La palabra está, pero solo para ti; y así ha nacido un bosque de ahorcados en tu garganta. ¿Dónde estabas, amigo, mientras me asfixiaba? Yo aquí, raspando con mis dedos esta tableta de vidrioso chocolate.
La Selva de Próspero
Sapere aude!

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio