Bastan unas canciones para ir tirando. Basta "poder contarlo". No hay que plantear la vida cada día (planificar no es de sabios). Las alharacas son habas contadas y los prejuicios no deben salirse de madre. Como dijo aquél, "todo a su debido tiempo". Se trata de eso, de "ir tirando", de responder diplomáticamente, de no fardar de moribundia. Destacar no es de sabios y los sepelios han de ser decentitos. Aquí no hay más honra que la de pasar inadvertido. Sólo hay que procurar responder "¡Bien! ¡Gracias!" cuando se acuerden de tu familia. Y procurar recordar: eso también hay que intentarlo. Recordar lo bueno y lo malo; ¡y es más!: recordar que esa distinción de lo bueno y de lo malo es algo útil pero no verdadero. La vida, esa vida que queremos escribir con mayúsculas, es una plaga de minúsculas que hay que acometer sin necesidad de insecticida. Como buenos perros que somos, debemos convivir con nuestras pulgas a falta de amo que nos ponga el collar desparasitador. Buenas noches.
La Selva de Próspero
Sapere aude!

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio