5.11.07

No des lugar al odio.
La indiferencia es posible. Basta con hacer lo contrario de lo que te dicta el corazón. El corazón ni puede ni debe dictar. Usa la cabeza. De lo contrario, la vida te pasará de lado. Que nada quede sin un argumento, ¡absolutamente nada! Que cuando otros se admiren o se aterren, que cuando otros encuentren la maravilla o el espanto, lo hagan con un argumento, con una razón. La razón petrificará el mundo. Si luchas por esto, los sentimientos no te herirán. La felicidad está en no sentir; la responsabilidad está en no sentir la muerte de nadie. Eso es dignidad.

1 comentarios:

Blogger Libertad Kaiser ha dicho...

Hola,
me pregunto yo, igual que para Lao la no-accioón era también una acción, no puede ser ese no-sentir un sentimiento más, bastante poco duradero, por cierto?

noviembre 10, 2007 12:33 a. m.  

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