29.9.08

"No vine a ser un predicado, sino a ser. Quitarse predicados de encima es ser.
¡Dios del cielo! A muchos de vosotros jamás os he conocido. ¡Cuántos os habéis quemado! Ya es difícil recordar y recordar tampoco tiene mucho sentido.
Nadie quiere ya conocer monstruos. Pero piden dádivas. Pasados los cuarenta se cambian coños por palabras. ¡Qué precio más bajo! Los coños deberían merecer más que palabras... pero se conforman con un beso. Esto hace que besarlos sea asqueroso. Entiendo a nuestros padres, encerrados y sirviendo como esclavos. Esa es la paradoja de la libertad.
Hasta aquí pedacitos para el psicoanálisis de los tuertos."
Extraído de "La ninfomanía de un patriarca".

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio

Free counter and web stats