Si un ratón se come a un gato no es un ratón.
¿Sabes contar ratones?
El que cuenta ratones no sabe asfaltar una acera.
No hay aceras para ratones ni alcantarillas para gatos.
Los que beben cerveza saben mucho de ratones y gatos.
Ni un gato es aperitivo para un ratón, ni un ratón es aperitivo para una acera.
La cerveza puede confundir al ratón y al gato, pero no al bebedor de cerveza.
La cerveza maúlla sobre la acera y el bebedor es un ratón.
No hay gatos tristes ni bebedores alegres.
Los ratones no saben reír, los gatos no usan zapatos y los gatos con botas son unos cuentistas.
Si un ratón se cuela en la cerveza acabará borracho como un gato desnudo sobre la acera.
Si juegas al ratón y al gato no bebas cerveza.
Si presumes de ratón eres un gato borracho.

0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio