13.12.07

Donde quieres olvidar están los buenos recuerdos de tus presentes malas horas

Un modesto punto de vista, un hechizo y un olvido. Y saber si un huevo está duro o crudo: ¿qué más da, amor mío? Lo nuestro es encumbrar lo insensato y después elevar cabeza de serpiente mientras nos sentimos reyes. ¿Vale? (Sonrisas). Pero aunque vengan las fiestas de invierno y la solidaridad se aparee con los infieles, tú sabes en la sombra gris de tu cabecita loca que las locuras quedaron grabadas en el corazón. La cumbre es la cumbre. La nieve es la nieve. Y los cabellos no son de oro, suelen caerse; y a la ocasión la pintan calva. Esto es un modesto punto en la noche que se quiebra sin delirio para dar razón de tu fe perdida y de las astas de mi dionosíaco pulular hacia la noche. ¡Qué sabio y salvífico es entenderse sólo a uno mismo! No hay nada más eufemístico y diplomático que la complejidad no entendida (ni siquiera mal entendida, sino no entendida). El ácido clorhídrico ha matado a Santa Leonor y ya no queda ni un centavo para cabalgar hacia Chimay para joder al alba. Aunque lo bueno de todo esto es que se mata el orgullo y nos queda un puntito de modestia donde las aguas duermen como la muerte a la espera de un solecito capaz de rítmicos balbuceos. Yo me entiendo. Yo me salvo.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio

Free counter and web stats