Cristales rotos, jadeos. En la habitación de al lado. Habitación de hotel. Amador mira las fotos reveladas.
Amador: Las jetas. Jetas como estas no se olvidan nunca. El alma se ha evaporado de estas caras. ¡Totalmente! Miran al vacío, pasmadas, sin ver nada ante los ojos. El espíritu y el alma han sido succionados de estas jetas.
En la televisión un tertuliano da su opinión sobre el día de los enamorados. Amador pasa fotos.
Tertuliano: Nada que objetar. Es una oportunidad de mejora, una ocasión de poner en valor nuestro potencial emotivo y crecer hacia nuevos objetivos. El paréntesis de ese pretexto puede fructificar en cosas que afectan a nuestra personalidad y a lo más profundo de nuestra vida.
Tararea una canción:
Amador: Haga frío / o haga calor / yo te aseguro / que uso condón. Y te aseguro / un buen porvenir / pasando frío / en un calcetín / con agujero para salir.
Suena mensaje de Whatsapp.
Amador (Lee): "El mixto campestre estaba muy bueno. Estoy hasta la polla de no decidirme. La felicidad llega con años. Si tienes mi regalo de San Valentín dámelo ahora, esta noche." ¡Ah, los regalos de amor, Conchito! Siempre asocio al día de San Valentín la escena en que Dirk Bogarde regala una cabeza a Charlotte Rampling en "Portero de Noche". Pero tú la única cabeza que conoces es la de tu polla. (Vuelve a las fotos).

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio