16.8.06

Los últimos días de Destouches C. III


Cielo, vida, corazón, ¿qué es el amor? ¿Plagiar todas las novelas románticas y practicarlas en un nidito hasta que incubemos lo que nos ate en los juzgados? ¿Susurrar en tus oídos y en tu piel, cada noche, un poeta distinto con caricias distintas? (Te recuerdo que hay 365 noches en un año, si no es bisiesto, amor mío) ¿Hacer de Hugh Grant/Richard Gere y Julia Roberts/Juliette Binoche cada día? ¿Montar un Hollywood made in Spain a cada instante? ¿O es suficiente con creerlo? Aunque yo pienso que con esto último no es suficiente. No basta con creer en el gazpacho, hay que catarlo. Ayer leí en un diario que una directora de teatro decía que con el amor ya no es suficiente para vivir. ¡Ja! Ni para morir, diría yo. Pero, mon amour, ¿qué es el amor? ¿Una fantasía distinta cada madrugada? ¿Sentir dos personas -las mismas personas toda una vida- con intensidad la pasión que nos han descrito bajo los efectos de la absenta o que nos han filmado siguiendo la zanahoria de un talón de varios millones de dólares? ¿El amor es sacar las espadas en un duelo? (Si es esto, sé de un chico que está deseando cruzar su espada con la mía; mas no sería un duelo precisamente el cruce de los aceros) ¿El amor es que cada noche te vayas volando hacia la cama con alitas en la espalda y en los pies? Con tanto cazador suelto podrían confundirte con un pollo.
Aunque, más que preguntarte por el amor, debería preguntarte por el disco que has escuchado hoy o por la película que has visto; así sabría exactamente lo que buscas. En cualquier caso, sé que dura exactamente lo que dura la pista o la cinta. "Amor eterno" creo que se llama, vida mía. No confundir con el "amor para siempre". Eso lo inventaron los de Varon Dandy.
Si estuviese Torrente aquí nos haríamos unas pajillas sobre eso del amor y la amistad, ¡incluso con mariconadas! Éstas no pueden ser descartadas en ese tema. Es un tema complicado. No es fácil responder. Desde luego, si el amor depende de los sentimientos, los bipolares y los inconstantes van a necesitar una legión de amantes; y que yo sepa la inconstancia es ley desde hace ya algunos añitos. Eso no quiere decir que las personas sean frívolas, caprichosas o irresponsables. No. Es eso del "pensamiento débil", ya se sabe, culpa del siglo pasado y los totalitarismos y el olvido de las diferencias. Al menos eso dicen los que comen para pensar y piensan para comer.
Si te soy sincero, corazón, a mí el amor me parecía lo más total, la cima de todo. Yo era un romántico empedernido. ¡Un romántico de psiquiatra! "Usted tiene que follar más, aunque sea con putas; y pensar menos en el amor. A la mierda el amor." ¡Consejo de un especialista! ¡Lo juro! "Usted tiene metidos los libros en la cabeza y los sentimientos en el corazón. Pero, ¿y la punta de la polla, qué? No podemos dejar de oír los alaridos de la más importante cima de nuestro organismo" Os he de decir que el especialista era varón. Lo digo por si no lo habéis adivinado. Sólo le visité una vez. Y no me curó el romanticismo. Hizo falta mucho más y más doloroso para que el romanticismo me mostrase de qué estaba hecho. Pero me convulsionaba el amor y su enigma; el amor era un enigma sutil y embriagador, algo que te desbarataba todos los planes... y algo estéril. Sin duda, lo mejor que se ha escrito sobre esas situaciones de enamoramiento es "Fragmentos de un discurso amoroso" de Roland Barthes. Desde que leí esa obra, adopté ese apellido para la principal cuenta de correo electrónico que tengo. Esa fue la razón. Toda mi patología aparecía ahí. "¿Y el remedio, amargado doctorcito? ¿De qué manera se convirtió usted en el desecho humano que ahora es?" ¡Mi querido amigo! Insisto, yo no estoy amargado. No hay sentimientos, eso es todo. ¿Y cómo me convertí en un desecho humano? Creo que no tengo nada de "humano"; así que no soy un "desecho humano". Pero admito que soy una piltrafa, de acuerdo. A mí me gustaba usar el término de ananthropos. ¿Me preguntaba usted por el remedio? ¡Muchos! Hubo muchos. La convivencia, la costumbre, el tedio... Y una cosa muy importante -se lo digo como doctor-: si pretende que alguien elija entre el amor a usted y lo fisiológico... ¡Ni lo dude! El amor tiene perdida la partida de antemano. ¿No me entiende? Se lo explico con unos ejemplitos. Dejar de fumar por amor. ¡Una mierda! Como máximo dejas de fumar dos meses por esa razón. Después, un cartón diario. Demostrado. Más irrefutable que las leyes de Kepler. Dejar de beber alcohol por amor. ¡Y yo soy Poncio Pilatos vestido de faralaes! Acabarás dejando las bodegas del Corte Inglés secas. O convives con el alcohol -con cuidadito al hacerlo, porque los testículos y el alcohol, ya se sabe, en fin, puedes saltar- o adiós pareja. ¿Lo mejor en estos casos? Joaquín Sabina y Donde habita el olvido. ¿Recuerdas ese verso: Demasiadas cervezas, dijo al ver mi cabeza...? Eso lo oía yo decir cada mañana, cada tarde, cada noche... mes a mes... las cervezas dejaron paso al whisky. En fin, ¡una genuflexión para Sabina! Y lo dicho, entre el amor y el alcohol: genuflexión y víctima sacrificial para Baco. Dejar de "volar" por amor. ¡Aquí sí que sería para desternillarse! Si te dicen eso, piensa que tu pareja no sólo no dejará de "volar", sino que necesitarás de un telescopio para verla amerizar en Plutón. Entre "volar" o amar, ni siquiera plantees la disyuntiva: Ana Torroja y Aire. El cuerpo es adictivo. Los caballos del Fedro, cuando el cuerpo es invadido, se convierten en borregos y ya no hay alma ni auriga que valga. He visto chicas de catorce años, he visto el caballo blanco y el caballo negro de su alma rebosantes de plenitud; y pasados dos años eran figuras famélicas, esqueletos andantes que me recordaban los documentales de Auswitch. ¿Me pregunta usted por los remedios contra el romanticismo? No sé, así, de repente. Quizás estoy pirado, porque, la verdad, tal vez no hay motivos para no creer en el amor, ¿verdad? Pero que estoy pirado es algo de lo que a usted no le cabrá la menor duda.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio

Free counter and web stats