Cuando menos lo pretendes más cerca estás. El demonio ha crecido y se ha hecho adulto. Ya no hay distancia. No me suicidaría ahora mismo por nada del mundo; por eso mismo en cualquier instante seré un volcán para mí mismo y me consumiré. Ya he dejado de ser metáfora. Me he vuelto obscenamente explícito, invulnerable a la voluntad, ¡puramente real!. Gota a gota se agota la poca sangre que queda en los costados. A cada flanco un olvido y un desprecio, a cada lado una indiferencia. Me he agotado, sí; en mí mismo y por mí mismo, yo solo. Mis dedos están hechos saliva. Me he perdido.
La Selva de Próspero
Sapere aude!

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio