26.8.06

Como dice el fado: hora de fechar

He leído el antiguo blog de una persona a la que admiro. Fue por ella que yo abrí este blog. Esa persona lo terminaba diciendo que ya era hora de cerrar. Aquí también era hora de cerrar. Íbamos cerrando a plazos, como en una muerte a crédito. Y los créditos acaban venciendo y la muerte llegando. Las despedidas tienen su canción: Nos sobran los motivos. Es la canción de todas las despedidas. Y del mismo genio, esas palabras: "Tanto ruido y al final, por fin el fin".
Yo me despido, si ella me lo permite -que creo que me lo permitirá- con el juego con que ella despedía: el juego del SIFUERA

Si este blog hubiera o hubiese sido:

Una flor: la jara
una película: azul (Kieslowski)
un poema: bitácora (Peri Rossi)
una casa: casa tomada (Cortázar)
un punto cardinal: el oeste
una cualidad: el nihilismo (si antes no te "descualifica")
un té: Hornimans :) (¿Me enseñarán algún día a tomar té? Si existe el perdón, confío en ello)
un pecado: la indolencia y la impaciencia (son el mismo)
un tiempo: el que no llegó, el que no se espera
una persona del verbo: Hegel (sí, sí, no es un error... Todas las personas del verbo son una sola según este señorito que un día casi me vuelve loco)
una ciudad: París (con derecho a visitar el Sena sin flotador ni barco)
una víscera: la piel (si se tiene el don de sentirla con caricias ajenas, don harto escaso)
una banda sonora: azul (Preisner)
un arma: la pistola (con una sola bala, con un diáfano tambor, provocante como un juego)
un idioma: el francés (teñido de griego en las noches tristes)
un lugar: el cielo y el infierno (son el mismo)
No voy a romper la cadena; pero yo añadiría más cosas, pediría más cosas. Quizá en otra ocasión, quizá en otro juego. Quizás, quizás, quizás... la la la.
Allá por diciembre me monté un chiringuito, un lugar donde retirarme con "dignidad". Quizás algún día me deje caer por allí; pero para dejarme caer, primero tengo que subir algún peldaño. Ahora es tiempo de silencio, tiempo de observar con santo asombro y científica atención cuánto tiempo se puede estar sin respirar bajo el barro -o de aprender a alimentarse de él-. Aunque en materia de nutrición podríamos seguir a Gödel.
El chiringuito: http://peripathetico.blogspot.com/
Adiós.

2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

quizá alguien te enseñe, quién sabe

septiembre 07, 2006 4:21 p. m.  
Anonymous Anónimo ha dicho...

si te quedas con myesa
no volverás a echar de menos a Cortazar jaja

febrero 21, 2008 2:35 p. m.  

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