4.4.06

Mr Hyde

Hoy no veré ni escucharé a Quintero.

Una de las condiciones para sobrevivir es adaptarse. Y adaptarse es:

Ser ladrón en Marbella o marbellí (tanto monta, monta tanto)
Ergo generalizar a lo tonto y ser tonto en general, sin nada en particular que lo remedie.
Escuchar la COPE y la SER, hallar la media y beber... agua solo, pero beber.
Decir "sí, señor"; y desear que el señor se vaya pronto al infierno.
Ser esclavo y pensar en Espartaco (crucificado... crucificado Espartaco, no yo).
Hacer el gilipollas y ser aplaudido por ello.
Hacer de gallo en un puto gallinero o convertir en gallina al mundo entero.
Comprender que no quepan más billetes confiscados en el expolio de Marbella (un sutil modo de decir a los que no tienen: "te jodes por tercermundista y quizás por negro").
Ser internauta en un charco de cangrejos afrancados (por la vulgaridad).
Profesar la imbecilidad como maestros (en la imbecilidad).
Decir lo que dicen los demás y ser de los demás el eco ecotado del tronco talado.

Adaptarse supone muchas cosas. Pero no es nada adaptativo que te vengan con un par de versos y te los apliquen en el almorraniento culo ("fuente de adiós al ser" para los quinterianos).

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