2.2.08

Dasein

Y cuando menos se espera suele ser el cambio de escena. Por ejemplo, un ascenso, una condecoración, un evento que te hace saltar cualitativamente y, ¡de repente el cambio!, algo así como si saltases a algo distinto. Por decirlo de algún modo más claro: respiras y, a continuación, ¡ni sueñas con poder seguir respirando! Es decir, todo Cristo muere, pero todo Cristo se consuela con el cómo.
Y ahora algo de mí:
Estas letras, cuando las leas con tranquilidad, ante la pantalla o en papel... ¿Serán algo distinto? Supondrán tal vez que un cuento se ha acabado, que se ha acabado el cuento, tu cuento; que se te ha acabado el cuento. Las letras serán un ticket, pasaporte, pase al recinto donde todas las alcantarillas desembocan. Este vómito se ha quedado atragantado en mi boca mientras otros te vomitan el placer que buscas. Necesitas el golpe, la fractura, el desencanto: la bofetada. Mientras se escucha al doliente, habrá dolor; pero cuando se le deje de escuchar, la cólera de estar solo le mostrará que no hay dolencia.
Me han quitado acordes de vida. Y, ¿qué más da?

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio

Free counter and web stats