Hay tonos de voz que exasperan... Aún no hemos cambiado mucho: lo podemos ver al coger un autocar o un tren. Mirad a la gente cuando sube, cuando monta, cuando tiene que colocar el equipaje. Ahí podéis ver su personalidad, su egoísmo, su solidaridad... El lado más negro, el más podrido, el que huele a hombre puro y duro se ve en esos lugares y en esos momentos. La ancianita que no puede ni moverse es capaz de aplastar la cabeza de cualquiera con tal de colocar su maletón con el cadáver del marido. O piden al más cercano, aunque esté inválido, que la ayude, que ella no puede, que es débil, que es un ser frágil que atraviesa sus días más postreros. ¡Como si fuera el centro del universo! ¡Y qué énfasis!
Pero da igual, eso es una anécdota. Lo importante es morir en Navidad. Morir como el puto Niño del féretro de paja manda... ¿Vosotros no ponéis Belén? ¿El jodido Belén en el que San José hinca el bastón en la mula hasta hacerla sangrar? ¿El Belén? ¿el misterio?... Porque es un misterio que, aunque fuésemos seres unineuronales, aún gastemos un sólo átomo de energía en ese acto macabro y libidinoso. Y lo mismo me da el sangrante y apestoso Belén que la superpolla del abeto penetrando las nubes. ¡Y me hablan de "belenes" vivientes!... ¡Claro! Con caganets y con folladores y con masturbadores tras los setos del desierto... Muy real todo. Y todo para el niño... se da todo por el niño ante el cual morirán millones en autos de fe y en autos de choque. Todo por el prostituido, jodido y puto adviento que llega al fin en una cruz que se clava en el culo de todos como una hemorroide colosal.
Pensad en la vinculación del capital con el nacimiento del pecador de pecadores, del acaparador de oro, incienso y mirra; pensadlo... Me quedo con la alusión de un escritor a cómo debió sentirse el "redentor" al comprobar los incoentes que fueron pasados a cuchillo por su nacimiento. ¿Cómo se sintió el secundador de la patraña de la culpa?
No lo dudéis. Follad y bebed todo lo que podáis beber y follar en este tiempo de caos. Vuestras pollas y vuestros coños os lo agradecerán.
Pero da igual, eso es una anécdota. Lo importante es morir en Navidad. Morir como el puto Niño del féretro de paja manda... ¿Vosotros no ponéis Belén? ¿El jodido Belén en el que San José hinca el bastón en la mula hasta hacerla sangrar? ¿El Belén? ¿el misterio?... Porque es un misterio que, aunque fuésemos seres unineuronales, aún gastemos un sólo átomo de energía en ese acto macabro y libidinoso. Y lo mismo me da el sangrante y apestoso Belén que la superpolla del abeto penetrando las nubes. ¡Y me hablan de "belenes" vivientes!... ¡Claro! Con caganets y con folladores y con masturbadores tras los setos del desierto... Muy real todo. Y todo para el niño... se da todo por el niño ante el cual morirán millones en autos de fe y en autos de choque. Todo por el prostituido, jodido y puto adviento que llega al fin en una cruz que se clava en el culo de todos como una hemorroide colosal.
Pensad en la vinculación del capital con el nacimiento del pecador de pecadores, del acaparador de oro, incienso y mirra; pensadlo... Me quedo con la alusión de un escritor a cómo debió sentirse el "redentor" al comprobar los incoentes que fueron pasados a cuchillo por su nacimiento. ¿Cómo se sintió el secundador de la patraña de la culpa?
No lo dudéis. Follad y bebed todo lo que podáis beber y follar en este tiempo de caos. Vuestras pollas y vuestros coños os lo agradecerán.

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