Hoy es Navidad; pero el muñeco de nieve tiene por cabeza una sandía.
"Mamá, por favor, ¿me dejas un cuchillo?"
"¡Claro, hijo mío!"
"Aquí tienes, mamá, ponle por nombre Jesús."
Me he comido el muñeco de nieve y la Navidad se me ha indigestado. Pero, ¿qué importa ya?
Tú sabes que siempre ha sido una palabra hueca.
Dime, ¿qué eran para ti los otros cuando les decías que eran Navidad?
¿Crees que eran Navidad?
¿O realmente eran otra cosa?
A veces cuando le decimos a otro que es Navidad no es Navidad, sino... ya sabes... cualquier cosa menos Navidad, compañero.
Dime, ¿y qué pensabas cuando otros te decían que tú eras para ellos Navidad?
¿Te lo creías?
Porque igual resulta que sí lo eras y tú no sabías verlo.
Y sería una pena que ahora lo vieras, tan tarde, tan al final, tan muerto ya.
¿Por qué has querido sentirte un muñeco de Navidad, si llevabas el espíritu de la Navidad tan dentro?
Una cosa más, compañero; he preferido decir "eres Navidad" y cosas así a "estar enamorado" y todo eso para no ser tan directo... :)
Hechicera y oscuramente tuyo
El genio maligno

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