La Selva de Próspero
Sapere aude!
17.6.06
Si a la pregunta ¿Cuál ha sido el momento más importante de tu vida? responden El nacimiento de mi hijo... ¡Huye de semejante bicho!
Es un enfermo de falsa transcendencia el que así responde; es decir: un enfermo por excelencia que sólo goza enfermando a los demás con su podrido aliento.
Así responde el envenenado incapaz de soltar de un modo honroso su veneno, el muerto en vida, el envidioso y el lascivo.
Quien así responde ha dado poco en su vida y, lo que ha dado, lo ha dado en escasa proporción de piernas para abajo... En lo demás permanece castrado y puro como un monstruo.
Aquél que pone sus complacencias en la azarosa fabricación de una cría no es de fiar y todo lo que profiere carece de veracidad y de ilusión: su ilusión es una zanahoria que enarbola sobre los hocicos del hijo.
Si el momento más importante, el más feliz y el más inolvidable es aquel en que se ha duplicado un saco de bacterias engreídas... sólo cabe fumigar el falso orgullo, montarlo en el coche más rápido y precipitarlo contra el obstáculo más capaz de reventar los sesos de toda la progenie.
Académica Palanca "Mala Persona"
Y en la celda de castigo de una cárcel, de un castillo,
de un presidio de un penal...
Y estoy cumpliendo condena, estoy sufriendo una pena
que es la ausencia de mi libertad.
(PRIMERA HISTORIA)
Yo, (tú , él,)
un hombre tranquilo que busca lo bueno pa'él y lo suyos po po pom
Hablado: Como debe de ser.
porque la familia es lo más importante que hay en este mundo po po pom
Hablado: Diga usted que sí caballero.
Y me han demostrao amor de verdad.
Mas, al llegar a casa tras un largo día de trapicheo po ro po po
Hablado: Como debe de ser, joven.
esa mujer cruel no tenía listo todavía el papeo po ro po po
Hablado: Qué malas son, qué malas son.
y la tuve que de de matar.
Sólo porque la cosí a navajazos y los niños la miraban desangrarse
y como me daban pena fui también y los maté.
Resto, gritan: Mu bien.
Estribillo:
Me llaman mala persona, me llaman mala persona, me llaman mala persona
Y es que no hay, no no hay derecho, no no hay no no hay,
no no hay derecho no no hay, no no hay
no no hay derecho no no hay, no no hay...
ni lo habío ni lo habrá.
(SEGUNDA HISTORIA)
Pues yo,( pues tú, pues él,)
otro hombre tranquilo pa'l que la amistad
es siempre lo primero po ro po po
Hablado: Di que sí, que eso es lo primerito.
Porque los amigos son como un tesoro caído del cielo po ro po po
Hablado: Me cayó encima un amigo el otro día.
y no hay na que se puea comparar.
Mas,
un amigo un día mu de madrugada mu tempranero po ro po po
Hablado: Di que sí, que al que madruga Dios lapoya.
vino a despertarme a decirme soy un campanillero po ro po po
Hablado: - ¿Un campaniñero, a las cinco de la mañana?
- ¡A las cinco de la mañana vino el tío!
- ¿A las cinco de la mañana?
- ¿Y qué le hicistes?
y lo tuve que de reventar.
Resto: Pos claro que sí.
Sólo porque le metí un total de veincinco campanillas
una a una por el culo, para luego destriparlo y sacárselas de nuevo
con el animo alevósico de hacérselas tragar.
Resto: Ay, que dolor.
Estribillo:
Me llaman mala persona, me llaman mala persona, me llaman mala persona
Y es que no hay, no no hay derecho, no no hay no no hay,
no no hay derecho no no hay, no no hay
no no hay derecho no no hay, no no hay...
ni lo habío ni lo habrá.
(TERCERA HISTORIA)
Pues yo, (pues tú, pues él,)
que soy más tranquilo todavía si cabe que mis compañeros po ro po po
que encontré entre rejas lo que no encontraba fuera del talego po ro po po
Hablando: Eso es mu bonito, mu bonito.
y es que odio la mi libertad.
Mas, el alcaide un día dijo que por mí buen comportamiento.
Resto: Ay comportamiento comportamiento.
me daría el indulto y sería de nuevo libre como el viento.
Resto: Bre como el viento, bre como el viento.
Y lo tuve que de degollar.
Sólo porque de un sólo porrazo que le dí en mitad la boca,
le salté todos los piños y con un cuidado extremo recogí todas
las piezas las pegué con pegamento que por cierto era mu bueno
y con su propia dentadura una vez reconstruida le corté la yugular.
Resto: Ahí le duele.
Estribillo:
Me llaman mala persona, me llaman mala persona, me llaman mala persona
Y es que no hay, no no hay derecho, no no hay no no hay,
no no hay derecho no no hay, no no hay
no no hay derecho no no hay, no no hay...
ni lo habío ni lo habrá.
de un presidio de un penal...
Y estoy cumpliendo condena, estoy sufriendo una pena
que es la ausencia de mi libertad.
(PRIMERA HISTORIA)
Yo, (tú , él,)
un hombre tranquilo que busca lo bueno pa'él y lo suyos po po pom
Hablado: Como debe de ser.
porque la familia es lo más importante que hay en este mundo po po pom
Hablado: Diga usted que sí caballero.
Y me han demostrao amor de verdad.
Mas, al llegar a casa tras un largo día de trapicheo po ro po po
Hablado: Como debe de ser, joven.
esa mujer cruel no tenía listo todavía el papeo po ro po po
Hablado: Qué malas son, qué malas son.
y la tuve que de de matar.
Sólo porque la cosí a navajazos y los niños la miraban desangrarse
y como me daban pena fui también y los maté.
Resto, gritan: Mu bien.
Estribillo:
Me llaman mala persona, me llaman mala persona, me llaman mala persona
Y es que no hay, no no hay derecho, no no hay no no hay,
no no hay derecho no no hay, no no hay
no no hay derecho no no hay, no no hay...
ni lo habío ni lo habrá.
(SEGUNDA HISTORIA)
Pues yo,( pues tú, pues él,)
otro hombre tranquilo pa'l que la amistad
es siempre lo primero po ro po po
Hablado: Di que sí, que eso es lo primerito.
Porque los amigos son como un tesoro caído del cielo po ro po po
Hablado: Me cayó encima un amigo el otro día.
y no hay na que se puea comparar.
Mas,
un amigo un día mu de madrugada mu tempranero po ro po po
Hablado: Di que sí, que al que madruga Dios lapoya.
vino a despertarme a decirme soy un campanillero po ro po po
Hablado: - ¿Un campaniñero, a las cinco de la mañana?
- ¡A las cinco de la mañana vino el tío!
- ¿A las cinco de la mañana?
- ¿Y qué le hicistes?
y lo tuve que de reventar.
Resto: Pos claro que sí.
Sólo porque le metí un total de veincinco campanillas
una a una por el culo, para luego destriparlo y sacárselas de nuevo
con el animo alevósico de hacérselas tragar.
Resto: Ay, que dolor.
Estribillo:
Me llaman mala persona, me llaman mala persona, me llaman mala persona
Y es que no hay, no no hay derecho, no no hay no no hay,
no no hay derecho no no hay, no no hay
no no hay derecho no no hay, no no hay...
ni lo habío ni lo habrá.
(TERCERA HISTORIA)
Pues yo, (pues tú, pues él,)
que soy más tranquilo todavía si cabe que mis compañeros po ro po po
que encontré entre rejas lo que no encontraba fuera del talego po ro po po
Hablando: Eso es mu bonito, mu bonito.
y es que odio la mi libertad.
Mas, el alcaide un día dijo que por mí buen comportamiento.
Resto: Ay comportamiento comportamiento.
me daría el indulto y sería de nuevo libre como el viento.
Resto: Bre como el viento, bre como el viento.
Y lo tuve que de degollar.
Sólo porque de un sólo porrazo que le dí en mitad la boca,
le salté todos los piños y con un cuidado extremo recogí todas
las piezas las pegué con pegamento que por cierto era mu bueno
y con su propia dentadura una vez reconstruida le corté la yugular.
Resto: Ahí le duele.
Estribillo:
Me llaman mala persona, me llaman mala persona, me llaman mala persona
Y es que no hay, no no hay derecho, no no hay no no hay,
no no hay derecho no no hay, no no hay
no no hay derecho no no hay, no no hay...
ni lo habío ni lo habrá.
13.6.06
¿Qué quieres hacer de tu vida? (Palabras en pasado desde un lugar donde se habita muerto)
Yo quiero hacer de mi vida como quien hace de vientre... hasta ese punto mis entrañas están cargadas de ansiedad. Estoy preñado de una extraña vitalidad que mana por mis entresijos como un retoño que no deja de pestañear.
Yo quiero hacer de mi vida un incompleto desastre.
Quiero hacer de mi vida:
Un matraz para el sudor de los amores,
una escuela de traductores,
un pañuelo de bienvenidas,
un prado para estampidas;
un corredor de la suerte para los redimidos de muerte,
un manual para insensatos,
un enquiridión para beatos.
Y un sofisma de tres al cuarto
y en el cuarto Laurita con los tres;
y una mortaja de esparto
y una sonrisa de mantés.
Yo quiero hacer de mi vida:
La planta de tus pies,
el regazo de tu aliento,
el manto de tu sexo,
la herida de tu piel;
un plazo que no aplazo,
una cana entre tus sábanas,
fulminante latigazo
y crucifijo en tu mañana. Pero lo que realmente quiero hacer de mi vida es que sea mía y eso, eso ni Dios lo permite. Y antes aún quiero y prefiero hacer de mi vida tu vida; pero, como Dios, no me lo permites ni me dejas. Porque aunque me la cedas, tu vida es tuya; porque aunque quieras, tu vida es única y has de entrar en ella y preguntarte... preguntarte con alma de niña, con sexo de mujer y con furor de virgen "¿qué quiero yo hacer de mi vida?"
Continuará.
El niño y la linterna
El niño es un dibujo en el papel
de la vida, del sol y de la noche.
El niño intuye con sus leves ojos.
Sólo conoce el mundo por la gente
que le ha contado cuentos y secretos.
Cuando llega la noche todo es miedo.
Entonces,
con esa sencillez que los adultos
envidian con la envidia más amarga
de saberse mayores,
entonces,
ese niño no quiere soñar nunca
con las brujas que sueñan los mayores.
Y aferra la linterna con las manos,
y aferra la linterna con más fuerza.
Si los demonios llegan,
y él lo sabe,
conseguirá ahuyentarlos pese a todo.
Por eso duerme junto a la linterna.
Lorenzo Plana
de la vida, del sol y de la noche.
El niño intuye con sus leves ojos.
Sólo conoce el mundo por la gente
que le ha contado cuentos y secretos.
Cuando llega la noche todo es miedo.
Entonces,
con esa sencillez que los adultos
envidian con la envidia más amarga
de saberse mayores,
entonces,
ese niño no quiere soñar nunca
con las brujas que sueñan los mayores.
Y aferra la linterna con las manos,
y aferra la linterna con más fuerza.
Si los demonios llegan,
y él lo sabe,
conseguirá ahuyentarlos pese a todo.
Por eso duerme junto a la linterna.
Lorenzo Plana
10.6.06
Un regalo
En el blog de Radio 3, un vídeo de una de las canciones más hermosas que existen: La canción del mar de Dulce Pontes. El mismísimo Richard Gere cayó prendado de esta canción.
Vínculo: http://dialogos3.blogia.com/
Vínculo: http://dialogos3.blogia.com/
36º

El gobierno de la nación, representado por José Luis Rodríguez Zapatero, ha criminalizado a las víctimas del terrorismo desde hace ya tiempo. Las víctimas del terrorismo, según el presidente del gobierno, están obstaculizando el proceso de paz.
En la concentración de hoy sábado en la Plaza de Colón, yo que soy escéptico, he oído las suficientes verdades como para sentirme indignado. Aunque es posible que fueran los 36º de temperatura. O es posible que la causa de la indignación fuera que recordaran lo que los representantes de la banda terrorista, Otegi (paradigma de santidad) y ZP, han dicho: "Las víctimas del terrorismo están incapacitadas emocionalmente para dialogar. Para la negociación se precisa una frialdad que ellos no tienen". Desde luego, quienes planean a sangre fría sus acciones sí que saben de frialdad. En eso pocos pueden aventajarles.
Se han dicho cosas muy ciertas y que quemaban más que el Sol. Se han recordado las palabras de la vicepresidenta del gobierno (esa adolescente mental, momia de cuerpo): "El terrorismo no existe... El terrorismo no existe... El terrorismo no existe (y así hasta que se le agoten las pilas o el maquillaje)".
El gobierno quiere sentarse con quienes están fuera de la ley para, "mirándoles a los ojos", decirles que están fuera de la ley y que, ¡venga!, ¡unas cañas y todos amigos, joder! De risa si no hubiera mil cadáveres con los que no se cuenta en esta representación.
Dejaremos que pase el calor y puede que entonces veamos las cosas de otro modo. Es posible que con más bajas temperaturas, bien comidos y bien borrachos, hasta nos creamos que socialismo y transparencia son palabras sinónimas.
6.6.06
La civilización no suprime la barbarie, la perfecciona. (Voltaire)
Han sido detenidos diez españoles de "elevado nivel cultural, complejos conocimientos de informática y buena situación social (profesores universitarios, abogados)". Han sido detenidos por pederastia.
Como todos los hombres a su edad cuando no son extraordinarios...
El hombre bueno y el hombre malo: ¿dos hombres o uno solo? Me pregunto cuándo aprenderemos todos a ver a ambos en un mismo cuerpo -e incluso en un mismo corazón y en una misma mente.
Porque en todos los inicios que son grandes hay un gran corazón, un enorme hombre bueno.
Porque en todos los finales que son grandes hay un cruel corazón, un profundo hombre malo.
Y hablan y hablan diciendo: "Se volvió malo". "Enfermó". "Nos engañamos, era una mala persona". "Era un gran hombre, pero las circunstancias..." "Realmente era bueno". "Realmente era malo".
Los más despiertos, aquellos a quienes en ocasiones tachamos de fríos o insensibles, dan los mejores consejos: "Antes de conocer a alguien, la foto, la dirección, sus datos, su historia... Antes de quedar con ningún desconocido, los datos que nos permitan llevarle al cadalso". Y son estos quienes mejor nos quieren, porque ven al hombre como la transacción comercial y afectiva que es; sin nada más. Ven a un número que puede sintonizar durante segundos antes de que se esfume en la estela numeraria del infinito.
Un hombre bueno, "te quiero"; un hombre malo, "te odio", "te desprecio", (sin palabras, silencio). Así vamos oponiendo hombres, mujeres y niños.
El bueno y el malo, Jeckyll y Hyde, el niño celestial y el niño poseído.
El día que veamos dos en uno, tres en uno, ¡mil en uno!... Ese día todo será puesto en tela de juicio en la vida de cada uno; y cada historia personal será una tela de araña en la que se correrá el riesgo de ser devorado. La araña es la verdad.
5.6.06
La selección natural
El principio de selección natural que Darwin descubrió explica muchas cosas. Se explica, por ejemplo, que sobreviva el más fuerte; y que el más fuerte sea en ciertos contextos el más idiota y el más payaso. El más fuerte no es el que ha desarrollado ciertas habilidades que pudiéramos considerar "nobles" o "encomiásticas"; sino el más ladrón (un compañero de trabajo dice "el más marbellí"), el más ignorante (mi vecino dice "el que más televisión ve"), el más cotilla y silencioso (el camarero del bar donde desayuno dice "el que mejor zorrea"); el que más se queja (mi locutor favorito dice "el más baboso"). Es decir, la fuerza no está en lo que tiempo atrás se consideraba fuerte, sino en todo lo contrario. Es esa fuerza la que el principio de selección natural hace emerger para que la especie se contamine en condiciones idóneas.
La cordillera virgen
La cordillera virgen
Nadie había cruzado aquella cordillera desde hacía mucho tiempo. Los pocos que lo intentaron apenas habían dejado huella en ella y no quedaba ningún vestigio de su paso por aquellos rocosos pliegues.
Un día las cosas cambiaron. Hubo quienes sintieron la llamada de aquella pétrea rugosidad que se extendía en el horizonte. Y parecía en efecto que una plegaria surgía de aquel sitio. Así pues un grupo de hombres bien pertrechados se aventuraron hacia el lugar.
En cuanto llegaron a las proximidades, la cordillera se abrió sin ofrecer ninguna resistencia: como si deseara mostrar sus secretos a todo quisque. Los flancos montañosos se convirtieron en valles y las gélidas cimas se derritieron formando caudalosos ríos. Surgió así un vergel donde antes sólo había un apretado muro hostil a la carne humana.
Y así resurgió Babilonia en un desierto.
De Tiempos sin huella de Ricardo Zaris Rabazo
4.6.06
El muñeco roto.
Muchas veces pienso que hace tiempo que todo debería de haber terminado. Pero parece que el feriante, sea quien sea, aún quiere usar este muñeco de guiñol para más representaciones. No queda más remedio que aceptar. Se supone que los muñecos no tienen alma, aunque ayuden a creer en ella.
Por favor, cuando una noche el feriante esté dormido o lo parezca, roba mi muñeco y deshazte de él. Considéralo un acto de misericordia.
Gracias anticipadas.
3.6.06
Provocando... pro pro... provocando
Hoy han calificado esta selva como "aislado muladar posesión de un aburrido." El dardo ha sido lanzado por un capitán de cayuco que pasaba por mis costas -y a mi costa-. (Por cierto, en Cuba "cayuco" es una persona de cabeza grande, o sea, cabezón; así que se puede decir que el dardo fue lanzado por un cayuco desde un cayuco).
Veamos:
-Por lo visto hay quien hace turismo por los muladares y eso le reconforta.
-No es extraño ese tipo de turismo en quienes, para poder viajar a lugares exóticos sin salir de la península, la están fragmentando a golpes de estatuto -sirva aquí también la expresión "golpes de estado de baja intensidad"- para hacer de ella una confederación de muladares.
-Si la calificación hubiese venido de algún usuario de Libertad Digital, ¡ni me lo pensaría!: suprimiría este blog. Pero viniendo de un hacendado que profesa la doctrina de un "sistema de organización social y económico basado en la propiedad y administración colectiva o estatal de los medios de producción y en la regulación por el Estado de las actividades económicas y sociales, y la distribución de los bienes", y resultando que tal doctrina ha quedado en agua de borrajas y de alcantarilla en sus representantes, la calificación me parece una soberana tontería. Y que me perdonen el argumento ad hominem; pero ciertos representantes ya sólo gargarizan tonterías.
-Hay un estiércol que abona y hace fértil aquello sobre lo que se deposita; como hay un talante que pudre aquello sobre lo que se orienta.
-Hay otra denominación para los términos "derecho" e "izquierdo", a saber, "diestro" y "siniestro". Lo diestro, según el diccionario, es hábil, experto, sagaz; prevenido, avisado para manejar los negocios sin detenerse en dificultades; favorable, benigno y venturoso (también el que sabe jugar la espada o las armas). Lo siniestro, según el diccionario, es avieso, malintencionado, funesto; aciago, inclinado a lo malo; resabio, vicio o dañada costumbre que tiene el hombre o la bestia. La calificación de alguien que milita en lo siniestro, y en esto sigo el diccionario, por un oído me entra y por otro me sale.
-El que percibe aburrimiento en otros es porque se puede permitir un ocio aún mayor para poder juzgar el ocio o el tedio de los demás. Pero, claro, cuando no hay nada social con lo que utilizar bien o mal el tiempo -ya que la sociedad se ha distribuido en feudos que se pertrechan para una próxima conflagración-, si algo sobra es tiempo.
-Si esta selva es un almacén de basura, no hay nada que temer. Siempre que no se metan en huelga, los recogedores vendrán a su debido tiempo y la vaciarán donde corresponda (seguramente en los páramos de Ferraz Vaciaspaín).
Desde este muladar, para el cayuco cabezudo (valga la redundancia), un cordial saludo.
1.6.06
Harto, sobre todo, de estar.
No hay que ver en el fracaso algo nocivo. Me digo esto a mí mismo. El fracaso no es tal. Si no se ha apostado por el juego de la competitivad, ¿qué sentido tiene permanecer en él con medias tintas? Esta es la esquizofrenia del que se emplaza en encrucijadas.
Hoy he decidido "fracasar", sin creer en el éxito o en el fracaso. Llega un momento en que todo te conmina a decidir. Hablas de ser mendigo, pero te enorgullece destacar ante los demás. Hablas de no saber, vas de modesto; pero te gusta despanzurrar a los demás con una elocuencia vacía. Ha llegado el momento de coger al toro por los cuernos: ¿éxito o nihilismo? Nihilismo. Entonces, coherencia con lo que el nihilismo exige. Hoy debería hablar de miedo o de fracaso si me dejase guiar por la moral de los vencedores o de los que profesan el sentido común; pero no, no he fracasado ni he vencido. Sencillamente, me he dado cuenta de que es el momento de ver qué pasa cuando dejas todo, cuando lo abandonas todo, cuando realmente y no como una bravuconada de niño caprichoso, te dejas ir de veras.
Ha llegado el momento de no andar con monsergas que reclaman compasión. ¿Quiero abandonar? Pues basta de reflexiones. Acabar es acabar; y no andar jodiendo la marrana con un "voy a acabar" "voy a acabar" que acaba hartando al más paciente. Hoy he decidido pudrirme en el silencio y en el ostracismo. Esto no es fracaso, es saber ver las señales que te dicen que ya no eres más que un despojo que apenas alienta bajo kilos de inmundicia.
Buenas noches y feliz fin de fiesta.
