Propósitos de Navidad
Ser justo, veterotestamentariamente justo. Dar a cada cual lo suyo; ni un grano de más, ni un grano de menos. Ser mosaicamente justo. Ser newtonianamente equitativo. Pero aquí surge el problema: ¿Cómo devolver varios meses de agravios de una tacada? ¿Qué grimorio consultar? ¿Qué versículo seguir? ¿Qué actitud hacer que persista, cuando nada ya persiste ni alentado por la venganza?... Tengo un problema... Aun tirando de imaginación, no llego a conclusiones claras. Estoy confuso. Es posible que simplemente tenga que expresar. Sólo eso. Tal vez, sólo eso. Me siento acorralado por los abandonos y sin fuerza para despreciar como la dignidad de los demás reclama. Porque los otros piden a gritos ser rechazados. Lo piden con gritos silenciosos. Yo los oigo, me impactan, me aíran. Sé la respuesta: "Imagina que están muertos, que son sueños, que no han existido más que en tu fantasía. Son la elucubración de una pasión y de una carencia. Son la síntesis y el paradigma de la burla, del egoísmo y de la indiferencia. Y lo son... ¡todos!"

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