No hay que darse a conocer demasiado. Hay que morir en paz, sencillamente. Hay que pasar desapercibido. Los demás no existen si no están en la memoria. Y la mejor manera de que un enemigo común desapareciera de la vida sería arrancarlo de la memoria -de la memoria común-.
La Selva de Próspero
Sapere aude!

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio