La Selva de Próspero
Sapere aude!
28.6.07
19.6.07
A los venerandos desde el centro de mi ser (un ser de pocos centímetros)
Moderar el tempo, saciar el ansia del relato, acompasar las notas en líneas de "ni te lo esperas", camuflar la razón de que se razone sin ella a lo largo del cuento; cabezear y rezar, pasar con la pluma, sabiendo que la pluma se llama Sócrates Watterman... Y bla... y bla... y bla. Y más cuento y más cuento y más cuento. Disfrazar el objetivo de neura infantil pero para adultos y como con posibles hasta que la realidad se convierta en posibilidad... Y bla, y llaves, y ruedas; y Hesse de pacotilla sobre ejes de Mann. Y Dostoievski con la Nancy buscando el agujero por donde entrar para no salir sin que la Nancy se ponga a dar botes con rabietas de borreguito Norit...
Al final dejó la conferencia para otro momento. Era la hora de huir (al menos, así se lo dictó el corazón cuando dijo tic-ploff).
Hacia la senda de los espejos
Se arrepintió de ser pájaro. Y se arrepintió a tiempo. Porque momentos después los pájaros murieron de melancolía. Porque Dios ya es mayorcito y tiene más años que Medinaceli. Y Lucifer también se cansa de sonreír sobre su trono. ¿Qué pasa al final? Que ni Madrid ni Barça, sino un "hoy por ti, mañana por mí" y a levantar hipotecas. Pero queda una raza de serpientes que habita el paraíso y sabe discernir entre los niños (mayoría) y los ángeles que sirven al genio (nosotros).
Nota: críticos abstenerse, busquen donde haya chicha, aquí sólo hay mierda para el paladar al uso. Críticos a competir, a luchar, a rivalizar, a sentirse maduros en el platónico reino de los cielos. Pero que no vengan a meter sus hocicos aquí donde la verdad se esconde. Corren el riesgo de quedarse mucho tiempo y ver espejos. Y no está hecha cierta "inteligencia" para verse a sí misma tal cual es: vacía.
Buenas semitardes ambientadas de noche y amanecida.
15.6.07
11.6.07
La puerta manchada
Cuando se despertó
no recordaba nada
de la noche anterior.
"Demasiadas cervezas",
dijo al ver mi cabeza
al lado de la suya en la almohada;
y la besé otra vez.
Pero ya no era ayer,
sino mañana.
Y un insolente sol
como un ladrón entró
por la ventana.
El día que llegó
traía ojeras malvas
y barro en el tacón.
Desnudos, pero extraños,
nos vio, roto el engaño de la noche,
la cruda luz del alba.
Era la hora de huir.
Y se fue sin decir
"llámame un día".
Desde el balcón la vi
perderse en el trajín
de la Gran Vía.
Y la vida siguió
como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.
Una vez me contó
un amigo común que la vio
donde habita el olvido.
Donde habita el olvido.
La pupila archivó
un semáforo rojo, una mochila, un Peugeot,
y aquellos ojos miopes
y la sangre al galope por mis venas
y una nube de arena
dentro del corazón
y esta racha de amor
sin apetito.
Los besos que perdí
por no saber decir
"te necesito".
Y la vida siguió
como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.
Una vez me contó
un amigo común que la vio
donde habita el olvido.
Donde habita el olvido.
Donde habita el olvido.
no recordaba nada
de la noche anterior.
"Demasiadas cervezas",
dijo al ver mi cabeza
al lado de la suya en la almohada;
y la besé otra vez.
Pero ya no era ayer,
sino mañana.
Y un insolente sol
como un ladrón entró
por la ventana.
El día que llegó
traía ojeras malvas
y barro en el tacón.
Desnudos, pero extraños,
nos vio, roto el engaño de la noche,
la cruda luz del alba.
Era la hora de huir.
Y se fue sin decir
"llámame un día".
Desde el balcón la vi
perderse en el trajín
de la Gran Vía.
Y la vida siguió
como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.
Una vez me contó
un amigo común que la vio
donde habita el olvido.
Donde habita el olvido.
La pupila archivó
un semáforo rojo, una mochila, un Peugeot,
y aquellos ojos miopes
y la sangre al galope por mis venas
y una nube de arena
dentro del corazón
y esta racha de amor
sin apetito.
Los besos que perdí
por no saber decir
"te necesito".
Y la vida siguió
como siguen las cosas que no tienen mucho sentido.
Una vez me contó
un amigo común que la vio
donde habita el olvido.
Donde habita el olvido.
Donde habita el olvido.
Mis padres vivían encima de una discoteca
Todas las noches se quejaban los de la discoteca
Porque hacían mucho ruido
Ella le pidió que la llevara al fin del mundo
Él puso a su nombre todas las olas del Mar
Se miraron un segundo
Como dos desconocidos
Todas las ciudades eran pocas a sus ojos
Ella quiso barcos
Y él no supo qué pescar
Y al final números rojos
En la cuenta del olvido
Y con tanto ruido
No escucharon el final...
Mucho, mucho ruido
Ruido de ventanas
Nidos de manzanas
Que se acaban por pudrir
......
Tanto ruido y al final
Por fin el fin
Hubo un accidente
Se perdieron las postales
Quiso carnavales
Y encontró fatalidad
Porque todos los finales
Son el mismo repetido
Y con tanto ruido
No se oyó el ruido del Mar
Descubrieron que los besos
No sabían a nada
Hubo una epidemia
De tristeza en la ciudad
Se pisaron las pisadas
Se borraron los caminos
Y hubo tanto ruido
Que al final llegó el final
......
Tanto ruido y al final
Tanto ruido y al final
Tanto ruido y al final
......
Por fin el fin
.....
Ruido años perdidos
Maldito ruido
Todas las noches se quejaban los de la discoteca
Porque hacían mucho ruido
Ella le pidió que la llevara al fin del mundo
Él puso a su nombre todas las olas del Mar
Se miraron un segundo
Como dos desconocidos
Todas las ciudades eran pocas a sus ojos
Ella quiso barcos
Y él no supo qué pescar
Y al final números rojos
En la cuenta del olvido
Y con tanto ruido
No escucharon el final...
Mucho, mucho ruido
Ruido de ventanas
Nidos de manzanas
Que se acaban por pudrir
......
Tanto ruido y al final
Por fin el fin
Hubo un accidente
Se perdieron las postales
Quiso carnavales
Y encontró fatalidad
Porque todos los finales
Son el mismo repetido
Y con tanto ruido
No se oyó el ruido del Mar
Descubrieron que los besos
No sabían a nada
Hubo una epidemia
De tristeza en la ciudad
Se pisaron las pisadas
Se borraron los caminos
Y hubo tanto ruido
Que al final llegó el final
......
Tanto ruido y al final
Tanto ruido y al final
Tanto ruido y al final
......
Por fin el fin
.....
Ruido años perdidos
Maldito ruido
2.6.07
Ex orto de Melencoliasi
Septiembre
Octubre
Noviembre
Diciembre
Enero
Febrero
Ese intervalo, de Septiembre del 2006 a Febrero del 2007, este espacio quedó en silencio. Hubo otro lugar (ahora desierto).
Las cosas siguen siendo cosas. Seguramente no me explico. Veamos. ¿Qué pretendo decir? La verdad es que carezco de pretensiones; y mucho menos de lo que tengo pretensiones es de explicar nada a nadie, ni a mí mismo. Pero me mueve (seguro que ya lo sabéis)... ¡lo olvidado! Sí. Muchas cosas olvidadas (incluidas en esas cosas las personas). No es difícil olvidar... ¡Es imposible! Los seres de fácil olvido no son olvidadizos; sencillamente: no han vivido (y esto les hace inmortales, porque quien no vive difícilmente puede morir). El fácil olvido es asunto de rápidas sensaciones y de estética. Lo explico: se olvida fácilmente lo que rápidamente se degusta (el placer, la carcajada, la borrachera de adolescente, la crueldad de enanos). Es cosa de inmediatez y de estética. Pero hay tres niveles: el estético, el ético y el religioso. Evolución como progreso es ir ascendiendo por ellos. Y el que no progresa... ¡de puta madre! ¿Por qué progresar? No progresar es tanto como no ser ético ni religioso, como no haber nacido, como dejar la admiración en una veleidad pomposa y vanidosa.
Y ahora una olvidadiza paja y a la siesta (quienes gusten del rápido olvido; no yo, que tengo muchas cosas que hacer).
Santa Tarde.
La tarde se va a nublar
Serán las últimas nubes de primavera
Serán las últimas horas cálidas antes del solsticio
Serán las últimas sensaciones calmas y serenas
La sangre dejará de circular
Se cortarán cientos de calles para emprender las obras
¡Y tú volverás!
¡Ya estás aquí!
¡Ya como "tú", no como "Señor"!
Mis papeles te esperan
El espejo desea reflejar lo muerto
De sus pedazos la fuente de la vida
La sangre
Anegará los ríos
La sangre dejará de circular por las calles cortadas
Las venas dejarán de manar cuando sajen los pedazos
Y ahora tú
El genio
El único
Levanta y rompe la caricatura para que vuelva a resplandecer la Verdad.
Serán las últimas nubes de primavera
Serán las últimas horas cálidas antes del solsticio
Serán las últimas sensaciones calmas y serenas
La sangre dejará de circular
Se cortarán cientos de calles para emprender las obras
¡Y tú volverás!
¡Ya estás aquí!
¡Ya como "tú", no como "Señor"!
Mis papeles te esperan
El espejo desea reflejar lo muerto
De sus pedazos la fuente de la vida
La sangre
Anegará los ríos
La sangre dejará de circular por las calles cortadas
Las venas dejarán de manar cuando sajen los pedazos
Y ahora tú
El genio
El único
Levanta y rompe la caricatura para que vuelva a resplandecer la Verdad.
1.6.07
Créeme:
Sólo busco una puta a la que no tener que pagar
(Lo escribió Van Halen; y Van Halen huele a santidad)
Créeme:
No hablo de amor, amor mío
-mío y de todos los que te pronuncien-.
Es fácil
Como una inflada paja de medianoche
Como un intersticio en el colmo de tu vientre
Como sulfitos al final de tus trompas
Pompa y pompa
Circunstancia y pompa
Pompa y circunstancia
Pero hay más santos:
Un orificio de artificio serías bajo los acordes de Satriani
Una vieja encimada para el viejo Vai
Un insensible pedúnculo de esterilidad para el buen Oldfield
La recomposición de un cuarto mandamiento hecho trizas para Manowar
Apestarías a santidad
Si la medianoche no pusiera remedio
¡Vamos, señor King! ¿Una copita? Estimado Stephen, yo invito.
¡Por las esquinas y los puentes perdidos!
¡Chin chin, señor King!
Sólo busco una puta a la que no tener que pagar
(Lo escribió Van Halen; y Van Halen huele a santidad)
Créeme:
No hablo de amor, amor mío
-mío y de todos los que te pronuncien-.
Es fácil
Como una inflada paja de medianoche
Como un intersticio en el colmo de tu vientre
Como sulfitos al final de tus trompas
Pompa y pompa
Circunstancia y pompa
Pompa y circunstancia
Pero hay más santos:
Un orificio de artificio serías bajo los acordes de Satriani
Una vieja encimada para el viejo Vai
Un insensible pedúnculo de esterilidad para el buen Oldfield
La recomposición de un cuarto mandamiento hecho trizas para Manowar
Apestarías a santidad
Si la medianoche no pusiera remedio
¡Vamos, señor King! ¿Una copita? Estimado Stephen, yo invito.
¡Por las esquinas y los puentes perdidos!
¡Chin chin, señor King!
Madre la quiso pura
Madre no sabía más que lo que un animal puede saber
Madre de naturaleza, nada más -no es poco-
Madre la educó
Madre no sabía más que lo que un animal puede saber
Madre de naturaleza, nada más -no es poco-
Madre la educó
Aprendió
Parió como gacela o rinoceronte
La quiso como animal, pura, sin conciencia, sin pecado
La educó como pudo
Se rebeló
Una tarde los autos de choque chocaron
Columna rota
Una tarde los autos volaron sin chocar
Luminosos
Etéreos
Instintivos
Pero precavidos para no ser lo suficientemente puros
-lo suficientemente animales-
Para ser un choque entre hombre y mujer
No un cruce natural de instintos o placer
No un cruce puro que no dejara lugar a la conciencia
Creció
Como crece la hierba
Sin arder
Sin ser quemada
Fría como la hierba de un jardín de invierno
En un palacio de invierno que alberga confusión
Nunca descanso
Y creció la culpa
Y los sarmientos se oscurecieron
Como vaginas de oscuros labios
Como gargantas de insípidos anaqueles
-garganta, anaquel de polla, indistinta como la madera pulida para el artificio de un decorado-
Y creció lo pequeño
Y creció hasta lo ínfimo
Rindió su cabeza
Marchitó su vientre
Evacuó la sangre maldita de quien abomina del orto materno
Limita su ser con los confines del ser
Se limita
Es
Murió
