La Selva de Próspero
Sapere aude!
30.5.13
Ha pasado la medianoche. Ha llovido. Veo a los demás (al mundo, a todos), aquí, ahora, en Madrid por un par de días. En una habitación de hotel las cosas duelen con serenidad. No hay nadie completamente bueno ni completamente malo. Sin embargo hay que dar al césar lo que es del césar y negar a Dios lo que no es de Dios. Dime, ¿te atreves a quemar todas las celdas?
23.5.13
Estimado lector:
¿Te importa más una planta que un ser humano?
¿Vives sólo para el estrecho círculo que te domina y te explota?
¿Crees en quienes te castran y esterilizan con el pretexto de la familia, olvidando que Jesucristo dijo a quienes pretendían seguirle "Dejad que los muertos entierren a los muertos"?
¿Padeces olvidos letales y te preocupa la cabeza de un alfiler más que una generación de humanos?
Si es así, vives en el mejor, más humano y menos divino de todos los mundos.
De "El escarabajo en el polvo" de María La Paz Velarde
¿Te importa más una planta que un ser humano?
¿Vives sólo para el estrecho círculo que te domina y te explota?
¿Crees en quienes te castran y esterilizan con el pretexto de la familia, olvidando que Jesucristo dijo a quienes pretendían seguirle "Dejad que los muertos entierren a los muertos"?
¿Padeces olvidos letales y te preocupa la cabeza de un alfiler más que una generación de humanos?
Si es así, vives en el mejor, más humano y menos divino de todos los mundos.
De "El escarabajo en el polvo" de María La Paz Velarde
20.5.13
Un vejestorio, de sexo incierto como su paso, mueve los hilos de un guiñol sin vida. Su nombre no viene a cuento, porque no tiene nada que contar -excepto un pasado anodino que pretende justificar con una pose de abnegación y con suspiros de barata melancolía-; y su figura nada sobresaliente merece. Desfila aquí, por el proscenio de este rectángulo, como ejemplo de lo que nunca se ha de llamar "maternal", sino "vampírico"; como muestra de lo que manipula y de lo que castra, como emblema de lo que no educa y de lo que envenena, como representación de lo que tiraniza y esclaviza. Su paso torpe, su torva mirada y su lancinante voz acompañan su negra ambición y su voraz deseo de dominar. ¡Y a lo así encabezado lo llaman familia!
18.5.13
El trámite
No puedes cambiar a una persona enferma. No puedes cambiar a dos personas enfermas. No puedes cambiar a quien quiere enfermar y eleva su enfermedad a soberbia. ¡Ay, Dios! ¡Qué encerrona!
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¿Usted permitiría que le clavaran como hijo a quien no es su hijo, sino a la criatura que representa el egoísmo y la conspiración de los demás?
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No... la mala hierba no muere si sigue creciendo en su ambiente ventoso, árido y arisco. ¡Al contrario! Mueren los hombres, mueren los varones hartos de la hierba podrida. Y no encontrarás un dardo que duela... ¡nunca lo encontrarás!... no hay dolor contra las espinas rabiosas.
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¿Crees en las puertas del paraíso, hermano? ¿Crees en la vergüenza de los labios abiertos? Te aseguro que he visto coños asquerosos y lágrimas apestosas en habitáculos coquetos.
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Allá, en la capital, Omaíto El Balbuceos se partió la polla con Fairy Besugos.
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¡Escucha!... ¡lee esto, por favor!... He visto dos paréntesis fofos y el grito de Munch sobre ellos, abatido por la rabia culpable y taciturnamente asesina. Fuerte, ¿verdad? ¡Oh, sí, muy fuerte!... No puedes cambiar esas cosas tan gordas.
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¡A ver cómo lo expreso!... No es fácil... Será imposible, lo sé... Yo quiero que te quede la imagen de una loca que usa la serenidad como veneno para matarte conscientemente, ¡planificadamente!... No, sé que no te ha quedado clara la imagen... La vas a asociar a lo que no quiero que la asocies... ¡Seguro!... Gene Tierney en Que el cielo la juzgue te podría llevar a error, por ejemplo... ¡Demasiado angelical comparada con la loca que quiero que imagines!... ¡Oh, sí!... Verás, ¡toma como ejemplo la austeridad con la que pintan cinematográficamente a algunas mujeres nazis!... Eso se aproxima más: frialdad, austeridad, rigidez... ¡método, disciplina, norrrma!... Eso se aproxima más... Una loca con el sombrero paraguas de Nueva York en la puta y jodida cabeza.
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17.5.13
No le prestes mucha atención a las "grandes tragedias". Que no te agobie o te haga meter la cabeza bajo la almohada o en el horno la certeza de que todo se vaya a romper o la evidencia de que todo se haya roto. Si has sufrido lo suficiente, ya no sientes, todo da igual: el hospital, la cárcel, la calle. Piensa en Oblomov o en Chinaski o en Peter Kien o en Sacha Savarof o en el increíble Bardamu. Me podrás decir que "esos" no existieron. ¿De verdad lo crees así? Pues dudo yo que tú creas que Don Quijote o que Aureliano Buendía no hayan existido. ¡Es más! Creo que para ti y para mí tienen mucha más realidad que el voceras de New Jersey o el jilguero que tiene "el alma al aire". ¿Me equivoco? El aire que pasa de un oído a otro permanece menos que la letra que ha entrado con pinchazos de soledad, colega. Mientras los héroes de cartón piedra pretenden emular a Tom Waits con una carótida del tamaño de diez hamburguesas en el cuello mientras cacarean que nacieron en USA para salir corriendo de ella, otros le cantan -como Tom Waits- a Chinaski mientras dejan que Jersey Girl sea manoseada por las lunas de moda. ¿Crees que divago? ¡No es cuestión de fe! Puedes estar cierto, amigo, puedes estarlo. A mí me iba más la guitarra como templo del espíritu santo, no como adorno colgado al cuello de un american bulldog que va predicando "el río" como Manolo Escobar su carro. La tragedia es haber vivido infinitos de celulosa que se pegan al alma y al culo y no poder transmitirlos, porque chocan contra corazones de arena y huesos roídos. Pero ni a ti ni a mí nos van a recordar más allá de la plancha metálica donde diseccionan a los pollos solitarios.
14.5.13
Carroñeros
Hay personas que empequeñecen tu vida. Son enanos que se creen gigantes con las miserias de los demás. No tienen miedo a la muerte, porque no han vivido; por eso la aceptan sin más. La conciencia para ellos es "ir tirando", son como tierra y aman la tierra, polvo sin sentimiento, sin cariño. Incapaces de un beso, aman la lágrima como dardo y la palabra tranquila como ratonera; pero cuando gritan lo hacen de modo natural, salvaje, sin educación. El sol les abrasa, el viento les arrastra y la lluvia les molesta: son alérgicos a todo lo que sea vida en sentido pleno. Se dejan regar por la vida y cosechar por la muerte. Son personas que empequeñecen tu vida. Orgullosos sin motivo, criticones sin juicio, réprobos de irreprochable moral, de minúscula alma y de grandes prejuicios: así ellos, los que de su debilidad o de su dolor hacen un cuchillo y se muestran vencidos de cara a la galería, ¡pero inmensos en su soberbia y en su desprecio! ¡Tan faltos de una palabra amable o de un gesto cariñoso! Son pequeñas cuevas donde la vida envejece y el resentimiento crece; pero es un resentimiento enano, deforme y reseco. Son los que se dicen "justos", los ciegos incapaces de ver la mancha que son -¡tan inmaculados se sienten por la rabia de vivir!-. Sí, hay personas que empequeñecen tu vida con su muerte de cada día.
10.5.13
Sin duda, hay callejones sin salida. ¿Lo atractivo de un callejón sin salida? Que el que acaba en él y en él fenece, no suele caer solo. Al menos en los films norteamericanos; y la vida, incluso en la aldea más perdida de España, se parece mucho a un film norteamericano.
5.5.13
"¡Maldaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaad! ¡Eeeeso es lo que tieeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeene!"
Las páginas de Céline dedicadas a madame Henrouille retratan a un tipo de mujer mucho mejor que cualquier fotografía o que cualquier TAC, os lo aseguro. Hoy, las líneas que van de la pagina 244 en adelante de mi edición de Viaje al Fin de la Noche me han volado el cráneo mientras conducía y escuchaba lo que me decían por teléfono. ¡Cuántas madame Henrouille en el mundo!
Escrito a 05 de enero de 2013 y recordado hoy, 05 de mayo.
Escrito a 05 de enero de 2013 y recordado hoy, 05 de mayo.
3.5.13
El payaso Guacamole
Imagino a un personaje de profesión payaso y de nombre Guacamole. Sería el protagonista, el antihéroe de alguna de mis ficciones. Todo aquello que día a día me ha ido derrumbando y que ha de permanecer en silencio lo diría él.
La historia comenzaría con el narrador ante el cuerpo ahorcado de Guacamole. Como hace falta documentarse, debería ver unos cuantos ahorcados. ¿Visitar algunos depósitos de cadáveres para ilustrarme? No. Bastaría Google. En Google está toda la documentación posible para cualquier cosa. Eso suponiendo que hubiese que describir el cuerpo de un ahorcado para dar una idea de Guacamole.
Otro apunte: de mi narración debería quedar en el lector un pánico desmesurado a los niños. El lector debería decir al cerrar las tapas del libro: "Todos... absolutamente todos los niños son crueles". Imaginad que Alemania hubiese ganado la guerra, imaginad que esas imágenes que circulan por ahí de niños de siete años adorando al führer fuesen algo habitual. ¿Qué harían esos niños? ¿Qué sería "natural" para ellos? Universalizar esa forma de ser y esa personalidad sería uno de los hitos de esa quimérica narración.
Guacamole duda de Dios, no tiene claro quién o qué sea Dios; pero necesita creer. El Dios cristiano... ese sería el Dios de Guacamole. Sin embargo, no es un devoto. Lleva en su personalidad la doble moral de occidente: moral pública y vicios privados. Pero esa doblez no le deja indiferente, al contrario, le va volviendo cada vez más loco. Guacamole sería una crisis permanente de identidad y un enorme latido que los demás no pueden dejar de escuchar.
La acción se desarrollaría en nuestros días; pero Guacamole viviría en otro mundo, en "sus mundos".
Necesitaré hechos concretos, "imágenes", balas con las que disparar. Por ejemplo:
Guacamole recuerda hasta su muerte cómo le impactó el cambio de la densidad del semen en los años de pubertad.
Guacamole conoce el dogma y el ritual de la civilización moderna, es capaz de criticarlo y de mimetizarse con sus vecinos para pasar desapercibido.
El gran amor de Guacamole es una puta de alto standing (por eso mismo, una escort, no una puta) llamada Rosa. Nunca sabrá el verdadero nombre de Rosa... ni el verdadero "ser" de Rosa. Su primer beso, un beso de Rosa, ese beso -como el dogal que partirá su garganta- simbolizará la pasión y la eternidad (ahí es nada).
En una caja Guacamole guarda los testículos de un perro vallisoletano.
En una caja Guacamole guarda los testículos de un perro vallisoletano.
2.5.13
Frases puras.
No te quiero.
No te deseo.
Sólo puedo imaginar mi vida fuera de aquí y lejos de ti.
Me impides crecer.
Y el resto, de no ser así, por desgracia, no será silencio.
No te deseo.
Sólo puedo imaginar mi vida fuera de aquí y lejos de ti.
Me impides crecer.
Seamos adultos: quédate con lo tuyo y comencemos el año viviendo, es decir, tú acá y yo al lugar de donde no debí salir o, acá, donde comience a ser feliz alguna vez.
El resto es cuestión de dividir y sólo es material.Y el resto, de no ser así, por desgracia, no será silencio.
"¡Looooco! ¡maaaaalo! ¡criii...kikiriki.. minaaaal!"
Hay quienes se sienten orgullosos de no haber ido nunca a un psiquiatra y exhiben su personalidad desahuciada como "orgulloso" ejemplo de salud mental. ¡Ay, amigos! La compasión es superior a la caricatura cuando nos referimos a esa pobre gente. Esa gente es el árbol que el pez no puede escalar.
Frase suelta
Aquel hombre se libró de la consciente o inconsciente maldad e indiferencia de quienes le rodeaban, de la mala hierba que le oscurecía el pecho cada día a gritos y gritos y gritos, la enana rabia de los enanos de espíritu que le cercaban y le asfixiaban; la silenciosa y educada rabia de los que están muertos en vida y que tardan en morir físicamente; por eso lo que le mató le liberó.
1.5.13
Tipos de mujer.
En la primera parte (Una cabeza sin mundo) de la novela Auto de fe de Elias Canetti hay un personaje que complementa a la vieja Henrouille de Céline: Teresa. Y yo no atribuiría la caracterización de ese personaje a una cierta misoginia de Canetti. Basta coger un puñado de sentencias de separación y un lote de convenios reguladores para sentir que esa Teresa despreciable y nauseabunda, por desgracia, es algo demasiado natural. (Pero la naturaleza es desgraciada).
