La Selva de Próspero

Sapere aude!

27.11.10

Contrafácticos delirantes

Si yo fuera un líder totalitario (y, por tanto, un amante y un practicante de la auténtica libertad)...




No legitimaría la pena de muerte ni la cadena perpetua para castigar a alguien que ha hecho algo aberrante o cruel. No tengo por qué dar razones, pero daré algunas. Si le quitas a alguien la vida, deja de sufrir; y tú te quedas con el dolor que te ha infligido y él pierde la capacidad de sentir tu justicia y tu venganza (son moralmente lo mismo "justicia", "venganza", "ojo por ojo", etc). Si le dejas de por vida en la cárcel, le privas de riesgos, responsabilidades y otras cosas, sustituyéndolas por una existencia cómoda al cuidado del estado. ¿Qué haría yo? Utilizar el exilio y el destierro como la pena universal para quien comete delitos graves o muy graves (determinar qué sea grave y qué no lo sea es cosa de la justicia, por cierto, no de los jueces). Entiendo los problemas de aplicar esta medida. ¿Dónde exiliar o desterrar? Otros países ejercerían su derecho a no admitir. Pero cabría una "emigración ilegal", igual que existe una incesante inmigración ilegal. En esto los griegos, con Platón a la cabeza, fueron los padres de la sabiduría. Recuérdense Las Leyes de Platón. También se puede hacer lo que hace Estados Unidos, condenar a muerte y tener en vilo al reo durante décadas para al final denegar la prórroga y quemar al reo o inyectarle veneno marca ACME. Es una forma de desterrar a alguien, no a otro país, pero sí fuera de la vida. Aquí USA demuestra ser el país pionero, el paradigma y el líder de líderes en lo que a materia de justicia (y no de jueces) se refiere. Mencionar también lo que Platón reservaba a los artistas (en España "titiriteros"), que serían los primeros en montar una "mani" para barritar.




No permitiría a los "fabricantes de opinión" (o payasos de la comunicación) que emitieran juicios sin contrastar ni opiniones arbitrarias que contaminaran a toda la población, robando a los individuos la capacidad autónoma de pensar. Estos estandartes del flatus vocis y de la verborrea que conmina a desesperar y a salir amargados a la contienda del día a día serían desterrados tras amputarles una pierna y la lengua...



Extraído de "Languidez y hermosura: ensayo sobre la belleza a ultranza" de Ángel Caballero Loperamida. Ediciones Condis Litera.








25.11.10

Si nadie se ha rebelado, si no han rodado cabezas y si esperamos así, sin revoluciones; ¿de qué nos quejamos? Sí, tenéis derecho a quejaros; el derecho a la queja es el derecho de los miserables. Pero el derecho de usar las banderas y la sangre para una revolución que traiga dignidad, no, no lo tenéis. Demasiada lana en vuestros jerseys y debajo de ellos para tal derecho.

21.11.10

Post 1000. Dedicado a Destouches.

Este mundo está mal. "Está mal" quiere decir que hay desigualdades que para determinadas conciencias (o personas) pueden resultar indignantes y, por esto, despertar la rabia contra la mayoría del género humano. De esas desigualdades no hay nadie que no tenga conocimiento ni hay que poner ejemplos. Basta tener un televisor, una radio, un ordenador, subir en un ascensor; entrar en una gran superficie, hablar de cine, hablar de modelos y marcas para haber asestado una puñalada mortal a quien muere sin saber de todas esas cosas. Es decir, todos hemos dado puñaladas de muerte lenta a otros, todos los que sabemos de esas comodidades y commodities. Así pues somos asesinos de guante blanco, con las palabras "libertad" y "democracia" en el intestino grueso aventurando un cáncer de colon; asesinos que se corren de gusto al hablar de Elvis, Sinatra, Shakira, -también Blackmore, ¿por qué no?-, Audi, Toyota, El Bulli, Marbella o Cancún mientras el cólera en Haití no es más que un "malnecesarioquenopodemosremediar". Pero la mente no soporta demasiados "tira y afloja", así que asume que somos "asesinos" indirectos, light, descafeinados. No le es difícil al coco humano conciliar el sueño aunque seamos creadores de miseria. Si se hiciese examen de conciencia cada noche, deberíamos suicidarnos por causalidad. El mejor medicamento, el más universal no es la aspirina, es el "yo no puedo hacer nada", "es inevitable", "la naturaleza es así". Los más criminales hablan de una científica selección natural que obra como la providencia. Otros, igual de criminales, hablan del plan oculto de Dios (el gran criminal para nuestra mente, pero el gran benefactor para el sagrado orden de las cosas). Si acaso, en la Vanidad, damos un par de euros y decimos que nosotros estamos igual de jodidos, aunque a otro nivel. Si a una persona del tercer mundo le falta la comida o el agua, esto es igual que si a una persona de este primer mundo le falta el último modelo de Ipod (¿se escribe así?). La razón lo justifica todo, de ahí que no sirva para nada. Para la razón tan justificable es adorar un niño como desguazarlo: cuestión de niveles, metalenguaje y demás laberintos de la moral y de la metafísica. Ante esto, ¿algún consuelo? ¿Morir de rabia? ¿Acabar jiñando sangre por impotencia? ¿Reventar de hiperbulimia y de saciedad? ¿Centrarse en uno mismo? ¿Centrarse en la familia, la célula del cáncer de la sociedad? ¿Llorar con un ojo y no perder de vista la fuente del paté con reducción Pedro Ximénez con el otro? ¿Pensar en hacer cosas en vez de pensar por pensar en lo irremediable? No, creo que no. El núcleo del planeta, incandescente, prepara eructos parciales que acabarán con todo lo que contamina la corteza. Es una esperanza. En el post número mil, esa es la esperanza que permite seguir escribiendo. Además ayuda el ser sordo a los que graznan con aliento de cerdo "demagooojjjjia", "demagooojjjjia", "es rrrrreo de demagooojjjjia". Y ayuda el que haya grandes personas, auténticos santos, que intentan exprimir el talento y la bondad para al menos hacer todo esto más llevadero (pienso en ese político que en estos días propone una muerte libérrima y a discreción por decreto ley que ayude a incapacitar padres y abuelos, suprimir débiles, fortalecer la raza -de los "tantotengotantovalgo"- y consolidar un mundo feliz). ¡Santo es el Señor! Amén.



P.D.: En estos momentos veo un documental en La 2 sobre Juan María Arzak y su "banco de sabores". Acción social y socialismo puro y duro. ¡Y vanguardia, por supuesto! ¡Mucha vanguardia! ¡La salsita de la vanguardia!

20.11.10

"Me pregunto si un banquero es feliz. Me respondo que no. Desde el momento en que alguien es designado como banquero, se ha convertido en un muerto en vida. De este dolor sabe mucho el pueblo de los banqueros. Pero esta tragedia culpable tampoco es como para que se les compadezca."



"Sin descendencia", de Dionisio Almazara Fluxus "Oblomov"


Te quiero descalza, soy fetichista y de mis colmillos cuelgan los leggings de mis víctimas.

Extraído de "Busco sexo, pareja ya tengo", de Francisco Nilde Lafrontera.

18.11.10

La cultura engendra libertad. La libertad duele. Tú serás más triste al tolerar la libertad.


Dormiría cada noche en una ciudad distinta del mundo: Dakar, Bagdad, Rabat... Hasta agotar todas las noches del mundo. Se agota el tiempo, no el espacio. Leería los sonidos, rezaría sin credos, cerraría los ojos con cansancios distintos, lograría olvidar; el calor y el frío me agotarían con otra suavidad y con otra dureza, lograría ser besado por esa mujer que nunca acaba de llegar y que ni siquiera está en camino, mataría el tedio de lo mismo hasta dejar una sonrisa en la almohada -aunque no amaneciera- (pero moriría feliz, por una vez moriría feliz). Sé que cada mujer exhala un aliento distinto -la poesía me lo ha descrito- y el aliento flota en las noches del mundo. ¿Por qué no dormir hasta agotar todas las noches del mundo? Y después del mundo, la tierra -mujer-.

17.11.10

Bardamu

[Tesis]



Pocos días tienen la cualidad de ser diáfanos. Y muchas menos noches tienen esa cualidad. Esta es una de ellas. Está muy claro que es un lujo sentirse a años luz de la pestilencia, está muy claro que ya nada te hiere y que todo te va a matar; por eso, está más claro aún que en cualquier momento será. Y lo más claro de todo (lo he escrito en otras noches diáfanas) es que los buitres están con el cuchillo y el tenedor esperando. ¡Pobres! Las crías del buitre son el menú del día de las águilas. En la claridad y desde la claridad no hace falta resignación: se reconoce abiertamente que hay un cadáver en el árbol y otro en las vías. A mí me mataron hace mucho y yazgo en el mortecino claro de esta noche clara.

Bardamu

Respondo al individualismo con una erección sobre el frío mármol de los que se individualizaron.

16.11.10

¡Sí, hermano! ¡Sí, hermana! Hace frío, niebla bajo el cráneo y prometo mi dolor. Cosas de casa que tirar a la basura: eso es lo vivido entre las bestias. ¡Qué voracidad vestida de elegancia y "sí señor"! Hay un planeta y una tierra y una única simpleza para los simples que embisten para morir y ver morir. "Da igual", dice el mono tocando la monada; "da igual", sonríe con los aristados pómulos amargados el simio asexuado; "da igual, virgencita, da igual", corean los aleluyas pardos y sin futuro. Y todo es desierto y ausencia de predicación... Los libros son como ajos, cruces y rayos de luz para quienes cojean sobre aceras decoradas. Lo que no asombra aburre y lo clásico harta. Cambio de tercio. Mirad los sms que envían los cuadrúpedos a las cadenas que les condenan, mirad esas letritas. ¿Quién no sería devoto de "El Anticristo" del viejo maestro? Ese último folio, el que estaba adherido a la tapa, era el juicio final. ¿Qué coño predican algunos sobre la venida de ese día? Tuvo lugar cuando se anatemizó a los negros cisnes de cuello blanco en ese folio. Mientras, balidos y balidos y balidos. ¡Y ni un balazo, sólo sacrificio y sacrificio! La sangre gira y me silba. ¡De locos! Si hasta Santiago Sierra, la heterodoxia en sí, se ha hecho wagneriano y adicto al púlpito (pero hace culto y, sobre todo, no huele a oveja ni a campo de santidad). Cambio de tercio y que vivan los toros para que mueran los toreros. Padezco una soberana "adictofilia" al subsuelo, soberana como un luto sin duelo y viceversa. ¡Asco! ¿Por qué no te callas? Ding, dong.

¡Sí, hermano! ¡Sí, hermana! Hace frío, niebla bajo el cráneo y prometo mi dolor. Cosas de casa que tirar a la basura: eso es lo vivido entre las bestias. ¡Qué voracidad vestida de elegancia y "sí señor"! Hay un planeta y una tierra y una única simpleza para los simples que embisten para morir y ver morir. "Da igual", dice el mono tocando la monada; "da igual", sonríe con los aristados pómulos amargados el simio asexuado; "da igual, virgencita, da igual", corean los aleluyas pardos y sin futuro. Y todo es desierto y ausencia de predicación... Los libros son como ajos, cruces y rayos de luz para quienes cojean sobre aceras decoradas. Lo que no asombra aburre y lo clásico harta. Cambio de tercio. Mirad los sms que envían los cuadrúpedos a las cadenas que les condenan, mirad esas letritas. ¿Quién no sería devoto de "El Anticristo" del viejo maestro? Ese último folio, el que estaba adherido a la tapa, era el juicio final. ¿Qué coño predican algunos sobre la venida de ese día? Tuvo lugar cuando se anatemizó a los negros cisnes de cuello blanco en ese folio. Mientras, balidos y balidos y balidos. ¡Y ni un balazo, sólo sacrificio y sacrificio! La sangre gira y me silba. ¡De locos! Si hasta Santiago Sierra, la heterodoxia en sí, se ha hecho wagneriano y adicto al púlpito (pero hace culto y, sobre todo, no huele a oveja ni a campo de santidad). Cambio de tercio y que vivan los toros para que mueran los toreros. Padezco una soberana "adictofilia" al subsuelo, soberana como un luto sin duelo y viceversa. ¡Asco! ¿Por qué no te callas? Ding, dong.

15.11.10

La vieja necesidad de escribir...

Estoy. El primer capricho que se me ocurre es suicidarme. Horas bajas de sesenta minutos. ¿Existen las hadas? ¡Que desaparezcan todos los televisores del mundo! ¿Qué me pasa? Franqueza neutra: sujeto y objeto no se diferencian, lo vivo y lo muerto se igualan. Ninguno de los que están ahí, en las circunvoluciones del cerebro, despierta mi atención; ni vivo ni muerto. El dolor puede dormir, eso es suficiente. El polvo que no limpiamos nos está diciendo algo. La basura que no retiramos nos habla. Franqueza sucia: se come para expulsar y vuelta a lo mismo hasta que necesitas una sonda o dejas de estar. ¿Hay atractivo en esto? ¿Otra perspectiva? ¿Otra actitud? ¿La actitud de los que reconocen que hay un sentido? El segundo capricho que se me ocurre es matar. ¿Qué le echan a las pastillas para que dejemos de vivir? Pequeños detalles: la última compra, escaparates, risas perdidas, bonhomía canina; reacciones diversas (no divertidas). Digo esto porque cuando acaricio lo que quiero lo veo más allá, desde mucho más allá y hacia adelante, hecho polvo y solo polvo. Mínimo detalle: "solo" ya no se acentúa. Atrás hay un péndulo que se llama Víctor. Miedo, vértigos, mareos, giros: da igual. Creo que no me importa vivir, es un acto de fe. Con una sonrisa: creo que la muerte me ha fidelizado -es otro acto de fe-. Estoy solo. Esto, "estoy solo", lo podían decir y lo sentían 6.709.132.764 individuos en el 2008. Imaginad cuántos péndulos. Ahora hay 146 millones más. No puedo moverme: el mundo ha clavado los incisivos en mis hombros y pesa. Me gusta el color azul, el color negro y el color violeta; esos por un lado y en un rectángulo pequeñito, al lado, el color rojo. Creo que el vecino de al lado se llama Dorian Gray y ha matado a su mujer y a una niña que vivía con él y que se llamaba "hija". El tercer capricho que se me ocurre es llorar. Quiero llorar. Quieren morirme. Estoy solo.

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