18.8.06

Rigodon


Ya veo que Poulet me tiene fila... Poulet, Robert, condenado a muerte... ya no habla de mí en sus artículos... antes yo el gran tal... el incomparable cual... ahora apenas una palabrita ocasional con bastante desdén... Ya sé yo por qué, es que nos cabreamos... al final me tocaba los huevos, ¡tanto andarse por las ramas!... las convicciones no te conducen a Dios, ¡ya puedes estar seguro!
"No, ¡qué hostia!... ¡ya lo creo que no! ¡digo lo mismo que Ninon de Lanclos! ¡Dios, invención de los curas! ¡antirreligioso de todas todas!... ¡ésa es mi fe y punto!
-¡Vaya autoridad, el Ninon!... ¿nada más, Céline? ¡huy! ¡huy!
-¡Sí¡ ¡Sí, Poulet! ¡más y mejor!
-¡Ah!... ¡a ver! ¡que yo me entere!
-Todas las religiones son "Jesucristo", católicas, protestantes o judías, ¡en el mismo saco! ¡a mí no me la dan! ya lo crucifiquen o le hagan tragar hostias, ¡la misma ralea! ¡la misma impostura! ¡cuentos! ¡engañifas!
-¿Y qué más?
-Pues, ¡que no acaba ahí la cosa! ¡intente seguirme, tontaina!
-¡A ver! ¡A ver!
-Sólo hay una religión: católica, protestante o judía... sucursales de la tienda "El niño Jesús"... ¿que se pelean? ¿se destripan?... ¡pamplinas!... ¡corridas sangrientas para bobos! el gran trajín, el único, de verdad, su acuerdo profundo... atontar, destruir a la raza blanca.
-¿Cómo, Céline? ¿Qué me dice?
-Puro mestizaje, matrimonio, ¡claro! ¡con todos los sacramentos! ¡Amén!
-No le acabo de entender, Céline...
-¡Entienda, condenado a muerte! Todas las sangres de las razas de color son "dominantes", amarillas, rojas o violáceas... la sangre de los blancos es "dominada"... ¡siempre! los hijos de las encantadoras uniones mixtas serán amarillos, negros, rojos, nunca blancos, ¡nunca jamás blancos!... ¡chúpese ésa! ¡con todas las bendiciones!
-¡La civilización cristiana!
-¡Creación, Poulet! ¡imaginación! ¡estafa! ¡impostura!
-¡De todos modos! creación a lo grande.
-¡Mestizaje! ¡destrucción de veinte siglos, Poulet! ¡nada más! ¡a propósito! ¡creada para ese fin! ¡cada creación entraña, en sí, con su nacimiento, su propio fin, su asesinato!
-¿La iglesia asesina, Céline?
-¡Ya lo creo! ¡y usted también! ¡no hace otra cosa, su Iglesia! ¡culo bendito!
-¡Le gustan demasiado las paradojas! ¡Céline! ¡los chinos son antirracistas!... ¡y los negros también!
-¡Vaya una chorrada! como vengan aquí sólo un año, ¡dan por culo a todo el mundo! ¡la suerte echada! ¡no queda ni un blanco! raza que nunca existió... un "maquillaje", ¡y se acabó! ¡el hombre de verdad de la buena es negro y amarillo! el hombre blanco, ¡religión mestizante! ¡las religiones! judías, católicas, protestantes, ¡el blanco, muerto! ¡ya no existe! ¿a quién creer?
-Céline, me hace usted gracia... "
No he vuelto a ver nunca a Poulet... he leído sus artículos de vez en cuando... pequeñas alusiones... nada más... lo molesté un poco...
Así comienza la última obra de Louis-Ferdinand Céline: Rigodon. Es el libro al que consagró los últimos meses de su vida. Para el que quiera encontrar un sentido a la vida y tener espasmos justificados de optimismo, está en Editorial Lumen, en la colección Palabra en el Tiempo; y es el número 190 de esta colección.
Buenas noches

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio

Free counter and web stats