16.4.08

La esterilidad procreativa da fruto en el desdén que se tira por la ventana. ¿Lo entiendes tú, buen salvaje? ¡Otra caña, coño! El Dyc se reserva sin reserva para después de la medianoche, Juan Sin Miedo -¡profeta!-. Me van a disparar y no te imaginas cuánto lo lamento. ¿Sabes que me muero de risa? A ti, mi pequeño confesor, a ti; mientras teatraleas tu ira entre pastillas de amianto. Una flecha ha hecho diana, se ha clavado el diente... Se ha terminado. El eco.

1 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Yo prefiero otro coño al que meterle caña.

abril 19, 2008 1:14 p. m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio

Free counter and web stats