14.5.06

Cuando te retiras a la cama y decides entrar en el mundo de los sueños piensa que todo muere. Te retiras a un lugar y dejas lo que duele, lo que humilla, lo que avergüenza; lo que deteriora, lo que te vuelve pusilánime y lo que te hace sentir miserable y desgraciado. Todo eso, cuando te retiras a dormir, muere; incluso queda como si no hubiera existido. Todo lo que te rodea, el enemigo invisible, está como muerto y muerto. Y si en sueños resonara el eco de lo que mientras duermes está muerto, son solo ecos, ficciones, fantasmas. Ten presente esto último para reír en sueños cuando percibas los ecos. El sueño es el único refugio de la calamidad sin excepciones que representa la realidad. Con esto se ha de imaginar que todo lo que propicie el sueño es benéfico. El whisky, los sedantes, las drogas; la televisión, la hipnosis, el humo... Todo eso capaz de narcotizar los sentidos es ambrosía y no hay que hacerle ascos. Porque esse es percipi, ser es ser percibido, solo es real lo que percibes; y si esas sustancias te ayudan a percibir que los demás sólo son polvo de cadáveres, signifca que realmente son polvo cadavérico.
Duerme y sueña.

1 comentarios:

Anonymous Mar ha dicho...

No mueren de verdad, Anse, ni mueren ni sufren; ese es el problema de los sueños. Cuando despiertas las ratas siguen ahí y procrean la muerte. Pero a veces el dolor es tan grande que necesitamos de todo aquello que nos permita imaginar que los demás están muertos.

mayo 14, 2006 11:15 p. m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio

Free counter and web stats