Notas para un personaje que nace muerto y que decide conducir en una edad tardía.
Piénsalo bien: tu copiloto es la muerte. Este es el momento en el que se quiere retomar aquello que tuvo su tiempo. Los reflejos, los olvidos, el miedo, la precaución excesiva que hace bajar el espontáneo manejo de las situaciones; la locura y la inexperiencia de los otros, además de la tuya, los demonios que no te abandonan, el horizonte oscuro y el inconsciente deseo de acabar con todo hacen que tu copiloto sea la muerte. ¿No la ves a imagen y semejanza de otras muchas muertes que cada día amanecen contigo? Déjalo. Sólo hay un camino en esta elección: el de la vida. El otro sendero es el que han seguido todos los muertos que en el mundo han sido.

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