Hace frío
Todo no puede terminar aquí
Where are we going from here
A los que se interesan por los demás, a quien quiere de veras a otro, le digo que deberá afrontar un riesgo: el de criar a un cuervo. Pero ese riesgo se puede nombrar de otro modo: el de tratar con un animal herido. Y si logra que ese animal herido no sea despreciado por su herida, quien lo acoja a pesar de sus defectos, tendrá a su lado un león como aquél que dicen que acompañó para siempre a un santo que le arrancó una espina clavada. Y una cosa más: personas a las que he llegado a odiar profundamente sólo me han ofrecido respeto y cariño. Entonces, ¿por qué esa actitud? Leed esos versos de Wilde en la Balada de la cárcel de Reading: "Y sin embargo cada cual, mata lo que ama..." Desearía que todos mis conocidos tuvieran ese libro.

2 comentarios:
Cuando amas, aunque tengas un cuervo al que amar, tú nunca lo ves, el amor tiene ese magia, en el país del amor, sólo hay gorrioncillos, tú ya has aprendido a decir pío, pío? Ves practicando, te hará falta.
Croac.
(Lo siento, pero sólo puedo croar; porque soy un príncipe encantado al que convirtieron en Gustavo)
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio