Releer lo que uno ha escrito o vivido es comprobar lo infantil que se ha sido. Y aquí entiendo como "infantil" todo aquello que es un menos, una falta, una carencia. Como quienes viven de recuerdos y no hacen más que volver a traer una y otra vez lo que fue: son infantiles pero con muchos años encima. Ver algo como "infantil" en uno mismo supone estar más adelante... y sin duda más decepcionado. Y educar es hacer de cada niño un anciano y de lo infantil un atentado contra la realidad.
La Selva de Próspero
Sapere aude!

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio