Proyecto TLE.
D: Según el comité, no puedes aportar nada a la situación.
R: ¿Tú también piensas así?
D: En absoluto. Pero la aportación posible escapa al comité.
R: ¿De qué sirve ya el comité?
D: De nada.
R: ¿Puedes ayudarme?
D: Sí; pero te advierto de los riesgos.
R: No creo que padecer los riesgos suponga ya más deterioro.
D: ¿No crees que vendrán tiempos mejores?
R: No. ¿Tú sí?
D: En tu caso, no sé; quizás alguna posibilidad después de un tenaz entrenamiento.
R: Cada vez que lo he intentado he ido más abajo; y ahora ya lo único que me queda es el final.
D: Lo que pretendes... ¿Lo has consultado con el antiguo comisario?
R: ¿Es una broma? Oye, ¿me estás tomando el pelo?
D: Una cosa es pensar que no hay retorno; y otra muy distinta asumir ya, desde ahora mismo, desde este momento que no hay retorno. No creo que seas capaz de asumir eso. No eres valiente. Y, aun siendo quien soy, deberías ver al comisario.
R: Lo haré consciente o inconscientemente. Prefiero hacerlo conscientemente, si puedes entrenarme. El comisario está muerto, el comité está muerto. Sólo quedas tú.
D: Puedo entrenarte... y lo haré. Pero antes, y por última vez, ¿estás decidido a realizar el proyecto?
R: Lo estoy.
D: De acuerdo. En ese caso, hay que escoger el día. Fíjalo tú.
R: ¿Hay un máximo y un mínimo?
D: Cuando tú decidas.
R: En NK.
D: Hay tiempo.
R: Bien.
D: Lo primero: un mantra.
R: ¿Cómo?
D: Una expresión que hará imposible una retirada antes de NK.
R: Dímela.
D: TLE MALN KITHECH.
R: ¿La posología?
D: Antes de cada pastilla y antes de cada sueño.
R: Más cosas.
D: Oye, es sólo dinero, es sólo un mal momento... Piensa en tu pasado. Te recuperaste. No estás obligado... No deberías. No estoy de acuerdo. Hay una oportunidad antes de forjar y ejecutar algo que escapa al comité.
R: Abandonas, ¿no es eso?
D: Lo segundo es abandonar de una a diez ideas cada día. Un vacío metódico. Piensas diez ideas afectivas que pudieran vincular tu corazón y las haces pasar a través del filtro que ahora mismo te paso. Toma. Tratándose del proyecto TLE son necesarias diez ideas. De una a nueve es el número utilizado cuando el proyecto tiene una posibilidad de retorno. El tuyo no la tiene.
R: A veces siento que el proyecto te parece repulsivo. ¡A ti!
D: No es que me parezca repulsivo; pero sí totalmente contradictorio en una personalidad como la tuya. No entiendo cómo lo sucedido te ha llevado a un proyecto así. ¡Es un suicidio!
R: ¿Me recomiendas leer a Marco Aurelio? Es lo que te falta.
D: No te advertiré más. Lo tercero es escribir una línea al día.
R: Fácil.
D: Tal vez. Ahora debemos retirarnos. Piensa lo de las ideas. Ya. Desde ahora.

1 comentarios:
No sé qué significa TLE, pero creo que para ti sería más fácil encontrar diez nuevas ideas al día que abandonar nueve, Próspero.
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio