Esta noche he escuchado gritos en el silencio. Eran palabras en el muro que me señalaban. Soy un mártir del siglo XXI. Y en un siglo de pensamiento débil y de valores descafeinados, también los mártires lo son pasados por agua y virtuales. Soy un mártir y un héroe de medianoche. Mis pies son de barro y ya casi es polvo lo que vuelve al polvo. Soy Empédocles subiendo al volcán para arrojarse. A los que creyeron en mí les pido que crean en sí mismos. A los que confiaron en mí no les daré explicaciones; su confianza les hace grandes y mi olvido no les cubre a ellos, sino a mí mismo. Quizás he sido el enviado para mostrar que los mensajeros no traen la paz, sino la espada. Y para la mujer de negro: ¿qué puedo darte? ¿Qué puedo ofrecerte? Nada pagaría tu confianza ni tu cariño. Y por supuesto tu risa. Pero, rebusco en mis bolsillos y saco un papel y la varita mágica a la que aún le queda un deseo por conceder... ¡Ya está! He convertido el papel en un billete de avión a Florencia. Es tuyo.

2 comentarios:
Dónde he de ir a buscarlo??
Una palabra tuya bastará para que esté en tus manos. ¡Qué digo! Basta tu deseo. Donde quieras y cuando quieras, volará hacia ti. Feel the magic! :)
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