La Selva de Próspero

Sapere aude!

31.3.06

Si vienes, cántala y yo volveré a resucitar de entre los muertos.


ΨΥΧΕΣ ΚΑΙ ΣΩΜΑΤΑ

Στη προηγούμενη ζωή μου είχα φτάσει να σ'αγαπήσω, να σε νιώσω, να σε βρω κι ύστερα απ'αυτό με είχες καταδικάσει ως την επόμενη ζωή να σ' αγαπώ.

Γι'αυτό κι εγώ ξαναγεννήθηκα μικρό μου τι σημασία έχει από'δω κι εμπρός αν θα'σαι εσύ που θα ορίζεις τ' όνειρο μου ή θα'ναι η μοίρα χωριστά του καθενός.

Ψυχές και σώματα στο χρόνο γερνάνε αλλάζουν ονόματα και πάλι απ'την αρχή...

Η μοίρα τώρα από κοντά σου δεν με παίρνει τίποτα δε νικάει πια το παρελθόν κι όλο μια άγνωστη φωνή με γυροφέρνει μου λεει τα μάτια μη σηκώνεις απ'αυτόν.

Αυτός ο άνθρωπος θα σε καταδιώκει σαν ενοχή που δεν ξεπλήρωσες ποτέ κι αν στην επόμενη ζωή του πεις το όχι πάλι μπροστά σου θα τον βρεις θέλεις δε θες.

Hacia mayo desde mayo... Se ha ahorcado un payaso.

¿Y si fuese ahora?
Igual que antes
Igual que después

Por favor,
por favor, ventana...

Por favor,
por favor, árbol...

Si es cuestión de ganas,
ya no tengo...

Si es cuestión de algo,
algo está sucediendo...

¿Me dejas descansar?
Eres el momento,
un momento,
sólo un momento.

¿Cómo y por qué sucedió?
¿Por qué, cómo fue que lo hizo?
Por nada y como si nada.
La ventana estaba ahí
y el árbol tenía ramas.

Yo no canto por cantar

ni por tener buena voz

canto porque la guitarra

tiene sentido y razón.



Tiene corazón de tierra

y alas de palomita

es como el agua bendita

santigua glorias y penas.

Aquí se encajó mi canto

como dijera Violeta

guitarra trabajadora

con olor a primavera.



Que no es guitarra de ricos

ni cosa que se parezca

mi canto es de los andamios

para alcanzar las estrellas.



Que el canto tiene sentido

cuando palpita en las venas

del que morirá cantando

las verdades verdaderas.



No las lisonjas fugaces

ni las famas extranjeras

sino el canto de una lonja

hasta el fondo de la tierra.



Ahí donde llega todo

y donde todo comienza

canto que ha sido valiente

siempre será canción nueva.

30.3.06

Sin más.

Por qué soy un destino

1

Yo conozco mi destino. Un día mi nombre irá unido a algo formidable: el recuerdo de una crisis como jamás la ha habido en la tierra, el recuerdo de la más profunda colisión de conciencia, el recuerdo de un juicio pronunciado contra todo lo que hasta el presente se ha creído, se ha exigido, se ha santificado. Yo no soy un hombre: yo soy dinamita. Y a pesar de esto, estoy muy lejos de ser un fundador de religiones. Las religiones son cosa de la plebe. Tengo necesidad de lavarme las manos, después de haber estado en contacto con hombres religiosos... Yo no quiero “creyentes”; creo que soy demasiado maligno para creer en mí mismo. Yo no hablo jamás a las masas... Tengo un miedo espantoso de que algún día se me declare santo. Se adivinará la razón por la que yo publico este libro antes, tiende a evitar que se cometan abusos conmigo. Yo no quiero ser tomado por un santo; preferiría que se me tomara por un bufón... Quizá soy un bufón... Y a pesar de esto –o mejor, no a pesar de esto, pues hasta ahora no hay nada más embustero que un santo–, a pesar de esto, la verdad habla en mí. Pero mi verdad es t e r r i b l e, pues hasta el presente, lo que ha sido llamado verdad es la mentira. -Transmutación de todos los valores: he aquí mi fórmula para un acto de suprema autognosis de la humanidad, acto que en mí se ha hecho carne y genio. Mi destino ha querido que yo fuera el primer hombre decente; ha querido que yo me ponga en contradicción con miles de años. Yo fui el primero en descubrir la verdad, por el hecho de que yo fui el primero en sentir -en oler- la mentira como mentira... Mi genio se encuentra en mis narices. Yo contradigo como jamás se ha contradicho, y, sin embargo, soy lo contrario de un espíritu que dice no. Yo soy un alegre mensajero como no lo ha habido nunca, y conozco tareas que son de tal altura, que el concepto ha faltado hasta el presente. Sólo a partir de mí existen de nuevo esperanzas. Con todo esto, yo soy también necesariamente el hombre de la fatalidad. Pues cuando la verdad entra en lucha con la mentira milenaria tendremos conmociones como jamás las hubo, una convulsión de temblores de tierra, un desplazamiento de montañas y de valles, tales como nunca se han soñado. La idea política quedará entonces completamente absorbida por la lucha de los espíritus. Todas las combinaciones de poderes de la vieja sociedad habrán saltado por los aires, porque todas estaban basadas en la mentira. Habrá guerras como jamás las hubo en la tierra. Solamente a partir de mí existe en el mundo la gran política.



2

¿Se quiere una fórmula de semejante destino hecho hombre? La encontraremos en mi Zaratustra.

-Y quien quiera ser un creador en el bien y en el mal en verdad, ése tiene que ser primero un aniquilador y quebrantador de valores.

Por eso el supremo mal forma parte de la bondad suma; pero ésta es la bondad creadora.

Yo soy, con mucho, el hombre más terrible que hubo jamás; lo que no quita que llegue a ser el más benéfico. Conozco la alegría de aniquilar en un grado que está conforme con mi fuerza de aniquilar. En los dos casos obedezco a mi naturaleza dionisíaca, que no sabría separar el hacer no del decir sí. Yo soy el primer inmoralista. Por esto soy el aniquilador par excellence.-



3

Nunca se me ha preguntado, se me habría debido preguntar lo que significa, en boca del primer inmoralista, el nombre Zaratustra; pues lo que constituye la inmensa singularidad de este persa en la historia es precisamente lo contrario de esto. Zaratustra fue el primero en advertir, en la lucha entre el bien y el mal, el verdadero mecanismo en el juego de las cosas. La transposición de la moral en la metafísica, de la moral considerada como fuerza, como causa y como fin en sí, es obra suya. Pero esta cuestión podría en el fondo ser considerada ya como una respuesta. Zaratustra creó ese error, el más fatal de todos, la moral; por consiguiente, debe también ser el primero en reconocer su error. No solamente posee aquí una experiencia más larga y más profunda que otros pensadores –toda la historia no es otra cosa que la refutación por la experiencia de las afirmaciones relativas al "orden moral"–; pero, y esto es lo más importante, Zaratustra es más verídico que cualquier otro pensador. Su doctrina, y sólo su doctrina, presenta la veracidad como virtud suprema; -esto significa lo contrario de la cobardía del idealista, que, frente a la realidad, huye; Zaratustra tiene en su cuerpo más valentía que todos los demás pensadores juntos. Decir la verdad y disparar bien con flechas, es la virtud persa. ¿Se me comprende?... La autosuperación de la moral por veracidad, la autosuperación del moralista en su antítesis, es decir, -en mí-, es lo que significa en mi boca el nombre de Zaratustra.



4

En el fondo la palabra inmoralista encierra para mí dos negaciones. Yo soy todo lo contrario, por una parte, de un tipo de hombre que había sido considerado hasta el presente como el tipo superior, el hombre bueno, benévolo, caritativo; por otra parte, soy todo lo contrario de una especie moral que ha adquirido importancia, que ha llegado a ser poderosa como moral en sí: la moral de la décadence; para expresarme de una manera más precisa, la moral cristiana. Lícito me será considerar la segunda contradicción como la más decisiva, en vista de que la sobrestimación de la bondad y de la benevolencia, vistas las cosas a grandes rasgos, aparece ya como un resultado de la décadence como síntoma de debilidad, como incompatible con una vida ascendente y que dice sí: negar y aniquilar son condiciones del decir sí. -Ante todo, me detengo en la psicología del hombre bueno. Para evaluar lo que vale un tipo de hombre, es preciso calcular lo que cuesta su conservación, hay que conocer sus condiciones de existencia. La condición de existencia del hombre bueno es la mentira. Para expresarme de otro modo, es el no-querer-ver, a ningún precio, como está constituida en el fondo la realidad. No está hecha para invitar constantemente a obrar a los instintos benévolos y aún menos para permitir la intervención de manos miopes y bonachonas. Considerar en general las situaciones de peligro de toda clase como una objeción, como algo que es preciso suprimir, es la niaiserie par excellence, una tontería que puede provocar verdaderas catástrofes si se juzgan las cosas desde arriba, una fatalidad de rebaño, tan de rebaño como lo sería la voluntad de suprimir el mal tiempo, por ejemplo, por compasión hacia las pobres gentes. En la gran economía general, los elementos terribles de la realidad (en las pasiones, en los deseos, en la voluntad de poder) son necesarios en una medida incalculable, mucho más que esa forma de felicidad mezquina que se llama bondad. Hay que ser incluso indulgente para conceder un puesto a esta última, en vista de que tiene por condición la mentira de los instintos. Ya tendré ocasión de demostrar las inquietantes consecuencias más allá de toda medida que puede tener para la historia entera el optimismo, es creación de los homines optimi. Zaratustra el primero en comprender que el optimista es tan décadent como el pesimista, y quizá más dañino, dice: Los hombres buenos no dicen nunca la verdad. Falsa costas y falsas seguridades os han enseñado los buenos, en mentiras de los buenos habéis nacido y habéis sido cobijados. Todo está falseado y deformado hasta el fondo por los buenos. Felizmente, el mundo no está creado sobre instintos tales que cabalmente sólo el bonachón animal de rebaño encuentre en él su estrecha felicidad; exigir que todo se convierta en “hombres buenos”, animal de rebaño, ojiazul, benévolo, “alma bella” -o, como lo desea el señor Herbert Spencer, altruista, significaría privar al existir de su carácter grande, significaría castrar a la humanidad y reducirla a una mísera chinería. ¡Y se ha intentado hacer esto!... Precisamente a esto se lo ha llamado moral... En este sentido, Zaratustra llama buenos unas veces “los últimos hombres”, otras el “comienzo del fin”; ante todo, los considera como la especie más nociva de hombres, en vista de que imponen su existencia, tanto al precio de la verdad como al precio del porvenir.

Los buenos en efecto, -no pueden crear: son siempre el comienzo del final:-

crucifican a quien escribe nuevos valores sobre nuevas tablas, sacrifican el futuro a sí mismos, - ¡crucifican todo el futuro de los hombres!

Los buenos - han sido siempre el comienzo del final.

Y sea cuales sean los daños que los calumniadores del mundo ocasionen: ¡el daño de los buenos es el daño más dañino de todos!



5

Zaratustra, el primer psicólogo de los hombres buenos, es, por consiguiente, un amigo de los malvados. Cuando una especie decadente de hombres ha ascendido en categoría al rango de la especie más alta, no ha podido elevarse de este modo sino en detrimento de la especie contraria, la especie fuerte y vitalmente segura de hombre. Cuando la bestia del rebaño irradia en la claridad de la virtud más pura, el hombre de excepción se siente forzosamente degradado a la categoría de malvado. Cuando la mentira reclama a cualquier precio, para su óptica, la palabra “verdad”, el hombre verdaderamente verídico se encuentra designado con los peores nombres, Zaratustra no deja aquí ninguna duda: dice que lo que le ha inspirado el terror del hombre es el conocimiento de los hombres buenos, de los "mejores"; de esta repulsión le han nacido alas, “para volar lejos hacia porvenires lejanos”. No oculta que su tipo de hombre, un tipo relativamente sobrehumano, es sobrehumano precisamente con relación a los hombres buenos; que los buenos y los justos llamarían demonio a su superhombre....

Hombres superiores que mis ojos encuentran, esta es la duda que me inspiráis y mi secreta risa: adivino lo que llamaréis a mi superhombre: ¡demonio! Sois tan ajenos a la grandeza en vuestra alma que el superhombre os parecerá "terrible" en su bondad...

De este pasaje y no de otro hay que partir para comprender lo que Zaratustra quiere: esa especie de hombres que él concibe, ve la realidad tal como ella es: es bastante fuerte para ello. no es una especie de hombre extrañada, alejada de la realidad, es la realidad misma, encierra todavía en sí todo lo terrible y problemático de esta, sólo así puede tener el hombre grandeza...



6

Pero, también en otro sentido, yo he escogido la palabra inmoralista como insignia y emblema de mí mismo. Estoy orgulloso de tener esta palabra para distinguirme de la humanidad entera. Nadie ha sentido todavía la moral cristiana como algo que se encuentra por debajo de él; para esto hacia falta una altura, una perspectiva, una profundidad y una hondura psicológicas absolutamente inusitados hasta ahora. La moral cristiana ha sido hasta el presente la Circe de todos los pensadores; todos ellos se pusieron a su servicio. ¿Quién, pues, antes que yo ha descendido a las cavernas donde brota el aliento emponzoñado de donde brota esta especie de ideal, ¡la difamación del mundo!-? ¿Quién se atrevió siquiera a sospechar que éstas eran cavernas? ¿Quién antes que yo fue entre los filósofos un psicólogo, y no lo contrario de un psicólogo, un “charlatán superior”, un “idealista”? Antes de mí no ha habido psicología. - Ser en este punto el primero puede constituir una maldición; pero en todo caso es un destino, pues se es también el primero en despreciar... La nausea por el hombre: he ahí mi peligro...



7

¿Se me ha entendido? Lo que me delimita, lo que me pone aparte del resto de la humanidad, es haber descubierto la moral cristiana. Por esto yo tenía necesidad de una palabra que poseyese el sentido de un reto lanzado a todo el mundo. No haber abierto antes los ojos en este punto es para mí la más grande suciedad que la humanidad tiene sobre su conciencia, el engaño de sí mismo hecho instinto, la voluntad de no ver por principio ningún acontecimiento, ninguna causalidad, ninguna realidad, un fraude in psychologicis que llega hasta el crimen. La ceguera ante el cristianismo es el crimen par excellence: el crimen contra la vida. Los milenios, los pueblos, tanto los primeros como los últimos, los filósofos y las viejas –exceptuados cinco o seis instantes de la historia, yo como el séptimo– son en este punto dignos los unos de los otros. El cristianismo ha sido hasta al presente el “ser moral” por excelencia, una curiosidad sin ejemplo, y, en cuanto “ser moral”, ha sido más absurdo, más mendaz, más vano, más ligero, más perjudicial a sí mismo que lo que podría imaginar en sus sueños el más grande despreciador de la humanidad. La moral cristiana –la forma más maligna de la voluntad de mentira– es la auténtica Circe de la humanidad, es la que la ha corrompido. No es el error en cuanto error, lo que me espanta ante este espectáculo; ni la milenaria ausencia de “buena voluntad”, de disciplina, de decencia, de valentía en las cosas del espíritu que se deja adivinar en la victoria de esta moral; - ¡es la falta de naturaleza, es el hecho espantoso de que la contranaturaleza misma ha recibido los honores supremos bajo el nombre de moral, y haya estado suspendida, sobre la humanidad como su ley, como su imperativo categórico!... ¡Equivocarse hasta este punto, no en cuanto individuos, no en cuanto pueblos, sino en cuanto humanidad!... Que se enseñase a despreciar los instintos primerísimos de la vida; que se fingiese mentirosamente la existencia de un “alma”, de un “espíritu”, para arruinar el cuerpo; que se aprendiese a ver una cosa impura en el presupuesto de la vida, en la sexualidad, que se buscase el principio del mal en la más honda necesidad de desarrollarse, en el egoísmo riguroso -( - ya la palabra misma es una calumnia! - )-; que por el contrario, en el signo típico de la degeneración y de la contradicción de los instintos, en el “desinterés”, en la pérdida del centro de gravedad, en la “despersonalisación” y en el “amor al prójimo” (vicio del prójimo), se quiere ver el valor superior, ¿qué digo?, el valor en sí... ¿Cómo? ¿La humanidad misma estará en décadence? ¿Lo estuvo siempre? Lo que es cierto es que jamás le han presentado más que valores de décadence bajo el nombre de valores superiores. La moral de la renuncia a sí mismo es por excelencia la moral de decadencia par excellence, el hecho “yo perezco”, traducido en el imperativo: “todos vosotros debéis perecer”, ¡y no solamente en el imperativo!... Esta única moral que se ha enseñado hasta el presente, la moral de la renuncia a sí mismo, delata una voluntad de final, niega en su último fundamento la vida. -Aquí subsiste una posibilidad: no es la humanidad lo que está en degeneración; es únicamente esta especie parasitaria de hombres, la especie de los sacerdotes que por el mundo, valiéndose de la mentira, han llegado a elevarse a la calidad de árbitros para la determinación de los valores, han encontrado en la moral cristiana un medio de apoderarse del poder. Y, de hecho, mí visión es ésta: los maestros, los conductores de la humanidad fueron todos ellos teólogos, fueron también todos ellos décadents: de aquí nace la transmutación de todos los valores en una enemistad contra la vida, de aquí nace la moral... Definición de la moral: la moral es la idiosincrasia de los décadents con la intención oculta de vengarse de la vida, y esta intención ha sido coronada por el éxito. Yo atribuyo mucho valor a esta definición.



8

¿Se me ha entendido? Yo no he dicho aquí ni una palabra que no haya sido dicha, cinco años antes, por boca de Zaratustra. La invención de la moral cristiana fue un acontecimiento sin precedente, una verdadera catástrofe. Quien hace luz sobre ella es una force majeure, un destino, - divide la historia de la humanidad en dos pedazos. Se vive antes de él, se vive después de él ... El rayo de la verdad ha caído sobre lo que hasta ahora había estado en más alto lugar. Que el que comprenda lo que ha sido destruido por él, mire si le queda aún algo entre las manos. Todo lo que hasta el presente ha sido llamado verdad está hoy desenmascarado como la mentira más peligrosa, la más pérfida, la más subterránea; el pretexto sagrado de hacer a los hombres “mejores” aparece como un ardid para agotar la vida misma, para hacerla anémica chupandole la sangre. La moral como vampirismo... El que descubre la moral ha descubierto, al mismo tiempo, el no-valor de todos los valores en los cuales se cree o en los cuales se creía. No ve nada ya de venerable en los tipos más venerados de la humanidad, en los que han sido canonizados; ve allí la forma más fatal especie de engendros, fatales porque han fascinado... ¡El concepto de “Dios” ha sido inventado como antinomia de la vida; en él se resume, en una unidad espantosa, todo lo que es dañino, venenoso, calumniador, la entera hostilidad a muerte contra la vida! El concepto del “más allá”, del “mundo verdadero”, no ha sido inventado más que para despreciar el único mundo que existe, para no conservar ya a nuestra realidad terrenal ninguna meta, ninguna razón, ninguna tarea. ¡El concepto de “alma”, de “espíritu”, y, en fin de cuentas, también el de “alma inmortal”, ha sido inventado para despreciar el cuerpo, para hacerlo enfermar -hacerle “santo”-, para contraponer una ligereza horrible a todas las cosas que merecen ser tomadas en serio en la vida: las cuestiones de alimentación, de alojamiento, de régimen intelectual, los cuidados a los enfermos, la limpieza, el clima! ¡En vez de la salud, la “salud del alma”, quiero decir una folie circulaire que va desde las convulsiones de la penitencia hasta la histeria de la redención! ¡El concepto de “pecado” ha sido inventado al mismo tiempo que el instrumento de tortura que la completa, el “libre arbitrio”, para extraviar los instintos, para hacer de la desconfianza para con los instintos una segunda naturaleza! En el concepto de “desinteresado”, de “negador de sí mismo”, encontramos el verdadero emblema de décadence, el quedar seducido por lo nocivo, el ser-incapáz-ya-de-encontrar-el-propio-provecho, la destrucción de nosotros mismos, han llegado a ser cualidades, son el “deber”, la “santidad”, la “divinidad” en el hombre. Por último –y esto es lo más horrible–, en el concepto de hombre bueno, nos declaramos a favor de todo lo que es débil, enfermo, malogrado; a favor de todo lo que sufre de sí mismo, de todo lo que debe perecer -, invertida la ley de la selección, convertida en un ideal la contradicción del hombre orgulloso y bien constituido, del que dice sí, del que está seguro del futuro, del que garantiza el futuro - hombre que ahora es llamado el malvado... ¡Y todo esto fue creído como moral! - Escrasez l'infame!

9

¿Me habéis comprendido? Dioniso contra el Crucificado...



Friedrich Nietzsche

Claves

No injerencia; y a esta omisión llamarla respeto. No es otra cosa un muerto sin cementerio.
Esta es la puerta del antes y el después. El instante. Todo está repleto de instantes. Pero decirlo cansa, escribirlo cansa. Hay que pactar con la decepción; tan sólo eso basta para lo que se pretende... Y no se pretende nada. Ni más ni menos, nada.
Nadie debería malinterpretar la única verdad; ni cerrar los ojos a esta venerable oscuridad.
Llevamos mucho tiempo muertos y confundiendo la última desesperación con la virginidad y con la esperanza. ¡Pero qué equivocados estamos! Tan manoseados por las circunstancias hemos perdido hasta la vergüenza de reconocernos en el estado que actualmente presentamos.
Se olvida muy fácilmente; por eso la guerra siempre se sentará a nuestra mesa para mostrarnos cadáveres familiares. El olvido se paga.
No injerencia, sumisión, obediencia... Y a esta mutilación castradora llamarla respeto. ¿No es risible? La educación no debería ser una costura para esos labios que sangran reclamando a un eléctrico bisturí todas las hemostasias.
¿Por qué nos hemos suicidado?

Desbarre a la micronésima.

Siempre oscilando... giro continuo... así eres tú en un "somos" que no deja de rodar.
Transcender no es más que rodar y sentir... ¡Nada más!
Lo que hoy prometes no es nada; porque tú no dominas sobre el tiempo.
Cualquier "sí" o cualquier "no" están reñidos consigo mismos cuando pretenden estirarse en el tiempo.
¿Cuesta tanto entender esta verdad?
¿Cuesta tanto superar al hombre que hay en nuestro interior?
Todo es una rosa; no ha sido superada aún la rosa y su metáfora.
Todo lo que supere el susurro o la ventisca de un aliento es la derrota de todos los suspiros.
Entras para salir y naces para morir; ríes para llorar y lloras para reír.

29.3.06

Sólo un comentario

En TeleMadrid, a las 2:48 horas de la madrugada, las jornadas de poesía Príncipe de Asturias. A las 21:45 de la noche, Matrix. ¡Muy bien! Y ahora que me prediquen cosas contra la telebasura. ¡Si donde estén esas hostias propinadas por Keanu Reeves, que se quiten Lorca y Machado! ¡Dónde va a parar, señor Ruiz Gallardón, buscador de tesoros! Muakis, Gallardón. Te tero. Te tero mucho.

MAMÍFEROS

Yo veo mamíferos.
Mamíferos con nombres extrañísimos.
Han olvidado que son mamíferos
y se creen obispos, fontaneros,
lecheros, diputados. ¿Diputados?
Yo veo mamíferos.
Policías, médicos, conserjes,
profesores, sastres, cantoautores.
¿Cantoautores?
Yo veo mamíferos...
Alcaldes, camareros, oficinistas, aparejadores
¡Aparejadores!
¡Cómo puede creerse aparejador un mamífero!
Miembros, sí, miembros, se creen miembros
del comité central, del colegio oficial de médicos...
académicos, reyes, coroneles.
Yo veo mamíferos.
Actrices, putas, asistentas, secretarias,
directoras, lesbianas, puericultoras...
La verdad, yo veo mamíferos.
Nadie ve mamíferos,
nadie, al parecer, recuerda que es mamífero.
¿Seré yo el último mamífero?
Demócratas, comunistas, ajedrecistas,
periodistas, soldados, campesinos.
Yo veo mamíferos.
Marqueses, ejecutivos, socios,
italianos, ingleses, catalanes.
¿Catalanes?
Yo veo mamíferos.
Cristianos, musulmanes, coptos,
inspectores, técnicos, benedictinos,
empresarios, cajeros, cosmonautas...
Yo veo mamíferos.

Jesús Lizano

25.3.06

Párate ya...









...porque te acabas cansando.

¿Quién te convenció de que era el día y la hora? (Barón Rojo)

Las tres últimas veces que escuché su voz por teléfono comprobé varias cosas. Había perdido la risa alegre; se trataba de una risa normal, grave, adulta y sin compromiso con la felicidad o la esperanza. Su timbre de voz había cambiado, ya era normal, sin melodía, sin musicalidad. Todo era neutro. Cualquier teleoperadora desprendía más entusiasmo y vitalidad que la voz de esta persona. Con ella comprobé hace mucho que uno era capaz de creer en los sueños de otro por el modo como los expresaba, no por el contenido en sí del sueño. Ahora, hablase de los sueños que hablase, parecían sueños de otros, soñados por otros, pero no por ella. Entonces me pregunté si la muñeca se había vaciado o si la habían vaciado de todo lo que la hacía una muñeca. El resultado ha sido el mismo: la muñeca se ha convertido en un número más para la sociedad. Incluso sus escritos ya no son más que líneas descoordinadas, fragmentos de ilusiones sin aliento, derivas de perdición. A eso se reduce el tránsito a la feliz normalidad, a perder la fe en cualquier esperanza y en cualquier compromiso que no sea el de los otros. Así pues, bienvenida al mundo de los otros.

Louis-Ferdinand Céline

PACTO
Si no olvido
Si vivo
Yo te prometo
No dejarte en el olvido
Con mi desprecio

24.3.06

Delfos

"¡Adelante! La monotonía y las decepciones te esperan. Sigue el camino de "tus" baldosas amarillas. Y comienza a engordar... Es lo que tiene encontrar los ángeles de tus sueños por necesidad, más que por sentimiento... Y la edad, dicen los dioses, es necesidad... Aquí, en Delfos, custodiaremos tu virginidad para que puedas añorarla en el futuro y arrepentirte desde hoy mismo."

¡Todo un asco!

¡Lo que es capaz de hacer el ser humano por un polvo!... ¡Qué jerigonzas con el lenguaje y con los cuerpos!... ¡Cuánta energía empleada en un burdo intercambio de descargas!... Basta ver cómo se cruzan un par de papiones para desternillarse; pero, si encima le añades a esa escena que los participantes usan el lenguaje de los "tequieromuakimuakitamoguapo"... ¡Eso de hilarante se convierte en patético! Los papiones al menos joden para procrearse y punto... No comentan la jugada... No se solazan en la jodienda y la adornan con flores recordando los momentos de un modo nostálgico... O con la esperanza de rejoder y rejoder pensando que algún día los angelitos se tremparán por amor al arte puro del amor desinteresado... Se puede rastrear la comedia humana por el rastro de babas, flujos y mucosidades dejados en el empeño de meter la pata y no otra cosa. El mono no debió dejar de ser mono. Al menos los gruñidos hacían del folleteo algo brutal y salvaje y no un folletín que da grima.

"Que nada te altere. Piensa que en este mundo cada cual tiene lo que merece. La naturaleza no es injusta. Es la idea de justicia lo que es injusto. Al que se queja, no le escuches; quiere y necesita quejarse. Al que se considera simple y vulgar, no le retires su simplicidad ni su vulgaridad, porque forman parte de su esencia. Al que sufre, déjale sufrir. Sin su sufrimiento no es el sufridor que desea ser -y que desea ser un sufridor lo demuestra su perpetuo lamento más o menos silencioso-. Al que denigra a cada instante, al que protesta, al que se rebela; déjale. Que se monte sus rebeliones hasta donde pueda; no es más que un grano de arena y, aun con otros millones de granos, no abultaría más que un pequeño castillito de arena.
Que nada te soliviante. Todos están donde deben estar y donde quieren estar, aunque se lo oculten a sí mismos. Tú sólo sé tú mismo y di lo que piensas como si fueses mortal y, por eso mismo, no te asustase lo que dijeses. Hagas lo que hagas y digas lo que digas el final es el mismo. Y el modo de finalizar no importa nada.
Los imbéciles no deben recabar tu atención. Los superiores, al modo de dioses, tampoco. Ni unos ni otros han de tocarte la ropa. Debes estar con quien te acepte o, si no, estar solo. Y si decides que la soledad es lo más sagrado y paradisíaco, entonces estás por encima de todos y perteneces a una élite que jamás podrá recriminarte nada, hagas lo que hagas, aunque llevases a cabo el más aborrecible de los actos. Si la soledad se ha convertido en tu orgullo y tu soberbia, todos son tus esclavos; y lo son hasta el punto de que no te importa para nada su existencia. Si eres así, los simples y los necios son todos los demás. Bienvenido entonces a mi tierra, donde los que hablan están muertos."

Buscó el elogio fácil
La tomé por alguien respetable, amable y digno de confianza
Después fue después y puso todo en su sitio
Ahora, en formol, las vísceras forman un macabro museo

23.3.06

Érase una vez un hombre con cuyo cuchillo realizó grandes cortes de vida. Un día se compró una cámara de vídeo, se puso una capucha y se grabó. Ante la cámara dijo: "He decidido realizar un alto el cuchillo permanente, siempre y cuando se respete la legitimidad del arte cisoria". ¿Surrealista? No tanto como que setenta años después la historia se repita.

22.3.06

THE END

This is the end, beautiful friend
This is the end, my only friend, the end
Of our elaborate plans, the end
Of everything that stands, the end
No safety or surprise, the end
I'll never look into your eyes
Again

Can you picture what will be
So limitless and free
Desperately in need
Of some stranger's hand
In a desperate land

Lost in a Roman wilderness of pain
And all the children are insane
All the children are insane
Waiting for the summer rain

There's danger on the edge of town
Ride the king's highway, baby
Weird scenes inside the gold mine
Ride the highway west, baby
Ride the snake
Ride the snake, to the lake, the ancient lake, baby
The snake is long seven miles
Ride the snake
He is old and his skin is cold

The West is the best
The West is the best
Get here and we'll do the rest
The blue bus is calling us
The blue bus is calling us
Driver, where you taking us

The killer awoke before dawn
He put his boots on
He took a face from the ancient gallery
And he walked on down the hall
He went to into the room where his sister lived
And then he paid a visit to his brother
And then he, he walked on down the hall
And he came to a door, and he looked inside
"Father?"-"Yes, son?"-"I want to kill you,
Mother, I want to..."
Fuck you!

Come on, baby, take a chance with us
Come on, baby, take a chance with us
Come on, baby, take a chance with us
And meet me at the back of the blue bus
Still now
Blue bus
Oh now
Blue bus
Still now
Uuh yeah

This is the end, beautiful friend
This is the end, my only friend, the end
It hurts to set you free
But you'll never follow me
The end of laughter and soft lies
The end of night we tried to die
This is the end.

Segundo encuentro con Eugenio Maligno

Cuando salía del trabajo me lo volví a encontrar.
"¡Vaya! ¡Lord Ansetobeah!... ¡Oh! Veo que no te alegras mucho de verme... ¡Vale! Seré parco en palabras y, por ello, más elocuente. Es posible que así, a mi tercera visita, vaya la vencida. Lo dicho, ahí va mi "adivinanza". Donde no hubo un "Feliz Navidad", ni un "Feliz Año Nuevo", ¿ha de haber un "Feliz Calvario"? ¡Tú mismo, "apo"!"

21.3.06

La realidad supera la fantasía

Esta tarde estuve cacharreando en un programa de aprendizaje de inglés on line. Entré en un aula virtual de esas, con su profesorcito y todo. En fin, eso no es lo importante. Salí, llamé a una persona y después volví. Seguí hurgando en los canales de chat para aprendizaje de inglés. De repente, un nick, un nick que no podía pasar inadvertido a mis ojuelos: Blackmore. Cuando vi el nick de Dios en un chat, ni corto ni perezoso, allá que fui. Chapurreé con quienquiera que estuviese tras ese nick. :))) ¡El pelos de Canillejas! :)))) O sea, vas dando la vuelta al mundo a través de la red para encontrarte con alguien a quien no veías desde el año 89 y que vive en tu misma ciudad. Él me vio con mi nick (a saber, mi nombre, porque la empresa para la que trabajo no permite nicks, sino el nombre). Entonces, me dijo: "Yo no soy digno de llevar este nick, oh Mar, el más grande blackmoriano que ha parido madre". "¿De qué me conoces?" "Yo soy El Pelos de Canillejas" :))) Obviamente, dejamos de hablar inglés... Pero ha sido grato recordar. Él ha seguido con lo suyo, tocando la guitarra eléctrica en grupos de mala muerte por los escenarios de España. Es decir, él ha sido fiel al Dios. Yo, por contra, he hecho lo que ha de hacer un burgués desahuciado por la confusión de tener que sobrevivir: el imbécil. No, Pelos, no. No soy yo el digno; sino tú. Tú al menos acaricias una guitarra como yo el cuerpo de una mujer. Y, ¿qué duda cabe?, lo primero es más hermoso que lo segundo si puedes acabar tocando como el Dios.

"¡Déjalo que ladre!", escuché decir a mi genio maligno.
"Soy el eco de quienes te rodean, Próspero. "¡Déjalo que ladre! ¡Déjalo que ladre!" Sólo un eco, Próspero, sólo soy un eco"; murmuraba mi genio y mi Judas.
"¿No los sientes? Su altivez de estrellas no clama otra cosa, Próspero: "¡Déjalo que ladre!" ¿No te duelen los oídos que habitan el escroto?" Mi genio no dejaba de insistir con una obsesiva voz de herida y fría sirena.
"Responde, Próspero, responde como un eco de silencio y como la muerte responden. Responde como responde la risa en un entierro o la obscenidad en un monasterio... Yo lo haría mientras retumba su "¡Déjalo que ladre!"... Aún no has aprendido a despreciar, Próspero, aún no has aprendido a despreciar con benevolencia. Hasta ahora lo has hecho indignado, como un niño, con la malevolencia de un pobre de espíritu. Hay que despreciar por una eternidad hasta el olvido; como si no hubiesen existido las fuentes de esos ecos. Hay que despreciar como si nada hubiese existido, como si la comparación misma jamás hubiese tenido lugar. Despreciar por el bien del pueblo, por el bien -incluso por el mal- de quienes acusan, por el bien de quienes halagan pero esconden el puñal de la víbora y la serpiente. Y tú te mueves sólo entre serpientes con espíritu de gusano. Desprecia con la bondad de quienes ríen ante el dolor y ante la risa. Desprecia para que no te escuchen ladrar. Ellos tienen ya sus amos, a quienes admirar, a quienes rendir su pleitesía. Ellos se premian, porque necesitan ser premiados. Todo lo demás es ladrido para ellos, que se masturban mutuamente y lamen sus cicatrices. En ellos todo es cicatriz: la cordillera que no logran suturar y el bálano que no pueden obturar. Desprecia para que sepan apreciar a los perros, para que demanden al mejor amigo del hombre y solo obtengan la mordedura del lobo."
No podría desatender el consejo de mi único amigo.

La noche

Como un mundo nuevo
Como ese cuarto movimiento de la Sinfonía del Nuevo Mundo de Dvorak
Como ese allegro, pero con tristeza o melancolía o presteza
Como arropado sólo con una camiseta de sardinas malagueñas mientras la música suena
Como dormido por acordes febriles e insustanciales
Como con sueño digo las proverbiales palabras:
"¡Cama, ábrete!"

20.3.06

Ofensiva de paz

Bush tiene sus ideas sobre la paz; pero no debemos olvidar eso, que el chiquillo busca la paz.
La busca de ardoroso modo (vean, vean -----> "Ofensiva de paz"). Y hay un problema, que hay que renovar el stock; y que el stock no se puede renovar (con las consiguientes pérdidas económicas si no se renueva) si no hay "ofensiva de paz" que permita renovarlo. Así que, Irán, querido Irán, mal te veo. Con todo el dolor de mi corazón, me temo que las existencias te han tocado. Y esta vez es posible -y espero- que no haya un loco que permita que colaboremos.

Fin de formato

Se terminó el formateo y la reinstalación de programas. Entre las intervenciones de los foros que visité había una de un teleformador de informática que explicaba paso a paso y de la A a la Z cómo llevar a cabo un formateo. Desgraciadamente no tengo su mail ni puedo ponerme en contacto con él. Me gustaría agradecérselo. No he visto una exposición tan sencilla de algo complejo, ni tan eficaz. Le deseo lo mejor, esté donde esté y sea quien sea.
Hoy me dijo un amigo que a él le había formateado el pc un familiar; a un vecino se lo formateó un amigo. A dos compañeros de trabajo esa labor se la realizaron familiares diversos. Por lo visto todos tienen a alguien que les soluciona estos problemas. ¡Es lo malo de los solitarios o de los mal relacionados! No tenemos esa tecla de ayuda F1 que es el cerebro y las manos de un amigo. Y es que realmente para eso deberían estar los familiares y los amigos: para solucionar problemas informáticos, económicos y cordiales -sólo así se les puede perdonar la puñalada que tarde o temprano, indefectiblemente, acaban asestando entre costilla y costilla-. Yo por eso prefiero coger el periódico, ir a la sección de anuncios y llamar a alguien con más dignidad aunque me cueste más caro (Lucila, por ejemplo). Todo tiene un precio, incluso la muerte (película que ayer pasaron por Canal 7).

Botellones de adolescencia

Estos días se ha celebrado el botellón en varias localidades. Barcelona y Salamanca parecen haber sido las ganadoras. Se trataba de beber lo más posible en el menor tiempo y en la calle. Esto me ha recordado un viejo juego que practicaba Céline en El Congo. Si lo practicasen los jóvenes creo que los haría más maduros, más adultos; pero, lo más importante, es que se divertirían mucho más. El juego era padecer fiebres y, aquél que obtenía la temperatura más alta (demostrada científicamente por termómetro), ganaba el sueldo de todos los que participaban. Ciertamente, se pueden hacer trampas y Céline comprobó cómo algunos participantes hacían trampas. Lo decía en un texto:
"¡Así cualquiera!... Jean, valiente hijo de puta.... ¡El muy cabrón alcanzó los 44º!... ¡Nos ganó a todos!... Pero hizo trampa... Así no vale.... Había que contarlo, salir de la fiebre y cobrar los francos... Pero no, ¡el desgraciado no lo hizo así!.... La palmó, se quedó allí como pasto de las hormigas... ¡Se lo merecía! ¡por hacer trampa!.... ¡Por no contarlo!... Así que no le dimos el premio... Nos cabreó tanto que ni siquiera le enterramos...".
Creo que un juego así es lo que necesitan aquellos que están ávidos de nuevas sensaciones.

Los racimos.

Hugo Chavesss le ha dirigido una serie de piropos a Bush. Como decía la presentadora de televisión, eran más propios de una guía tabernaria que de otra cosa. Lo he visto, lo he escuchado. Le ha llamado donkey (asno, mulo); genocida, asesino, borracho... y cosas más fuertes que no tiene sentido transcribir. Ha sido como quien entra en un canal de chat que no está moderado y lee de todo sin asombrarse. Mucho insulto, mucha proclama, mucho flood. O sea, flatus vocis. Esperemos que Bush no decida que en Venezuela se están fabricando armas de destrucción masiva. Esperemos que no haga caso de esas palabras de Chavesss. Porque entonces, y tal y como están las cosas, me temo que España -insisto, tal y como están las cosas- acabará declarándole la guerra a Estados Unidos. Y así, sin Gila (q.e.p.d.), pues como que estamos en desventaja. Pase lo que pase, estoy seguro de que a Bush se le ha pasado por la cabeza regalarle un racimo a Chavesss, un racimo fresco y recién salido de fábrica. Y, la verdad, ante las declaraciones de Chavesss, me parece un buen regalo: es como demostrar que se devuelve bien por mal y educación por grosería. ¡Ah, esos racimos de Bush! Esos racimos que convirtieron las montañas afganas en cráteres lunares... ¡Benditos sean!
Para saber qué es eso del "racimo", ¡no se corte! Mire usted este link ------> Racimos

19.3.06

Formateo


He intentado formatear mi disco duro. Ha quedado todo en eso, en un intento. Creí saber hacer algo tan elemental... No sé: aquí lo manifiesto.
Pero me introduje en la red y tecleé en Google "¿cómo formatear un disco duro?" ¡Sin desperdicio! Hay cientos, ¡miles! de personas con mi mismo problema. Me introduje en un foro y leí y leí y leí... hasta que me chocó una intervención en el foro: "Hay que ser asno para manipular un ordenador y no tener ni puta idea de formatear (¡y que me perdonen los asnos!)". Cuando leí esto sentí un poco de coraje después de rebuznar. Son las 6:30 de la mañana y me voy a la cama; pero contento, ¡muy contento! No he formateado, he perdido el tiempo... pero me he desahogado. Es lo bueno de los foros. Te permiten contestar a los que te tildan de "asno" con una burrada. Mi "burrada" en respuesta a su declaración ha dejado a las claras una serie de cosas:
1-Hay seres en la red que te llaman asno por no saber formatear y que no saben hacer la "o" con un canuto. Son tan, tan, tan asnos que no tienen ni zorra idea de qué es la ortografía.
2-Hay seres en la red cuyo nivel cultural es cero absoluto. El único libro que pueden haber leído es el de instrucciones de algún electrodoméstico (y claro, eso les ha hecho detestar la literatura).
3-Hay seres en la red cuya imbecilidad afectiva y cuya incapacidad comunicativa es tal, que sólo son capaces de alcanzar un orgasmo sabiendo qué es formatear, pero no sabiéndolo expresar a nadie; ¡ni siquiera a ellos mismos! Porque la "lindeza" del insulto no sabía ni escribir su nombre.
4-Hay seres en el mundo cuya lucidez es inversísimamente proporcional al manejo de la informática. (En este punto declaro que no sé qué significa eso de "informática" -sutil manera de declararme preclaro y luminoso-).
5-Ignoro si el mulito habrá captado mi indirecta. Le pregunté si al formatear mi disco duro lograría dejarlo igual que el interior de su hardware craneal o tan limpio como su software cerebélico.
En fin... Vamos a la cama, que hay que descansar, para que mañana podamos formatear :))

18.3.06

Navegación

Los encuentros y los desencuentros son como un vaivén de olas.
Clamo por olas sobre las que poder navegar y por el encuentro de naves amigas.
Las sirenas quedaron atrás, abandonadas a su suerte, pudriéndose de un futuro más sombrío que su pasado, por más que quieran disimular la tragedia con su canto. Un canto sin risa, un canto vacío, un canto que ha cambiado su voz risueña por el anodino tono de lo que amenaza convertirse en cotidiano. Las sirenas han acabado siendo una señal de alerta de lo que no hay que tener en cuenta, de lo que hay que despreciar como superfluo para cualquier cosa. Las sirenas son amorfas construcciones de retales, cuya deriva es impredecible, cuyo naufragar es cierto.
Los encuentros y los desencuentros son como un vaivén de olas.
Clamo por olas sobre las que poder navegar y por el encuentro de naves amigas.

El día, la tarde y la noche. Y así los días que sea menester. A cada cual su afán; y a cada mirada su Eclesiastés.
Sin embargo, necesito quien me enseñe a recitar el Cantar de los Cantares.
Y ahora a dormir, que es tarde. Incluso los predicadores mediocres necesitamos dormir, para que nuestra frustración recobre fuerzas.

16.3.06

El favor


No tengas miedo.
Dondequiera que estés, amor, no tengas miedo.
Si no puedo olvidarte,
Si continúo escribiendo,
Por amor no tengas
miedo.
Por amor, amor, hazme ese amor,
No tengas
miedo.
He olvidado el nombre de una flor
Para que reavives mis recuerdos
No con la palabra escrita
Mas con la esperanza de tu voz.

15.3.06

Los secretos no existen. La amistad y los secretos para algunas personas son como ganchitos o gusanitos para merendar sentados bajo un soportal enseñando las braguitas. Sucede lo mismo con la precipitación en el juzgar: acaba perdiendo el juicio y polveando con las sombras. Existe algo por encima de secretos y amistad; algo que casi siempre se disfruta en soledad y ajeno a mocos ajenos: la dignidad.

“Me asombra lo que ha sido capaz de conseguir el estado de Israel. Ha logrado que algo tan abominable como el genocidio que tuvo lugar contra los judíos acabase siendo, no sólo justificable, sino incluso recomendable.”

Bandos Bernal, Isidoro: Desatinos y post-guerras. Preludio Ediciones.

14.3.06

Catarsis: Dícese de la identificación que se produce al ver a Jesús Quintero en acción (es decir, en monólogo o diálogo) y de la purificación subsecuente de los malos rallos que te han amargado el día.

Para mí mismo y para el diablo que hay en mí.

La lucidez se ofrece en momentos, es un don puntual y efímero. Y suele ir asociada a la decisión de despreciar. Y cuesta mantener esas decisiones, como he dicho fruto de un instante de lucidez; por eso hay que hacerlas firmes. Para ello hay que hacer una especie de pacto mediante el que mantener lo que nace en esos sagrados instantes.

13.3.06

Recuerdos, presente y esperanzas de traición.

Sentencia al viento:
Usa la risa cuando veas traición. La traición duele a los que son demasiado serios, a los que creen en valores obsoletos, que no son tales. Como diría mi vieja amiga Lucila: "No hay cuernos, sino embestidas; aprende a lidiar: es cómico y se sonríe". Pero esas palabras sólo las puede proferir una mujer que ha superado toda distinción de sexos y se ha convertido en huracán. Por eso, sonriamos; y cuando las flores de la boda se conviertan en crisantemos, riamos. La carcajada viene cuando parodiamos con el sarcasmo esa pirueta de jorobados y tarados que se llama "amor" desde la perspectiva de quienes ven cumplida una pueril profecía: se enamoran los confusos y los aburridos para caer desde las elevadísimas alturas que imaginaron y quedar hechos tortilla.
Yo me entiendo. Eso basta. Sí, querido diario; eso basta. :)))

12.3.06

Sólido y Salido

Que hablen las almohadas...
Que hablen las alfombras...
Que las sillas y las mesas hablen...
Que el suelo también diga lo que tenga que decir...
Que los ascensores lo cuenten...
Que los probadores lo proclamen...
Que las cocinas lo expresen...
Que las bañeras griten o susurren...
Que los sofás se desgañiten...
Que el césped haga crecer el murmullo...
Que los matorrales vociferen o cuchicheen...
Que los dormitorios, por supuesto, ¡obvio!, lo confirmen...
Que los bancos de los parques chillen...
Que algún confesionario lo sugiera como una depravación infame...
Que alguna habitación de hospital lo comente indignada...
Que las esquinas y los rincones a oscuras o a las claras lo declaren...
Que los rellanos de las escaleras obscenamente lo atestigüen...
Porque todo ello supondrá que la voz de la piel no calla
Que el sonido de la piel hace eco en lo que toca
Que aunque la vida quiera enmudecer la piel arde

Sólido y Salido

Que hablen las almohadas...
Que hablen las alfombras...
Que las sillas y las mesas hablen...
Que el suelo también diga lo que tenga que decir...
Que los ascensores lo cuenten...
Que los probadores lo proclamen...
Que las cocinas lo expresen...
Que las bañeras griten o susurren...
Que los sofás se desgañiten...
Que el césped haga crecer el murmullo...
Que los matorrales vociferen o cuchicheen...
Que los dormitorios, por supuesto, ¡obvio!, lo confirmen...
Que los bancos de los parques chillen...
Que algún confesionario lo sugiera como una depravación infame...
Que alguna habitación de hospital lo comente indignada...
Que las esquinas y los rincones a oscuras o a las claras lo declaren...
Que los rellanos de las escaleras obscenamente lo atestigüen...
Porque todo ello supondrá que la voz de la piel no calla
Que el sonido de la piel hace eco en lo que toca
Que aunque la vida quiera enmudecer la piel arde

11.3.06



-Esposo mío, ¿has visto la torrecita que he comprado para nosotros?
-Vida mía, tú cuando decides levantar un refugio sabes cómo levantarlo.

10.3.06

Escucho las tristes canciones de Alexiou (siempre mis griegas, ahí, más constantes que ninguna amiga para recordarme que todo permanece como se dejó en la infancia). Cuando todo aparenta ser la apariencia de un adiós y lo que el alma sea aparenta extinguirse bajo el sobrepeso de un cuerpo sin medida; esas canciones se hacen escuchar. Son las lágrimas de Alexiou, es la amistad de Alexiou, es el tiempo perdido de Alexiou; es el dolor convertido en nostalgia y tristeza de la siempre Alexiou. Ningún momento es robado por escribir las sensaciones surgidas del aire hecho alma de Alexiou.
Y si tú has conocido la fuerza de las lágrimas... si llorar alguna vez te ha redimido de la razón... llora.
Pero, como todos hemos llorado alguna vez hasta secarnos y los pañuelos no han bastado para cerrar la fuente... me pregunto... me pregunto si te apetece llorar conmigo. Porque, si es así, imagino un caluroso viernes de julio al anochecer... todos nosotros... fuera del tiempo, pero en el tiempo de un verano... fuera del espacio, pero en el espacio de un castillo... y en silencio, pero en el silencio de las canciones de Alexiou. Todos nosotros como llorando, pero más unidos que nunca por la fuerza de las lágrimas.
Imagino, con prosaicas dosis de optimismo y con la virulencia de la esperanza, que todos nosotros lo olvidamos todo por una noche para ser meras almas practicando la vieja costumbre de la comunión a través de la música.
Sueño, con la desvergüenza que aportan un día y una hora, que todos nosotros atravesamos la noche en un castillo de Lorca un 21 de julio de este año.
Atrévete a pensar, sí; pero no por ello dejes de soñar ni de llorar.
Te espero, con la desvergüenza de la esperanza, os espero.

5.3.06

5 de Marzo de 2006

El 5 de marzo del año pasado inicié este blog. Hoy es el primer y último aniversario de esta selva. No sé si alguna vez he tenido tanta constancia para algo. Hoy podría haber celebrado este aniversario de un modo especial, pero no merece la pena. ¿Merece algo la pena? La pregunta es retórica. Pero hay personas que sí merecen todo, aunque en mis arrebatos de misantropía llegue a dudar de ello.
He compartido una selva (o un jardín salvaje :) y esta noche me voy a adentrar en ella intentando encontrar un rincón muy oculto para desaparecer. Es posible que mañana el Sol señale con sus rayos ese rincón y las aves me descubran. Si así es verán a Próspero dormido; pero no le despertarán. Ninguna alimaña le tocará, ninguna bestia se arrimará; dejarán que duerma para poder creer que sólo está dormido. Los animales necesitan la selva y Próspero siempre los defendió del hombre.
Un águila escruta desde el cielo y protege con sus alas el último sueño del genio que fue.

3.3.06

Frases sencillas para un desvarío templado bajo hielos fugaces de senilidad y adolescencia. (Versión 1.0, beta)

Si eres feo de alma o de carácter no te van a querer.
Si das pie a la desconfianza una sola vez o tienes un traspiés, los verdaderos amigos no te van a querer.
Cuando veas reservas en los demás, y esas reservas no sean precisamente de hotel o de avión, es que te han declarado muerto desde que mostraste tu debilidad.
Cuando te la quieran dar con queso sin un trago de vino y sin un beso, es que eres una rata para ellos; pero te quieren a su lado por motivos secretos.
Cuando huelas aunque solo sea a sombra de una duda hacia tu persona, apaga la luz rompiendo las bombillas; ¡nada de interruptores!
Si flaquea tu suspicacia, entonces ya no eres tú; sino el payaso de los otros.
Si te dicen "sí, sí, sí" y percibes no, no y no; ni te preocupes en cerrar la puerta: ni siquiera hay paredes en el falso refugio.
Si se preocupan por tu vida, eso es curiosidad.
Si se preocupan por tus males... dime quién hace eso, que ya me encargo yo de demostrarte que estás equivocado.
Sólo me preocupan los que habitan ataúdes blancos (ni siquiera me preocupan los que habitan ataúdes negros); quizás porque adivinan que habitan un lugar que no forma parte de su piel. Los otros, los que no pueden ver ataúdes, están muertos; ¡y mal muertos!
Sólo me preocupa la fuga con una vestal de Thalía; lo demás ni me interesa.
Sólo me preocupa que no puedo enviar la segunda parte de un archivo que esconde un diálogo con el mismísimo Caronte.

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