Las cosas pasan y ni siquiera te reclaman
Las cosas pasan y ni siquiera te reclaman
Déjalas pasar y mientras...
Déjalas pasar y mientras...
¡Rómpeme!
¡Quiero ser cántaro capaz de sajar la carne de todas las serpientes que brotan de tu desierto cada vez que nos vemos!
¡Rómpeme!
El desierto ya se ha hecho tan grande que las olas del mar no pueden dejar de secar sus ojos.
Mi arena es estéril como tu vientre lo será aunque parieras mil generaciones de vida.
¡Rómpeme!
Crees que tu ira es fértil y que el Edén está allá donde los recuerdos permanecerían densos como el veneno de quienes has sido.
A mí ya no puedes romperme más.

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio