Hazlo o no lo hagas; pero no lo intentes, no, no lo intentes.
Si me vas a dejar, dímelo.
Si quieres estar junto a mí, dímelo y, más aún, ven conmigo.
Si dudas, no tengo tiempo para dudar contigo.
Yo quiero estar contigo; pero... es posible que nunca tenga el valor de pedir lo que quiero.
Mañana será otro día; y otro día no es cualquier día.
Hoy se han cometido errores; y aunque tú o yo intentemos ser magnánimos y comprensivos, los actos y las omisiones rara vez dejan de desencadenar consecuencias.
No puedo dudar contigo. La duda no ofende, ¡daña! Vivir con duda es morir con certeza.

1 comentarios:
"Vivir con duda es, precisamente, el aliento que nos impele a no morir".
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio