y mutilado a sus asesinos; y de un hombre que solo goza con el dolor de los demás surge, ante la presencia de esa niña, la transformación de todos los hechos. Todo lo anterior no cuenta o se ha de ver desde otro punto de vista. Por eso el estallido del corazón de Bill al dar los cinco pasos hace que nos estalle también a nosotros el corazón. Porque hasta un proxeneta tan canalla inspira ternura en su final.
Escucho el diálogo final en la banda sonora... Quizás todas las discusiones entre parejas deberían solventarse así: a golpe de catana, buscando la cabeza; pero golpeando e hiriendo mortalmente el corazón.
Bill, descansa en paz. Y que sirva de epílogo la canción que cierra el film, mientras flota un beso a esa rubia diabólica que es Uma Thurman:
¡Qué bonitos ojos tienes
debajo de esas dos cejas
debajo de esas dos cejas
qué bonitos ojos tienes!
Ellos me quieren mirar
pero si tú no los dejas
ni siquiera parpadear.
Malagueña salerosa...
Besar tus labios quisiera
Besar tus labios quisiera
Malagueña salerosa
Y decirte niña hermosa
Eres liiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiinda y hechicera
Eres linda y hechicera
como el candor de una rosa
Si por pobre me desprecias
yo te concedo razón
yo te concedo razón
si por pobre me desprecias.
Yo no te ofrezco riquezas
te ofrezco mi corazón
te ofrezco mi corazón
a cambio de mi pobreza.


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