18.8.07

Surrealismos diarios

Nada hiere.
Los psicóticos escasean.
Las mujeres y los niños siguen siendo un tópico.
La diferencia de algunos es que su pensamiento va en diferido: la originalidad no viene a ser más que dar la opinión a un asunto del que se trató varias horas o días antes en un momento bastante ulterior.
Los condones también se comen (si hay libertad y no genuflexiones a la virgen de Intacthimen.)
A la veleidad y al capricho, a la priorización llevada a cabo por la piedra de la locura, les debemos esto: ironía hasta el sarcasmo buscando un efecto muy deseado -el hundimiento-.
Y ahora con otro toque más "personal":
  • A las viejas empolvadas de juventud prestada y de fetos en el horizonte: desprecio.
  • A las doncellas de pitiminí: genuino dolor de ése que no se acaba ni muriendo.
  • A las meninas que manan Pepsi Cola por el ojito culero con risa fácil: un tampón de hotentote.
  • A los periodistas: muchos hijos de los que puedan extraer un reportaje en el cementerio.
  • A los jueces: ¿¿¿??? Ni Ovidio en Ibis pudo concebir un castigo para ellos, ni una tortura ni un martirio. Un juez es de madera muy especial: nada le afecta. Ni la muerte o agonía de un hijo, ni la quiebra, ni las enfermedades. Un juez es especial y da igual que esté vivo o muerto: no se le puede herir ni modificar en nada su frialdad. Me pesa, juro que me pesa; pero no se puede luchar contra la naturaleza. Ni siquiera esos que se han atrevido a decir a un juez: "Usted dentro de dos semanas no me juzga; porque no es español, sino invasor de mi país"; ni siquiera esos han inspirado miedo a los jueces, aunque hayan llevado a cabo su promesa. Los jueces se han limitado a morir ajusticiados por invadir un territorio que no es suyo, y punto pelota.
  • A determinados mitos: Cada época tiene los mitos que merece. Así, en el siglo pasado, hubo mitos como Marilyn y Elvis que en la Grecia Antigua hubiesen hecho decir al mismo Zeus: "¡Hefesto! ¡Vacía mi orinal de un par de putrefactas heces! ¡El Olimpo hiede!" Quizás ese sea el origen de ciertos mitos del siglo XX.
  • De ciertas músicas: Sólo la infinita resistencia de un negro pudo hacer surgir músicas que requiriesen soplar una trompeta como quien sopla bourbon o darle al piano como el que usa la taladradora en una obra de Gallardón.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio

Free counter and web stats