Hoy, sábado, ha salido a la luz esto... ¿Hace falta decir que no descansaré hasta tenerlo en mis manos y clavado en forma de notas musicales en mi cabeza?
The Village Lanterne, nuevo cd de Ritchie Blackmore.
No descanses. Y cuando lo tengas, ríe en un sinfónico estruendo de notas musicales ¡Ah, música! ¿Qué haríamos sin ella, verdad?. No me hagas mucho caso, todo esto sólo puede tener sentido para un alma loca como yo, un alma que sufre la desesperanza pálida de la vida. Ciertamente ¿qué haría yo sin música? ¿Dormir? También me cuesta hacerlo últimamente. Disfruta escuchándolo.
Por pálida que sea la desesperanza de la vida, siempre hay una farola que ilumina un albergue escondido en el que refugiarnos. Y en ese albergue hay velas, vino, música y el movimiento de una danza que llevamos escondida en los miembros agarrotados por el tedio. Sólo hay que olvidar y bailar en cadenas. Sin las cadenas del dolor y de la desesperación el baile no tendría el sentido de juego y libertad que tiene. Vamos a mi albergue... o a mi cueva... o a mi montaña.
2 comentarios:
No descanses. Y cuando lo tengas, ríe en un sinfónico estruendo de notas musicales ¡Ah, música! ¿Qué haríamos sin ella, verdad?. No me hagas mucho caso, todo esto sólo puede tener sentido para un alma loca como yo, un alma que sufre la desesperanza pálida de la vida.
Ciertamente ¿qué haría yo sin música?
¿Dormir?
También me cuesta hacerlo últimamente. Disfruta escuchándolo.
Por pálida que sea la desesperanza de la vida, siempre hay una farola que ilumina un albergue escondido en el que refugiarnos. Y en ese albergue hay velas, vino, música y el movimiento de una danza que llevamos escondida en los miembros agarrotados por el tedio. Sólo hay que olvidar y bailar en cadenas. Sin las cadenas del dolor y de la desesperación el baile no tendría el sentido de juego y libertad que tiene.
Vamos a mi albergue... o a mi cueva... o a mi montaña.
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