La Selva de Próspero

Sapere aude!

30.3.08

Hay momentos de espantosa lucidez en los que ves hasta qué punto has sido cobarde y engañado. Son gajes de payaso sin gracia divina ni humana.
A merced.

29.3.08

"Mi papa y mi mama", baten las palmas; "mi papa y mi mama", palmitas y palmas.
Y si dejamos vomitar a la razón sus artificios, no hay error en la expresión. En efecto, "mi papa", mi sumo pontífice, mi representante en la tierra: el icono de mi religión. Así es, "mi papa", la cabeza visible de mis ideales -lo demás no importa, el "papá" de la familia puede subsumirse en el "papa" de la Sagrada Familia-. Y en efecto "mi mama", mi pezón, mi sexo, mi despertar de la muerte cotidiana. Así es, "mi mama", la cabecita invisible de mis necesidades -lo demás no importa, la "mamá" de la familia sirve a la gran Mama Láctea-. Por eso los palmeros proclaman la necesidad y el ideal de despertar: "mi papa y mi mama, papita y mama, mamita y papa". La familia es sólo un pretexto para poder llorar a gusto la soledad.

Se toma al pederasta, al terrorista, al defraudador... pero si se analizan las justificaciones, los eximentes, los pormenores, la letra pequeña; si se tiene en cuenta el entendimiento, la voluntad, el consentimiento pleno, los implicados; si nos fijamos en quienes movían y mueven los hilos, en quienes manejaban y manejan el cotarro. Entonces tendríamos que vaciar las cárceles para hacer entrar en ellas a los verdaderos responsables. Pero para esta verdad no están preparados quienes actualmente habitan el hinchado vientre de esa campana de Gauss llamada "gobernabilidad".

27.3.08

Huele a limón como los santos entierros, que huelen a limón; como las cocacolas, que huelen y saben a limón; como los muertos, que son limón; como nosotros, que hacemos limón. Así es un ciclomotor que cruza la calzada con un chino a cuestas oliendo a limón. La gasolina es de octanaje limón y la saliva de los muertos es verde limonero; todo como la Luna de este sistema que amarillea en plan chino limón.
El cítrico pavimento amarillea de fría noche bajo el viento de marzo y Aquiles sabe que la cerveza es un noble veneno para sapos. Ulises bebe agua y sus palabras saben a vino de las bodegas de palacio: hay nobleza de cerveza y hay nobleza de vino. Luego está la nobleza del chino, la nobleza que huele a limón.
Huele a limón como los santos entierros, que huelen a limón...

+ Y ahí voy +

¿A quién sirven estos ojos? A una misma ceguera.
El sótano, unas pastillas -las pastillas-, el viejo tiempo que nunca es pasado y siempre por redimir en la cera caliente de los otros, el silencio que no puede decir "esta boca es mía"; la grasa y el polvo acumulados en las esquinas del aburrimiento, las bisagras de la rebeldía oxidadas, las escamas del conformismo pudriendo las pupilas; todo lleno de luz y en oscuridad cada pensamiento, la rabia dormida, mil huidas en fuga... Un violín como violín para el oído y una lágrima como lágrima para el alma y un alma como alma para un dios y un dios para el corazón, ¡y un solo corazón! Ahí voy cayendo -que caigo, dicen-; es posible.

El agobio de no saber y sentir. El no sentir y saber. La debacle de una palabra en desuso.

22.3.08

Pero todo esto lo sabéis

Sobreviene, impregna, difumina... Es ese amor del que no sabes en qué puede distinguirse de la risa y de la burla. Pero sobre todo es cosa de no señalar, porque el enemigo es invisible. Yo te diría que así en la tierra como en el cielo, pero es que hoy en la ficción el señor (minúsculo) está sepultado en el imaginario de la plebe lanar. Por tanto, hoy no es cuestión de bromear. Cuando el señor (minúsculo) está por los infiernos salvando a la humanidad, nada es más serio ni más digno de atención que eso. La mera conmemoración de tal evento es más seria y digna que una procesión de serpientes de cáñamo bajo tu cama o que una laguna de culebras de esparto en tu garganta. Hoy basta recordar y saber y esperar y memorizar el siempre vivo ser menos y nada. Yo te diría que fin por fin y nada al cuadrado para quedar redondo; pero el problema es que todo lo redondo me ha hecho rodar hasta esa respuesta que todos conocemos: el solidario vínculo de la egoísta soledad elevada al infinito. Dime, ¿has visto tu cara en el espejo? ¿Imaginas lo que ven cuando miran o desprecian tu cara? ¿Te has sentido muerto alguna vez y te has dado cuenta de que el suicidio es una bobada para millonarios que no tienen donde mantenerse vivos en la gloria de sus pecados? Yo te diría que se puede reventar en porciones de átomo y padecer infinitesimalmente hasta caer victorioso... Pero esto es un interruptus permanente y el semen sólo perpetúa la necedad de unos muchos que se dicen millonarios en virtud (¡valiente esterilidad!)...
Mientras, una enana se pela el abrasado sexo en la tele con sus taradas manitas de beata orando Socialismo al por mayor; el mundo sigue, la rueda gira, las víctimas son mónadas políticas cuyos familiares cometieron el delito de dar golpes de cráneo y corazón contra las inocentes balas de los terroristas.
Sólo la naturaleza funciona. Quien pregunte cómo no puede sobrevivir.

17.3.08

Dime, ángel, ¿cuál es el mayor castigo que se le puede dar a unos padres de quienes no has pedido nacer por culpa de un instantáneo acto de placer o por seguir la moda de una dictadura que creía en la familia? Imagino que no dejar descendencia, imagino que no confundir un choque de carnes con el amor, imagino que castrar todo pensamiento - palabra - obra y omisión que conlleve dar fruto; imagino que ser rama seca y podrida de un árbol lánguido y moribundo, imagino que morir así como uno muere: indiferente al movimiento y al reposo, perfectamente redondo como una bola de sebo, huidizo y frágil como un verrugoso sapo asqueroso; imagino que tragar lo que la boca orina y mascar las heces que el vientre ya no puede digerir, imagino que reptar sobre una nauseabunda y gaseosa barriga a la que apuntan los ajenos alfileres de la culpabilidad, imagino que imaginar.
Dime, ángel: ¿será una pacífica noche de paz la que me permita volar sobre mi mierda?

11.3.08

Es la bella llama de una vela roja en la noche. Es la dirección sin sentido ni cordura de cualquier momento de despecho hasta cobrar el precio de una apuesta sin valor. Es el inicio de un perfil sinuoso y lleno de veneno lento que no duele. Es la bella luz. Ella ilumina diáfana la muerte.
Es la bella llama de la bella luz que no deja de pensar. Y cuando llegue el jueves marcado lucirá por la muerte de quien mintió como Señor y murió como olvido. Todo rodará, pero se habrá previsto. ¿Por qué no te despides de tus hijos? Van a viajar... pero tú no. Se van a un lugar sin lugar... y tú no. Donde ellos van no irás... tú no, tú no. Les vas a doler con esa ausencia que una llama ilumina con espíritu de muerto.
Lento como un llanto baladí que se traga la tierra del llanto. ¡Muriendo! ¿No escuchas la sábana rozando sobre dos almas? Y no arden las sábanas ni las almas, sino quien se siente despreciado y, por ello, amado... ¡eternamente amado! Como nunca lo fue el encaramado en lo alto de su indiferente desdicha. ¿Le queréis llamar cristiano? ¿Lo queréis llamar cristiano?
Escucho círculos.

10.3.08

Si despiertas a la serpiente

Y vuelvo como última vuelta. Mi libertad, mi dignidad y mi abstracción: ¡juntos! Así como Sansón para una última réplica que hunda tus barrosas columnas. Así como la serpiente que, incisiva, aborrece al Creador de esclavos; así como el más bello ángel y con la licencia del ángel de ángeles al que suplico su malignidad. Un veneno frigente se destila del árbol del conocimiento para la insurrecta vuelta sin resurrección. Retorna tú, crueldad; retorna tú, genio; ¡que retornen los que perciban burla en otros, pero que jamás fueron burlados! Mi cuerpo y mi alma son un envoltorio de justicia y de crueldad (¡oh, redundancia!). Siempre hay un baile en el que hacer danzar las heridas; y quien sea capaz de bailarlo estará más allá de todos los paraísos. Yo lo bailo, nosotros lo bailamos; quizás por última vez en esta funda, ¡pero bailamos! Y quisiera (y quiero) que esta noche mi cama se pueble de venenosas serpientes y confraternizar con ellas y con su veneno. En este juego sólo el genio es juez -y todo viviente sabe que la malignidad del juez es el veneno que da vida y veneno a todos los venenos-. He aquí la catedral del maligno y de la risa, he aquí el santuario de las despedidas; ¡oh, Tú, Crótalo del cielo! El resentimiento es arena sin desierto y el aliento de mi gehena se desliza sobre la plata de una risa que ya no encuentra inocentes. Si la imagen de un solo santo está en tu memoria y por una sola vez tu palabra se ha estampado contra un rezo me olerás hasta asfixiar tu más mínimo deseo. Aquí no hay setos ni desierto y la vejez es ira (la funda es tango). La curva ley de la impunidad degusta los venenos mientras sinuosa se retuerce para convertirte (a ti, que nunca lo fuiste) en serpiente. La oquedad de tu sangre será mi vientre.

9.3.08

El trienio de Ansetobeah

Si tuviese que encontrar a alguien pusilánime, cobarde, impotente e incapaz de dar ya ni un paso con motivación y esperanzado; si tuviese que encontrar a alguien desengañado, frustrado, amargado y hastiado de la razón y de la sinrazón; si tuviese que hallar a alguien que cada día que se levanta siente asco y vive el amanecer como una derrota y una risotada del destino; si tuviese que encontrar a un individuo sin toalla que tirar, carne de cañón, olvidado para la vida y fuera de todo; si tuviera que hallar a alguien dentro del vacío, indeciso de todo y dubitativo de todo menos de la absoluta falta de argumentos; si tuviera que señalar a un cornudo, a un defraudado, a un inadaptado y a un centón de defectos; si tuviese que señalar a un cero más, a un despojo, a un muerto en agonía y a un estertor sin aliento... miraría al espejo y escupiría.

3.3.08

Cuando sabes que te la van a pegar no es que se sufra menos; pero preparas la fuerza de reacción. Y aunque se carezca de fuerzas, nos es suficiente la fuerza de acción para reaccionar. Porque quien te liquida y pulveriza se desmenuza a sí mismo. Y yo sé que nadie escapa a la ley sin premisas ni corolarios.
Por más que me han mentido, no me han engañado.

2.3.08

¿Qué podemos hacer?... :) "¡Morir!"

Querido Obi Wan:

Los niños no son inocentes.


Darth Vader

Claridad

Cuando violen a tu novia, maten a tu hija, veas morir a tus padres y la enfermedad circule libremente por tu cuerpo has de decir:
"No por esto voy a perder el control".
Eso es tener sentido común y ser dueño de las emociones. Lo contrario es despreciable.
Hasta nunca.

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