Por un otoño y por la confusión que a todos nos lleva
Todo es pasar pruebas. Incluso para aquél cuyo lema es "no hacer", el pasar pruebas es su destino. Eso Buda lo sabía. Pruebas para el amor, pruebas para el salario, pruebas para el saber estar, pruebas hasta para cagar correctamente y apretar el botón que mande a las alcantarillas la parte más noble de tu ser. Cuando te hartas de pasar pruebas y después de la rabieta queda la indolencia suprema... entonces tu padre es Buda: comes a destajo, bebes manantiales de cerveza, engordas y te sientas a esperar eso que llaman "tránsito", "sublimación" o "muerte" (esta última denominación para los occidentales con hijos que heredan lo que los padres han sudado de cojones para abajo).
Mi opinión, que no mi consejo: pasa de las pruebas, come y bebe. Y cuando te hablen de afecto, crea un círculo de luz en tu mente que esa mentira no pueda traspasar.

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