28.1.06

Hace frío
Todo no puede terminar aquí
Where are we going from here
A los que se interesan por los demás, a quien quiere de veras a otro, le digo que deberá afrontar un riesgo: el de criar a un cuervo. Pero ese riesgo se puede nombrar de otro modo: el de tratar con un animal herido. Y si logra que ese animal herido no sea despreciado por su herida, quien lo acoja a pesar de sus defectos, tendrá a su lado un león como aquél que dicen que acompañó para siempre a un santo que le arrancó una espina clavada.
Y una cosa más: personas a las que he llegado a odiar profundamente sólo me han ofrecido respeto y cariño. Entonces, ¿por qué esa actitud? Leed esos versos de Wilde en la Balada de la cárcel de Reading: "Y sin embargo cada cual, mata lo que ama..." Desearía que todos mis conocidos tuvieran ese libro.

2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Cuando amas, aunque tengas un cuervo al que amar, tú nunca lo ves, el amor tiene ese magia, en el país del amor, sólo hay gorrioncillos, tú ya has aprendido a decir pío, pío? Ves practicando, te hará falta.

enero 28, 2006 5:50 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Croac.

(Lo siento, pero sólo puedo croar; porque soy un príncipe encantado al que convirtieron en Gustavo)

enero 28, 2006 10:10 p. m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio

Free counter and web stats