La Selva de Próspero

Sapere aude!

11.9.16

La dignidad de un hombre.

No queda nada para zanjar esta persecución indiferente de un grupo de crueles paletos. Al hombre le cuesta controlar las emociones y obtener la indiferencia; pero, cuando lo consigue, es feliz. Para esa indiferencia hacen falta pasos legales, "actitudinales", cambios (de espacio, económicos, de conocidos). Cuando esos pasos se han dado, quizás se pueda dar un paso libre, aunque no conduzca a la felicidad. La felicidad le ha sido vetada al hombre contemporáneo, no la quiere, ni la busca. Quien aprende a morir, es ganador, es decir, se ha adaptado. Aprender a morir es que, cuando ves el televisor, la muerte de un bebé y la entrega de un premio a alguien que se lo merece producen la misma reacción: ninguna. El telediario o las noticias de la radio, para el que aprendió a morir, son una secuencia de neutralidades que no despiertan nada, que no hacen saltar calificativos maniqueos. Es un indicador de la felicidad de nuestro tiempo. Y de la dignidad. 

Cruces.

El padre de Ariadna es borracho. Maltrata a su madre, a su tía, a su hermana; y, colaborando con su madre, mató a su padre. El padre de Ariadna -hija bastarda- siempre ha sido un niño mimado. Asume sin cuestionárselo que todo se le debe. Pero cuando maltrató a su mujer y se vio obligado a divorciarse, comprendió que es un elemento más del conjunto, sin pena ni gloria. Chantajea con su bastarda, mientras la bastardía no se conozca por la mayoría de la gente. A simple vista parece muchas cosas: reservado, educado, formal, "buena persona". Pero si lo tratas, no es nada de eso. Maltratador, borracho, egoísta, indiferente al dolor de los demás; de mal genio y de peor carácter: esas son las cualidades del padre de Ariadna -bastarda de nacimiento-. Su familia le adora, es el redentor, el elegido, el llevado a encumbrar a ese grupo a cimas que ni se imaginan. En realidad, ha llevado a su familia al infierno; pero, cosa rara, les gusta el infierno y, a cualquiera que se niegue a participar de él, le ponen un sambenito y le llevan a la tumba lentamente. Por eso cuídate de gente como el padre de Ariadna y celebra no haberte cruzado con ninguno. Son mala gente que aborta la vida de aquellos con quienes se cruza.

10.9.16

Tengo un enemigo al que primero cornean. Fruto de los cuernos, se emborracha y maltrata. Fruto de la borrachera y del maltrato, divorcio y tentesieso. Fruto del divorcio, más borrachera y maltrato a la familia y a los amigos de la familia. Cuando todo comienza a funcionar en su vida, le acreditan la bastardía del vástago. Justo castigo a la perversidad. 

Free counter and web stats