29.1.13

No es  un logro mío. No lo considero así. El haberme ido despojando de mi identidad lo percibo ahora como algo no pretendido. Ya no siento nada como mío y yo soy para mí algo extraño. Todo es... Me siento como un almacén de haces de impresiones... No hay una constante... No hay raíces... No hay nada que me haga sentir "yo". Esta tierra ha sido extraña y todo lo he vivido como extraño hasta un punto en el que ya sólo percibo el vacío. Nunca he carecido tanto de identidad como ahora (que yo recuerde). Nunca he estado más próximo a la locura como ahora... Hablo de locura como ausencia de uno mismo, como no poder entender o percibir lo que soy... No hay nada a lo que me pueda aferrar, una especie de hogar, algo que esté ahí desde que yo era niño y en lo que pueda refugiarme. No... Nunca he temido la soledad, la había idealizado; pero ahora percibo que estoy metido en un pasillo cuyo fin no discierno... No tengo amigos, no tengo familia... sólo compañeros que se podrían convertir en lo que fuera, pero que no pueden llegar hasta . Antes tenía mis "ritos", mis manías, esas neurosis que todos tenemos y que nos hacen "nosotros"; pero ya no, ya todo da igual, ninguna manía me identifica. Antes mis miedos me personalizaban, mi angustia me describía... Ahora nada (en el trabajo, en lo que hay después de trabajo, en el sueño) me identifica... Y empiezo a perder la palabra. Tal vez sea hora de morir. 

1 comentarios:

Anonymous Graciela Miranda ha dicho...

Identificarnos con nuestras neurosis, no sólo no es sano, sino que es mentira. El dejar de hacerlo es el primer paso hacia delante. A lo mejor ahora estás más cerca de encontrar tú identidad de lo que estabas antes.
Tampoco importa (o sí?), como no hay fin, el camino se convierte en el fin en sí mismo (o no?)

febrero 10, 2013 2:16 p. m.  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio

Free counter and web stats